(Reuters) El presidente cubano Fidel Castro calificó el martes a su homólogo venezolano Hugo Chávez como un hermano "revolucionario" y denunció un supuesto plan para matarlo organizado por exiliados cubanos radicados en Estados Unidos.
Castro usó una conferencia de prensa en La Habana con periodistas venezolanos para denunciar el supuesto plan para asesinar a Chávez, el que según dijo iban a llevar a cabo en diciembre cuatro "terroristas" cubanos que viven en Florida.
Vinculó el complot contra el líder venezolano con lo que dijo era una campaña de "fantasías y mentiras" por parte de enemigos de Chávez para presentarlo como otro Castro dispuesto a convertir a Venezuela en un estado comunista unipartidista como Cuba.
"Yo me atrevería a afirmar que Chávez es un revolucionario", expresó el veterano líder cubano. Y luego agregó: "ahora si me dicen que Chávez es un revolucionario socialista, marxista, leninista, yo diría que no".
El gobernante cubano no dio de inmediato una explicación de por qué cubanos exiliados querrían matar a Chávez. Pero, citando un informe de los servicios de inteligencia de Chua, nombró a los cuatro exiliados supuestamente envueltos en el plan de asesinato como Eusebio de Jesús Penalver, René Cruz, Ernesto Díaz y Mario Chanes de Armas.
Los cuatro pertenecen a organizaciones de exiliados cubanos "contrarrevolucionarios" con base en Florida, afirmó. Díaz y Chanes son ex presos políticos que cumplieron largas condenas en cárceles cubanas antes de recuperar su libertad a principios de esta década tras pasar años en prisión.
Castro dijo que los cuatro supuestos conspiradores habían sostenido una reunión en una oficina de Miami el 18 de noviembre pasado para tratar el complot de asesinato contra Chávez.
Dio la dirección y el número telefónico de la oficina. El líder cubano dijo que el financiamiento para el plan de asesinato habría provenido de un quinto conspirador, Arnaldo Monzón, al que identificó como miembro de la Fundación Nacional Cubano Americana, un grupo de exiliados cubanos con sede en Miami.
Castro ha dejado en claro que él ve a la fundación ferozmente anticomunista como uno de sus peores enemigos políticos. Cuba ya ha acusado al grupo de financiar y dirigir una campaña con bombas contra hoteles en Cuba en 1997, en la cual murió un turista italiano, pero la organización ha negado estos cargos.
El líder cubano vinculó asimismo a los supuestos asesinos potenciales con un notorio comando exiliado cubano anticastrista, Luis Posada Carriles, quien según La Habana también ayudó a organizar la campaña terrorista de 1997 en la isla. Dos ciudadanos salvadoreños fueron encontrados culpables este año de las bombas en un tribunal cubano y sentenciados a muerte.
En su apasionada defensa de Chávez, Castro rechazó las sugerencias de que el líder venezolano, mucho menor que él, estuviera forjando una nueva alianza política, militar y económica entre su país rico en petróleo y la Cuba de gobierno comunista. "Nunca hemos escuchado a Chávez una sola palabra relacionada con establecer el socialismo en Venezuela, nunca", señaló Castro, vistiendo un traje gris y corbata en lugar de su característico uniforme militar.
En una visita que hizo a La Habana a principios de mes, el presidente venezolano no ocultó su admiración por Castro y la revolución socialista cubana, originando un agrio debate político en su país antes del referendo del 15 de diciembre sobre una nueva Constitución.
Castro, que dijo que sentía tristeza de que se use a Cuba para atacar a Chávez, se esforzó en resaltar que veía una significativa diferencia política entre la Constitución socialista cubana de un solo partido y la que está proponiendo Chávez.
El gobernante cubano dijo que le "he tomado afecto a Chávez", el que tenía sólo cuatro años cuando Castro, ahora con 73, encabezó su revolución en 1959. Cuando le preguntaron cómo reaccionaría si Chávez, un ex paracaidista que encabezó un frustrado intento de golpe de estado en 1992, mantuviera el poder a través de la fuerza de las armas, Castro respondió: "no veo en Chávez, ni mucho menos, un hombre represivo. Veo un hombre bondadoso"