A plomo cerrero
El Presidente Chávez se está peleando con todo el
mundo, excepto con sus conmilitones permanentemente
sonrientes. Mientras ellos, embelesados, adoran y
adulan al líder, él comete errores.
Con el mejor estilo constituyentista, Chávez repasó
a saltos, en dos horas encadenadas, el texto de la
nueva Constitución y tildó de "negativos"
a todos los que de alguna manera se estén oponiendo a
la nueva Carta Magna. A partir de ese momento, ha
desatado las furias de su apabullante verbo en lo que
parecería más nerviosismo que simple y razonable
defensa del SI.
Entre los negativos –que en el cristal chavista
vienen siendo antibolivarianos, antipatrióticos,
enemigos del pueblo, cómplices de los nefastos
cuarenta años de puntofijismo (incluyendo todas las
culpas de corrupción), hijos de Lusinchi, hijos de
Caldera y por supuesto neoliberales salvajes- cayeron
prácticamente todos los sectores del país, excepto
aquellos cuyos votos y respaldo Chávez considera
seguros.
En el satánico saco negativo han sido metidos
Fedecámaras, Consecomercio, Conindustria, todos los
empresarios en general (excepto los que, encabezados
por Concho Quijada {¿solidaridad con su hermano
Manuel?}, Carlos Sequera Yépez y Francisco Natera
respaldarán al SI y al Presidente), la banca, los
gobernadores no pertenecientes al Polo Patriótico,
Hermann Escarrá, Jorge Olavarría, Claudio Fermín,
Allan Brewer Carías, etc., etc.…. y la Iglesia.
Lo de la Iglesia pareció más bien un chisporreo
que se le escapó –como suelen escapársele tantos
riesgosos gazapos cuando suelta el chorro oratorio- en
medio de las dos horas de fuego graneado, pero a estas
alturas el chisporroteo no ha cesado y la Iglesia ya
está respondiendo. Desde el viernes 26, ya en las
misas de las siete de la mañana, hubo respuesta
eclesiástica.
En su larga defensa del proyecto constitucional el
jueves pasado, Chávez amenazó a mansalva mientras
intercambiaba chistes e ironías con los asistentes;
y, tal vez sea casualidad, entre los diversos
personeros chavistas y gubernamentales a los cuales
las cámaras de VTV enfocaron mostrando emocionadas
sonrisas, los menos sonreídos fueron al General
Salazar, Ministro de la Defensa, y el Gobernador del
Zulia, el ¿chavista? Francisco Arias Cárdenas.
Este domingo, en su larguísimo programa radial
"Alo, Presidente", Chávez continuó y
endureció los ataques, y esta vez arremetió de nuevo
contra la Iglesia a través de un fuerte ataque a
Monseñor Roberto Luckert, en respuesta a la posición
anti-Constitución del Obispo en la entrevista
aparecida ese mismo día en El Universal, diario que,
de paso, también fue objeto de ataques al igual que
su dueño, Andrés Mata, al cual acusó de ejercer
tiranía dentro de su propio periódico.
En sucesivos discursos ante los empresarios a favor
del SI (al cual muchos asistieron "porque me han
presionado mucho", confesó uno de los
importantes) y en su mensaje al país a propósito de
los primeros trescientos días de su gobierno,
continuaron las respuestas agresivas y muy duras
contra medios de comuinicación, ahora el Bloque De
Armas y de nuevo El Universal. Al día siguiente con
"Ultimas Noticias" aunque, curiosamente, ha
mantenido (al menos hasta hoy) una actitud prudente
con el en verdad muy agresivo antichavista "El
Mundo"; también es verdad que el artífice y
cabeza del nuevo estilo de El Mundo es Teorodo
Petkoff, y Teodoro sigue siendo un adversario
formidable: inteligente, agudo, culto, experimentado y
por todo ello sumamente peligroso.
Esta violenta actitud de un Chávez en plena y
agresiva campaña política por el SI parece haber
sido motivada por un estudio de opinión en manos del
Polo Patriótico, presentado a Chávez a su regreso de
Cuba, y en el cual se revelaba que el NO contaba ya
con un 40 %, y creciendo.
Esta chocante cuestión, mas la realidad de una
presencia muy fuerte de información favorable al NO
en la mayoría de los principales medios de comunicación,
es el fantasma que podría haber llevado al Presidente
a echarse al hombro la responsabilidad del triunfo
apabullante del SI, a defender lo que es punto de
honor para Hugo Chávez: la nueva Constitución
aprobada por el pueblo contundentemente.
Un triunfo dividido, una aprobación dejando al NO
un 40 %, es casi una derrota, significa una porción
demasiado grande de población, es casi una
ilegitimación de la nueva Constitución.
Por eso Chávez se lanzó por la calle del medio,
arrancó a fondo, sin cortapisas, espada y amenazas en
mano, en lo que puede ser, sin embargo, un estilo
exagerado y contraproducente.
Sin embargo, creemos que Chávez se está
equivocando.
La batalla decisiva: SI vs. NO
La verdad es que un triunfo del NO sería
virtualmente un milagro. La oposición a la nueva
Constitución no tiene –al menos todavía- firmes raíces
entre la verdadera masa activamente votante, y en
cambio el apoyo si tiene amigos en los sectores mas
elevados que estarían grupalmente apoyando al NO.
Es decir, entre las clases medias altas y altas,
hay quienes si apoyan a la nueva Constitución, de
manera que un cálculo predecible sería entre un mínimo
de 60 % SI, 40 % NO y un máximo de 70 % SI, 30 % NO
(entre quienes vayan a votar) y sin estimar votos
nulos.
Pero ésta no es una batalla intelectual,
conceptual. Va ser una batalla personal, con nombres y
apellidos. El resultado dependerá de
personalizaciones contundentes. El triunfo del SI
depende de que el electorado identifique masivamente a
la nueva Constitución con Hugo Chávez, y al NO con
los satanes del puntofijismo denigrado por Chávez.
Eso ya está sucediendo. Para las masas, aprobar la
nueva Constitución es ayudar a Chávez; votar en
contra, es frenarlo, y la gente no quiere frenarlo, al
contrario.
Donde Chávez se equivoca es en el exceso de
ataques, en el insulto, en la contraposición -nueva
en Venezuela- entre ricos y pobres, entre bolivarianos
y patriotas por el apoyo a la nueva Constitución, y
antipatriotas y realistas en contra.
Es un error porque la agresión asusta a la gente y
puede disminuir la visión del Chávez pater, y
porque, a largo plazo, esa división tajante puede
volverse en su contra; Chávez debería recoger el
viejo y sabio refrán "quien siembra vientos
recoge tempestades". Hoy Chávez es el amigo del
pueblo, su hombre de confianza, su caudillo, mientras
todavía ese pueblo le da tiempo y oportunidades, confía
en él; dentro de algún tiempo, las cosas pueden
cambiar a lo largo de la inevitable erosión que
genera el gobierno, y especialmente si, atosigado con
las exageradas exigencias de inversión social del
gobierno establecidas en la Constitución, la
administración Chávez termina rodeada de más deuda,
más inflación y más gente desesperada no atendida
por un Estado con sus recursos insuficientes.
¿Qué pasará cuando el petróleo baje –porque
va a bajar, las grandes economías no aguantan un
barril a 30 dólares- quizás a mediados del próximo
año? ¿Qué pasará cuando se abra el chorro del petróleo
del Mar Caspio a través de Turquía dentro de dos años?
¿Qué va a pasar si para ese momento Venezuela no
tiene –y probablemente no tendrá- ingresos
equivalentes a los dólares petroleros que dejarán de
entrar? ¿Hasta cuándo aguantará el Programa Bolívar
2000? ¿Serán suficientes para reactivar la economía
los millardos que el gobierno deberá echar a la calle
en pagos de deuda laboral y en obras públicas?
Hoy en día Chávez se equivoca en la virulencia de
su mensaje pro nueva Constitución porque es un exceso
innecesario, porque el SI ya ganó.
El creciente "Grupo NO" está dividido;
crece, es cierto, pero no pareciera estar permeando la
sólida roca popular chavista. Crece en las clases
socioeconómicas superiores, crece en Internet, crece
entre los empresarios, crece entre los banqueros,
entre los intelectuales, entre los televidentes de
Globovisión.
Pero eso no es importante; son los menos, y tienden
a ser abstencionistas. Son prudentes y temerosos, pero
suelen carecer de la pasión por un líder y por una
vaga pero seductora esperanza.
Si la televisión se transformara en abiertamente
anti-NO, habría una esperanza, porque ése es el
medio primordial de las masas populares; pero la
televisión es anti-NO en los programas de opinión a
comienzos de la mañana y tarde en la noche, es decir,
cuando esas masas chavistas están en el autobusete o
en el Metro yendo amontonadas a sus trabajos –sean fábricas
o puestos de buhoneros, o simplemente a dar vueltas a
ver cómo se ganan el día-, o ya acostándose por la
noche, agotados.
Las críticas ácidas a Chávez y a la
Constituyente en la Radio Rochela son tomadas por esas
masas como buenos chistes, no como críticas a
analizar. Algún día los programas de humor afectarán
a Chávez, por ahora sólo generan ganancias para sus
intérpretes.
El error que Chávez está cometiendo ahora es el
mismo del boxeador que se sobreentrena para una pelea
de campeonato; según los expertos el
sobreentrenamiento es tan dañino como la falta de
entrenamiento. Chávez se excede en un tema que hasta
hace muy poco tenía claramente ganado.
El tono que Chávez debe mantener es el que tuvo a
ratos en su larga exposición cuando explicó artículos
de la Constitución y cuando habló de sus primeros
300 días, tono conciliador, explicativo, coloquial,
confianzudo, contemporizador.
En cambio, Chávez se ha desbocado, ha
sobrerreaccionado ante informaciones de algún
crecimiento de oposición a la nueva Constitución y
la clara posición pro-NO de algunos medios impresos.
Se habla de una encuesta –mencionada arriba- que
daba 40-60 a favor del SI, y Juan Carlos Zapata en
"Descifrado" informa sobre un análisis de
la DISIP que da resultados parejos. Después de tanto
hablarse de encuestas que daban una popularidad de 80
% al Presidente, la relación 60-40 tiene sabor a
derrota.
La exageración está en que 60-40 es la relación
natural. Chávez ganó las elecciones presidenciales
con algo más del 50 % de los votos válidos, y los
delegados constituyentes no pertenecientes al Polo
Patriótico sumaron un 40 % frente al 60 del Polo (que
éste se llevara casi todos los delegados fue
consecuencia del sistema electoral, que distorsionó
la realidad de los votos).
La cuestión quizás esté en que a lo mejor Chávez
llegó a creerse lo del 80 % de popularidad, y tal vez
asumió que ese porcentaje se volcaría en la nueva
Constitución, sueño que no tiene por qué hacerse
realidad.
La otra cuestión que sí mete miedo sería la
interrogante –imposible de contestar ahora- de qué
pasaría en marzo de 2000 cuando Chávez vaya a
presentarse otra vez como candidato presidencial, y
con las candidaturas chavistas a gobernaciones y
alcaldías: ¿qué pasará entonces si ahora, en sólo
10 meses de gobierno el portaaviones Chávez ha bajado
de 80 a 60?
Pero es que la pregunta parte de la base falsa de
que la popularidad personal de Chávez es igual a la
de todo aquello que él impulse, y eso no tiene por qué
ser real. Nosotros creemos que –salvo el difícil
evento de que el NO gane este 15 de diciembre- el
candidato presidencial Hugo Chávez y sus candidatos a
gobernaciones y alcaldías seguirán moviéndose en
los alrededores de ese 60 %.
Pero aquí entran algunos factores diferenciales
importantes, incluso para el 15 de diciembre, causados
por los excesos verbales de Chávez.
El Presidente se ha estado ganando enemigos
innecesarios, y al atacarlos obligándolos a salir al
público combate, como la Iglesia, los gobernadores no
chavistas y algunos medios de comunicación muy
importantes (la banca y los empresarios son enemigos
mucho menos importantes, de hecho no cuentan para este
tipo de batallas) y medios de comunicación muy
populares.
El Presidente no tenía necesidad alguna de ganarse
las iras del Bloque De Armas, poniendo en su contra a
Meridiano, 2001 y Abril (especialmente los dos
primeros); menos necesidad tenía de poner contra la
pared un diario habitualmente mesurado e incluso
neutral como El Universal, y a su propietario y en
general tímido editor Andrés Mata; es tonto
calificar de "pasquín" a Últimas Noticias,
diario de altísima penetración justamente en el más
puro electorado chavista.
El daño que ahora esos periódicos van a hacerle
en el Área Metropolitana de Caracas, titulando contra
la nueva Constitución, también se lo harán en sus
regiones los gobernadores atacados, que obviamente van
a defenderse con uñas y dientes. No significa que el
NO gana en los estados de gobernadores hábiles,
eficientes y populares como William Dávida (Mérida),
Enrique Mendoza (Miranda) y el "Cura" Calderón
(Táchira). Significa que allí la lucha será más
difícil para el chavismo.
El mismo Presidente, como explicábamos antes,
ha creado dificultades adicionales al SI.
La cuestión del aborto y el enfrentamiento –que
sube y baja- con la Iglesia, es uno de los más
importantes. Hoy en día la organización eclesiástica
de cara al pueblo –párrocos, maestros en institutos
educacionales- no se está oponiendo al SI;
simplemente está llamando a votar de acuerdo a la
conciencia –deja la decisión a la persona, y eso es
un peligro porque genera suspicacias hacia una
Constitución que no todos leerán en detalle- y pide
por la paz de los venezolanos mientras el Presidente
despotrica y amenaza con el puño, vocifera y acusa,
amenaza y proclama la división y el enfrentamiento de
clases.
Las crecientes dificultades económicas en el
interior del país, causadas en buena parte por el
conflicto entre el gobierno central y las
gobernaciones no afectas a Chávez, pueden generar
posiciones a favor del NO.
Al mismo tiempo, el Presidente se ha generado a sí
mismo un problema adicional, para después de las
elecciones.
Por una parte, entre su oferta de llevar a
Venezuela por la misma ruta cubanofidelista, y los
excesos de su campaña para la aprobación de la nueva
Constitución, el Presidente ha metido un nuevo freno
a la economía, si es que es posible frenarla aún más.
Pero por la otra, esta guerra chavista está abriendo
nuevas heridas que seguirán siendo recientes en los
meses siguientes a las elecciones constitucionales del
15 de diciembre.
Por más tiempo y confianza que las masas populares
estén dando a Chávez –y le están dando en
generosa cantidad- cada día que pasa es quizás un
ambulatorio nuevo para un barrio, pero hambre y
dificultades para muchas personas en todo el país. Y
ese suma y sigue se acumula en la pérdida de capital
político de Chávez; serán centavos, pero centavo a
centavo se hace un dólar, y dólar a dólar se hace
una fortuna. Todo es cuestión de tiempo, y de
imponderables, porque así son las cosas en política.
Mientras más expectativas genere la esperanza
chavista en la imaginación popular, más caro cobrarán
las carencias futuras. Y así como ante la
desesperanza y la inmensa frustración por el fracaso
social y moral de la democracia dirigida por Acción
Democrática y Copei consiguió en un momento
determinado un líder con muy pocos años de exposición
pública, así mañana la posible frustración popular
chavista podría encontrar un líder que, en este
momento, no es conocido por nadie. Pero por ahí debe
andar ya.
Pero, entretanto, el Presidente Chávez tiene otro
problema, posible causa adicional de su explosión
verbal y de su mensaje tan agresivo. Es el de las
cuarteaduras del Polo Patriótico, agitado entre la
conveniencia de mantenerse a bordo del portaviones Chávez
y las realidades del ajetreo político diario en busca
y defensa de posiciones políticas.
El MAS flota, astucia de la veteranía, entre un
MVR que pugna por organizarse y consolidarse como
partido mayor y principal beneficiario del gobierno, y
PPT que, conocedor de sus escasas militancia y votación,
lucha entre la necesidad de crecer y rivalidades
internas apenas acalladas por la inconveniencia de
desatarlas justo ahora.
Pero mientras Chávez unifica al Polo, al mismo
tiempo se produce un fenómeno paralelo, que es la
unificación de la desunida y dispersa oposición
alrededor del NO. Y mientras más fuerte hable el
Presidente, más unión habrá alrededor del NO, cuyo
triunfo insistimos en creer que no se producirá, pero
su posible alto porcentaje afectará la fortaleza de
Hugo Chávez y podría acelerar el estallido del Polo
Patriótico entre mutuas recriminaciones.
Chávez podría sobrevivir –y de hecho sobrevivirá-
a una explosión del Polo Patriótico, pero es un
riesgo absurdo en momentos en los cuales estaría
previendo que la votación a favor de su Constitución
es mayoritaria pero no contundente. Chávez necesita a
un Polo Patriótico unido y disciplinado al menos
hasta las elecciones de marzo, cuando se elijan a los
poderes públicos generados por la nueva Constitución.
Necesita que el Polo Patriótico le deje como herencia
sólida una mayoría contundente de gobernadores y
alcaldes, y de diputados a la Asamblea Nacional.
Será entonces, y sólo entonces, cuando habrá
concluido la madre de las batallas chavistas, y cuando
Hugo Chávez Frías comience a gobernar de verdad.
Después, que cada partido se defienda como pueda.
Con la vara que midas serás medido
Llama la atención el cambio drástico de Fedecámaras
–por boca de su Presidente Vicente Brito en
declaraciones a la prensa-, de firme oposición al SI
y criticando a la nueva Constitución, a la posición
de "no estamos de acuerdo con la Constitución,
pero no haremos campaña en contra de votarla".
Se habla de presiones contra los empresarios, a
través de investigaciones a fondo respecto a sus
cuentas con el Seguro Social y el Seniat, aparte de
sugerencias de negativa de subsidios y otros recursos
en manos del Estado dentro del ámbito legal.
Se habla también de que los medios impresos
opuestos a Chávez podrían llegar a tener
dificultades en la importación de papel en un futuro
no lejano, como en tiempos de Pérez y de Lusinchi.
El crepúsculo del comandante
El pueblo venezolano ha tenido siempre una
tendencia a lo burgués, al concepto de propiedad
privada, a su casita propia. Que esté empobrecido, no
cambia esa forma de pensar, mas bien la optimiza.
Ese fue uno de los grandes problemas de las
guerrillas de los sesentas, que fueron siempre un fenómeno
extraño a las masas urbanas y campesinas, aunque
algunos de sus integrantes y dirigentes fuesen obreros
o campesinos.
Al mismo tiempo, esas masas han estado recibiendo
constante información sobre la realidad cubana a lo
largo de los últimos cuarenta años. Conocen
perfectamente los éxitos del deporte cubano, y
aceptan la fama en atención e investigación médicas;
pero también conocen las terribles condiciones económicas
de los cubanos, y ésa es precisamente la parte que no
quieren: de pobreza ya tienen bastante.
De manera que la emocionada oferta chavista de
llevar a Venezuela por los mares cubanos, no es algo
que entusiasme ni siquiera a las masas más chavistas.
Una cosa es tener cariño por lo cubano, y admiración
por sus logros, y otra querer para Venezuela un régimen
similar.
Esa frase ha hecho daño a Chávez, aunque muchos
la toman más como una de las tantas ocurrencias
oratorias, que como una propuesta específica.
La reunión de militares venezolanos venezolanos
con sus colegas cubanas ha sido poco comentada, pero
tampoco ha gustado. Paso a paso, entre dimes y
diretes, entre cariños y saludos mutuos, Fidel Castro
puede terminar convirtiéndose para Chávez en un peso
tan letal como lo fue para el chileno Salvador
Allende; y Castro lo sabe. Como entiende también que
Chávez refresca a Castro, mientras éste no agrega
nada a Chávez más allá de sus peculiares orgullos.
En cuanto a la famosa y televisada rueda de prensa
ofrecida por el dirigente cubano a periodistas
venezolanos, en realidad fue un flaco favor a Chávez,
pero hasta ahora de escasa trascendencia. La reunión
fue de una duración insoportable (algo más de ¡siete!
horas) y mostró a un Castro envejecido, repetitivo
(aunque esto siempre lo ha sido) y vacilante. Lo de la
amenaza de muerte a Chávez por parte de cubanos
anticastristas, nadie se lo ha tomado en serio.
La idea loca
Podríamos imaginarnos un aspecto totalmente
diferente, si hacemos uso de una loca y desatada
imaginación. Supongamos que Chávez lo que realmente
quiere es que gane el NO, y que por eso es que se
muestra tan "metemiedo".
Si la nueva Constitución es rechazada por el
pueblo Chávez tendría un riesgo y varias ventajas.
El riesgo es que ha sido derrotado el inderrotable:
pero le quedarían 4 años de gobierno para manejar
esa impresión.
Las ventajas son políticas y de ganar tiempo:
- Chávez podrá decir que la Constitución fue
derrotada por el empeño de algunos constituyentes
en incluir elementos controversiales (son muchos
los que afirman que el proyecto original de Chávez
es mucho mejor que el que salió de los
constituyentes), y que él hizo lo que pudo.
- Chávez podrá achacar a la no disposición de
la nueva Constitución, las dificultades para
cumplir compromisos que en realidad son muy difíciles
de cumplir
- Chávez podrá revivir a un enemigo que necesita
–los corruptos de AD y Copei, los responsables
del malhadado puntofijismo- proclamándolos como
todavía no muertos, saboteadores de la nueva
Constitución y de la Quinta República
- Chávez tendrá un rival creíble, a quien
culpar de cualquier dificultad del gobierno: el
Congreso Nacional
- Chávez podrá pedir, y seguramente con éxito,
el respaldo popular para elegir a hombres de su
plena confianza (no necesariamente de los partidos
del Polo) en todas las gobernaciones, para poder
gobernar y cumplir las promesas –ya que no
cuenta con el beneficio de una constitución
- Chávez podrá pedir más tiempo para cumplir
promesas, puesto que al no contar con el respaldo
constitucional, todo es más difícil.
- Chávez podría jugar de acuerdo a sus intereses
con las lealtades y compromisos de personalidades
políticas de dentro y fuera del Polo Patriótico,
aspirantes a sucederlo en la Presidencia; y eso
incluye a líderes del potencial de Antonio
Ledezma, Claudio Fermín, Aristóbulo Istúriz,
Francisco Arias Cárdenas, entre otros. O Irene Sáez,
why not?
- Un Chávez que deba entregar el poder dentro de
cuatro años, seguiría siendo un poder ineludible
y de enorme peso durante los diez años siguientes
a lo largo de los cuales podría fortalecer su
prestigio nacional, su imagen internacional y
tener todas las posibilidades de reconquistar el
poder todavía muy joven, a los 58 años.
Nos gustaría mucho conocer la opinión de los cálidos
lectores del Horno respecto a esta loca idea.
Si usted se anima, escríbanos a editorva@analitica.com
Los chismes de Don Dimas
*** Se están rumorando manejos non sanctos en el
Consejo Nacional Electoral, en cuestiones
comunicacionales; alguien estaría manejando cifras y
estaría dispuesto a publicarlas *** Se dice que el
Ministerio de Educación suspendió las elecciones
internas en la Universidad Francisco de Miranda, en
Falcón, ante la certeza de que serían ganadas por
planchas afectas a AD y Copei *** Debería repensarse
la forma en que se dan algunas noticias; algunos
noticieros de radio –Mundial, por ejemplo- suelta
noticias así: "En la esquina de San Narciso
venden drogas a todas horas, atención policías…".
Es una denuncia, es cierto, pero también información
para drogos *** Según Don Dimas el nombre que
debieran ponerle a Venezuela es el de
"Mamera", puesto que la mayoría de los
venezolanos están en la mamazón… según Don Dimas
*** La estrategia del Presidente de marcar diferencias
y enfrentamiento entre pobres y ricos, está
funcionando: el 1° de diciembre hubo que poner una
fuerte guardia frente a las puertas de la sede del
Banco Caracas, pues una multitud agresiva –aunque
bien controlada por las autoridades- se agrupó para
insultar a los invitados al ágape por el aniversario
de la institución *** Don Dimas asegura estar
escribiendo un poema epopéyico: "El Delirio
sobre el Guararia Repano". Quienes sepan qué
significa "Guararia Repano", ganarán un
voto SI.
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