8 de diciembre de 1999
España sigue permitiendo la
importación de maíz Transgénico Ilegal a través de sus puertos
Greenpeace detectó en A Coruña, a finales de noviembre, un cargamentode estas características a bordo de un buque de bandera panameña
La organización ecologista Greenpeace ha denunciado al Gobierno español frente a la Comisión Europea por permitir la entrada de maíz transgénico ilegal a través de sus puertos. Esta es la segunda vez que Greenpeace denuncia a España por no respetar la legislación europea, que no autoriza la entrada de productos transgénicos no aprobados.
El pasado 26 de noviembre, el buque de bandera panameña "Flag Diamond" llegó al puerto gallego de A Coruña para proceder a la descarga de decenas de miles de toneladas de productos de maíz procedentes de Estados Unidos. Una muestra del cargamento obtenida por miembros de Greenpeace ha permitido realizar un análisis en los laboratorios Genetic ID de EE.UU., demostrando la presencia de maíz transgéncio DBT-418 de la empresa DeKalb que no ha sido autorizado por la UE. En estos momentos, Greenpeace continúa analizando la muestra pues el cargamento también podría llevar a bordo otros maíces ilegales en Europa.
"El Gobierno español sigue ignorando las leyes europeas sobre productos transgénicos y permitiendo la entrada de cargamentos ilegales sin el más mínimo control. De este modo, es difícil que los ciudadanos confíen en las palabras tranquilizadoras de las administraciones cuando ni siquiera pueden controlar las importaciones", afirma Ricardo Aguilar, portavoz de Greenpeace.
Estos son los primeros cargamentos de la cosecha de maíz de este año que llegan a puertos europeos. El buque "Flag Diamond" se encuentra en estos momentos en el puerto de Amsterdam (Holanda) descargando el resto del cargamento. Greenpeace ha alertado a las autoridades holandesas para que paralicen y rechacen el maíz que lleva a bordo este barco. También han alertado sobre la llegada de otro buque cargado de maíz de Estados Unidos, el "Unison" que se dirige al puerto de Hamburgo (Alemania) para que las autoridades alemanas hagan los análisis pertinentes.
"Estados Unidos sigue sin escuchar ni respetar la decisión de los europeos, que han mostrado en multitud de ocasiones su rechazo a los alimentos transgénicos, especialmente si éstos ni siquiera están autorizados ni investigados por las autoridades europeas", añade Aguilar.
Fin del comunicado