Sacarlos es un viacrucis para ellos y las autoridades
Deje los animales en su hábitat

Claudia Bedoya Madrid
El Tiempo de Bobotá

En el balcón de una casa el sargento Luis Alberto Navarro, de la Policía Ambiental, encontró un venado asustado y maltratado. Él y sus compañeros lo llevaron al zoológico, donde los médicos lo examinaron, pusieron en cuarentena, curaron y esperaron su recuperación.

Medellín. Pero ese no es el final, sino el comienzo del viacrucis que implica para las autoridades ambientales y los animales, la rehabilitación, reubicación y reintroducción de especies silvestres a su lugar de origen.

Además, no todos los animales corren con la misma suerte pues los micos- por ejemplo- ya ni siquiera son recibidos en el zoológico. "No los recibimos porque ya no tenemos dónde tenerlos", dijo Carlos McLean Upegui, miembro de la junta directiva del zoológico Santa Fe de Medellín.

En lo que va corrido del año, este zoológico, de la Sociedad de Mejoras Públicas, ha recibido 1.820 animales, entre ellos, aves como sinsontes, pericos reales, loras, mirlas, cotorras carisucia, turpiales, guajiros y plataneros.

También mamíferos como tití grises, pielrojas, monos aulladores, micos cariblancos, perezosos y ardillas, y reptiles como boas e iguanas, sin contar las tortugas morrocoy.

Marcela Ramírez, médica veterinaria del zoológico, reconoce que gracias a las campañas educativas y a los decomisos de fauna silvestre, se está creando conciencia entre la gente para su protección.

Pero con tristeza advierte que muchos de ellos no están en condiciones de sobrevivir y regresar a su hábitat y deben ser sacrificados. Por eso, hace un llamado para que los animales no sean sacados de su hábitat.

Entre tanto, expertos de varios países buscan las mejores alternativas y métodos para hacer una adecuada reintroducción de especies que contribuya a su conservación.

Javier Muñoz Arango, profesor de zoología de la Universidad de Antioquia, especializado en mamíferos y en murciélagos, considera que lo más importante es prevenir el problema.

Según él, la comunidad debe tomar conciencia de que si una especie o un individuo se saca de su medio ambiente ese individuo no podrá volver a su hábitat porque pierde su instinto. El biólogo piensa que la 'protección' que el hombre le da a algunos animales es dañina como darle comida en la boca o ponerle moñitos.

"Hay que saber que los animales son animales, tienen costumbres, hábitos, alimentación propias y es necesario que el hombre respete su ámbito", dijo. Recordó casos aberrantes como el de un animal al que le amarraban un cuchillo para tomarle la foto en los cumpleaños; un mico al que le colocaban pañales, y un venado que rescató la policía de un balcón.

Lunes 27 de diciembre de 1999
Fuente: http://www.eltiempo.com/hoy/mam_n001tn0.html