| Todo el litoral central convertido en zona de
desastre
Fuertes aguaceros dejaron 20 muertos y más de 60 heridos en el estado Vargas Rafael luna Noguera El cuerpo de bomberos de la entidad reporta que las precipitaciones registradas desde el martes en la noche y hasta ayer al mediodía han afectado 339 casas y más de 1.500 personas Las fuertes precipitaciones que se registran en el estado Vargas desde el pasado martes en la noche, y que todavía no habían cesado ayer al mediodía, ocasionaron la muerte de 20 personas y dejaron mal heridas a más de 60, según confirmaron autoridades del cuerpo de bomberos de la región. El comandante Manuel Santana, jefe del Departamento de Planificación en el Area de Desastres del organismo bomberil, informó oficialmente que las lluvias de las últimas horas provocaron innumerables derrumbes, deslizamientos de tierra e inundaciones, que dañaron considerablemente 339 viviendas, casi todas ubicadas en zonas marginales del centro y oeste del estado; afectaron a más de 1.500 personas, 60% de las cuales son menores de edad, y ocasionaron el colapso de 80% de la vialidad local. Las parroquias más afectadas por los derrumbes e inundaciones son Maiquetía, La Guaira y Caruao, en las que se cuentan la mayoría de los decesos registrados. Gran parte de la carretera de la Costa quedó incomunicada nuevamente, pese a los esfuerzos realizados durante la última semana por personal de la municipalidad. Voceros de Defensa Civil indicaron que las labores de remoción de escombros en el oeste de la entidad se han visto dificultadas, debido a la crecida de los ríos y quebradas, por lo que permanecen aisladas las poblaciones de Quebrada Seca, Oritapo, Osma, Todasana, La Sabana, Caurao, Chuspa y La Salina. La lluvia y el fuerte oleaje complican la ayuda por aire y mar. Lenín Marcano, alcalde de Vargas, señaló que los trabajos de limpieza y reacondicionamiento de calles y avenidas se demorarán por lo menos cuatro días, por lo que recomendó a los habitantes de la capital abstenerse de bajar al litoral central, el cual, según calificó, quedó convertido en "zona de desastre". Pidió apoyo al Gobierno nacional y a la empresa privada, fundamentalmente, en dotación de maquinaria pesada, alimentos, medicinas, ropa y colchones. Marcano indicó que las personas damnificadas han sido reubicadas provisionalmente en la Casa Guipuzcoana, en bibliotecas, escuelas e iglesias situadas en cada una de las parroquias. Dijo que es muy difícil calcular con exactitud el número de familias que quedaron sin hogar, pero advirtió que, como mínimo, puede hablarse de más de 1.000 personas. Entre tanto, las personas que resultaron lesionadas en los distintos escenarios de la tragedia fueron trasladadas al hospital del Seguro Social, al Periférico de Pariata y a algunos centros médicos de la capital. La morgue del estado colapsó a causa del gran número de fallecidos.
Muerte sin aviso La tragedia en el barrio Guanape ocurrió poco después de las 4:30 am. Había llovido desde la noche del martes y, de pronto, cedió estrepitosamente el cerro y arrastró consigo cinco viviendas. Dos familias quedaron tapiadas. Ocho personas murieron en el acto.
Las víctimas de este hecho fueron identificadas como Ingrid Malavé González, de 27 años de edad; su esposo Juan Carlos Carrión, de 23 años; la hija de ambos, Isagrey Carrión Malavé, de apenas 3 años de edad; Gerles Padrón, de 25 años; los esposos Gladys Espinoza y José Gil, de 66 años cada uno; y las niñas Arantza y Atenas Marcano Gil, de 10 y 7 años de edad, respectivamente. Estas dos últimas eran nietas del matrimonio de sexagenarios. Felipa González y Felipe Malavé, padres de Ingrid Malavé González, contaron que desde las 2:00 am se encontraban despiertos porque el aguacero arreciaba cada vez más y temían que el cerro pudiera colapsar en cualquier momento. Dos horas más tarde, y en vista de que la lluvia seguía cayendo, decidieron abandonar la casa y avisaron al resto del grupo familiar para que hicieran los propio. "Apagué la luz y bajamos a la avenida. Mi hija, mi nieta y mi yerno no habían salido de la casa todavía cuando el mundo se les vino encima. La casa del vecino había sido arrastrada y les cayó de un sólo golpe y sin aviso. No tuvieron tiempo para nada; nosotros no pudimos hacer absolutamente nada por ellos", dijo la señora González. Los esposos Gil y sus nietas murieron dormidos. Tampoco pudieron salir de su vivienda y quedaron tapiados por el alud de tierra. Unicamente con el trabajo de 50 hombres pudieron ser rescatados sus cadáveres. Gladys Espinoza tenía planificado viajar el próximo sábado a Miami, en compañía de las dos niñas, a objeto de visitar a otra de sus hijas. Los padres de Arantza y Atenas resultaron ilesos, aun cuando ellos también dormían en la casa. En Guanape, La Guaira, laboraron en conjunto comisiones de los bomberos de Vargas, del Distrito Federal y de la UCV; de la Policía Metropolitana, Defensa Civil y grupos de voluntarios. Otras de las víctimas fueron identificadas como Marcos Curvelo, de 7 años de edad (fallecido en parte alta del barrio El Zamuro); David Flores, de 26 años; Katerina Colmenares, de 5 meses; y Arcela Colón, de 11 años (fallecidos en la parte alta del barrio El Cojo, Macuto); Rubencio Cárdenas Cárdenas, de 63 años de edad (fallecido en el barrio El Corapal de Caraballeda); Milagros Iriarte, Marcelo Bolívar y las niñas Marelys y Marguelys (fallecidos en la población de Caruao. El Nacional: http://www.el-nacional.com/eln161299/f-en.asp |