Eco Challenge al día

En los últimos días antes de la largada la ansiedad de los equipos era casi palpable. Parecía que la mañana del primero de diciembre no llegaría nunca. Pero amaneció, inexorablemente, y los competidores estaban listos.

Fueron formados, de espaldas al agua, en el extremo norte del Lago Correntoso, mientras un miembro del equipo llevaba los kayaks a unas decenas de metros de la orilla. Llegado el momento, entraron al agua para nadar hasta las embarcaciones, casi lentamente. Los esperaba un tramo de 105 kilómetros en las gélidas aguas de los lagos Correntoso y Nahuel Huapi, que le llevaría casi diez horas al equipo más rápido.

El Equipo Aussie fue el primero en llegar al Punto de Control número 2. Se trata de uno de los favoritos de la carrera, y de este tramo en particular. Pero la gran sorpresa del día fue el Equipo Cóndor, de Bariloche, que llegó en séptimo lugar a este Punto de Control, a pesar de que uno de sus kayaks se volteó al intentar izar la vela. La muchedumbre que los esperaba en Playa Bonita, de unas dos mil personas según los estimados extra-oficiales, los recibió con una calidez contagiosa, al punto que Mark Burnett, creador de esta competencia, se sumó a los aplausos, y sacó fotos para quienes estaban más lejos de las embarcaciones.

Por su parte, el equipo Argentina, capitaneado por Sebastián Tagle, progresó lentamente, quizás por que Florencia Gorchs se sentía un poco nerviosa en el agua, y se mareó al comer un Power Bar. En cuanto al equipo Brasil 500 Años, tomaron lo que quizás fue la primera decisión estratégica valiente de la carrera, pues pararon a comer en el Punto de Control, calculando que compensarían este tiempo durante la cabalgata nocturna.

Otra mujer en la competencia, Enma Rocca Rodríguez, del equipo español Sierra Nevada, comentó que sufrieron frío en el agua, debido a lo delgado de su indumentaria. Pero a su llegada al PC 2, faltando aún 22 kilómetros de agua, Miguel Torres López, bromeó que la carrera aún no había comenzado, y más tarde todos los miembros del equipo afirmaron que se acercarían a las posiciones de liderazgo en el tramo de montañismo, si el clima los ayuda.

El cruce del Río Limay presentó problemas para varios equipos, a medida que cerraba la noche. Hubo varios rescates acuáticos, pero ningún equipo fue descalificado, pues nadie pidió ayuda. Pero apenas unas horas más tarde un equipo tuvo que retirarse de la competencia. La neozelandesa Kristina Strode-Penny, del Equipo MapInfo, fue lanzada por su caballo a pocos metros del inicio de la cabalgata, y aparentemente se quebró el tobillo. A pesar del dolor y la hinchazón, cabalgó hasta el Puesto de Control 4, donde se retiró de la carrera en las primeras horas de la madrugada.

Los equipos que quedan deberán enfrentar varios desafíos en los próximos días: montañismo, caminata en montaña, rápidos, rapel, y finalizar como empezaron, atravezando en kayak el Brazo de la Tristeza, del Lago Nahuel Huapi.

Fuente: http://www.discovery.com/indep/ecopatagonia/spa/reports/991202report.html