El Gobierno quiere evitar los 6.700 embarazos anuales de adolescentes
OCTAVI MARTÍ, París La ministra delegada para la Enseñanza Escolar de Francia, Ségolène Royal, quiere acabar con los 6.700 embarazos no deseados que cada año viven las adolescentes francesas. Para ello, los médicos y enfermeras de escuelas e institutos podrán repartir entre las jóvenes -a partir de 13 años- que lo deseen la píldora del día siguiente, una pastilla que sirve, en un 90% de casos y si se toma antes de que se hayan cumplido 72 horas de la relación sexual, para evitar la implantación del óvulo fecundado.
"Las chicas tienen que aprender a decir no", afirma la ministra en el Salón de la Educación. Pero mientras aprenden, mientras se trabaja a favor de "una verdadera educación sexual y del sentido de la responsabilidad", los médicos y enfermeras de escuelas e institutos podrán repartir entre las jóvenes la píldora del día siguiente que las farmacias venden sin receta desde el pasado junio.
"No nos parece normal que el Ministerio de Educación Nacional se ocupe de cuestiones que corresponden, en prioridad, a los padres", ha dicho la PEEP (organización de padres de alumnos de la escuela pública), al tiempo que subrayaba que "con esta medida se corre el peligro de banalizar las relaciones sexuales no protegidas".
La píldora del día siguiente, que no hay que confundir con la píldora abortiva RU-486 (eficaz esta última hasta las 12 semanas de embarazo), estará en todas los botiquines de los centros escolares franceses.
"Las adolescentes no siempre quieren explicar lo que les pasa a sus padres y prefieren confiarse a la enfermera", ha constatado Ségolène Royal. "Y la enfermera no sólo les dará la píldora que hubiesen podido conseguir en la farmacia, sino que garantizará una atención psicológica". Para la ministra se trata de un remedio necesario, ya que las estadísticas revelan que el 15% de las primeras relaciones sexuales se tienen sin tomar medida de precaución alguna y que en un 17% de los casos en que se utiliza un preservativo se hace mal, de manera ineficaz. Un 10% de las menores de 16 años admite haber realizado el acto sexual con un chico y en un 44% de los casos sin protección alguna.
El Ministerio de Educación prepara una campaña de información sexual dirigida a los adolescentes que comenzará con la programación en los distintos canales de televisión, a partir del 12 de enero, de una serie de anuncios realizados por la cineasta Claire Denis. Al mismo tiempo se repartirán 12 millones de ejemplares de una Guía de bolsillo de la contracepción. Esta iniciativa coincide con el 25º aniversario de la aprobación de la llamada ley Veil, la ley por la que se aprobó en Francia el aborto.
Educación sexual
"La guía y los spots irán acompañados de acciones pedagógicas. Ya sé que no será del agrado de todo el mundo, pero es necesario para que pueda hablarse de una educación sexual responsable", dice Royal.
En Francia, el número de abortos anuales entre jóvenes de menos de 21 años ronda los 16.000, en progresión los últimos tiempos. Un 2% de las muchachas dice haber recurrido a la interrupción voluntaria del embarazo en más de una oportunidad. La posibilidad de distribuir la píldora del día siguiente se quiere que sólo sea efectiva "en casos de urgencia y conflictivos", pues en modo alguno se pretende que "pueda convertirse en un recurso habitual".
Según un informe encargado por el Ministerio de Empleo y Solidaridad, "los embarazos adolescentes hay que contemplarlos como un fracaso de la política de información sexual seguida hasta ahora". El informe pone de relieve el papel que pueden jugar las enfermeras escolares en tanto que personajes que gozan de la confianza del alumnado.
En la actualidad la píldora NorLevo se vende a un precio que oscila entre los 55 y los 65 francos (entre 1.375 y 1.625 pesetas). En realidad se trata de una pastilla doble, y la segunda parte de la pastilla, o segunda pastilla, hay que ingerirla 12 o 24 horas después de la primera toma. Su eficacia, calculada en un 90%, se acrecienta hasta un 99% si se toma antes de que hayan transcurrido 24 horas de la relación sexual.
La secretaria general del sindicato de enfermeras escolares cree que "ayudar a las chicas desorientadas y angustiadas" forma parte de su trabajo. Brigitte Le Chevert, que trabaja en un instituto con 800 alumnos, dice realizar unas 2.000 prestaciones cada año. "Nuestro trabajo no es meramente técnico, sino educativo y de relación. Los jóvenes han de aprender a ser responsables. Y digo esto no sólo pensando en ellas, sino también en los chicos, pues el problema también les concierne", señaló Le Chevert.
Un método de emergencia no abortivo
EL PAÍS, Madrid La llamada píldora del día siguiente está de moda en España. Según los cálculos de la Federación de Planificación Familiar (FPF), este método anticonceptivo se utiliza cada año en España en más de 40.000 ocasiones y su uso va en aumento. "La mayor parte de los que recurren a la píldora tienen entre 20 y 25 años, seguidos por los adolescentes", comenta Isabel Serrano, ginecóloga y portavoz de la FPF.
La píldora del día siguiente no es abortiva porque, precisamente, su toma impide la implantación del feto. No llega a haber embarazo. Su efectividad es alta, pero siempre y cuando se tome durante las 72 horas siguientes al coito .
En realidad, las píldoras que se toman son las anticonceptivas orales bien conocidas, si bien en altas dosis y justo durante el tiempo antes indicado. En España sólo se puede conseguir teóricamente mediante receta médica y, según la FPF, casi todos los médicos la suelen prescribir sin poner objeciones. "A veces los chavales hacen largos peregrinajes por hospitales, centros de salud, centros de planificación y farmacias", explica Serrano. "Muchas veces les pilla el fin de semana por medio y alegan que se les ha roto el preservativo, pero no es difícil obtenerla".
La premura obliga a renunciar a la finanaciación pública, pero los especialistas recomiendan evitar la automedicación. Es importante seguir las instrucciones del médico, que seguramente prescribirá la toma de varias píldoras a diversos intervalos de tiempo para provocar una especie de choque hormonal que impide el inicio normal de un embarazo.
Es un método más de todos los disponibles para la anticoncepción, si bien los médicos prefieren que sea utilizado sólo y exclusivamente en casos de emergencia.
El País Digital (España), 30 de noviembre de 1999