Estado Social Naciente

Pablo Mora

Definitivamente, en el constitucionalismo contemporáneo predomina un elemento unificador que se manifiesta en la clara toma de conciencia, en la acentuación de la dimensión social de la persona. El hombre no es considerado sobre todo como individuo con derechos absolutos de libertad, sino como ser social, esto es, como parte integrante de la sociedad en la que vive, titular no sólo de derechos de libertad, derechos civiles, políticos y económicos, sino igualmente de derechos culturales, ambientales, sociales, que le permitan desarrollar su propia personalidad en el ámbito de las formaciones sociales, como la familia, la escuela, el trabajo, la política, etcétera.

Justamente, nuestra actual Constitución contempla la protección integral a la familia, a la maternidad y la paternidad; al matrimonio, a los niños, niñas y adolescentes, a los jóvenes y las jóvenes; la garantía del pleno ejercicio de sus derechos a los ancianos y ancianas; el derecho al ejercicio pleno y autónomo de sus capacidades y a su integración familiar y comunitaria a toda persona con discapacidad o necesidades especiales; el derecho social fundamental de la salud; así como el pleno derecho a la seguridad social; sobre todo el Artículo 87 reza muy enfática y razonadamente: "Toda persona tiene derecho al trabajo y el deber de trabajar", en una directa evocación o alusión a la advertencia paulina: "el que no quiera trabajar no coma".

Nuestra Constitución en cuanto Constitución contemporánea, con milenaria visión, se preocupa por asegurar más que una libertad formal y más que una igualdad formal, una libertad y una igualdad sustanciales, mediante la intervención concreta del Estado. De hecho, el Estado está llamado no sólo a reconocer y garantizar los derechos de los ciudadanos, sino a asumir un conjunto de responsabilidades y compromisos en el ámbito de la organización de las relaciones económico - sociales, para hacer que todos los ciudadanos puedan gozar de sus derechos y cumplir con sus deberes de solidaridad social.

Estamos, así, delante de un Estado Social que a partir de una simbiosis de carácter liberal - democrático - social sintetiza los derechos de libertad, igualdad y justicia social, asumiendo la obligación de remover los obstáculos de carácter económico y social que impidan a los ciudadanos el pleno desarrollo de su personalidad y potencialidades individuales y sociales. Mediante una actividad directiva y coordinadora, el Estado Social Naciente proveerá y facilitará los instrumentos idóneos para que todos los ciudadanos puedan gozar del progreso económico del País, para con el cual ellos contribuyen con su trabajo material y espiritual.

Estado Social Naciente en cuanto nuevo paso evolutivo nacional, amparado en una solidaridad social, fundada en el valor universal de la persona en su doble dimensión individual y social, dispuesto a resolver los problemas sociales, en la amplia perspectiva de un mundo "globalizado", dentro de los fraternos lindes latinoamericanos o regionales, mediante nueva visión, nuevos instrumentos, nuevas leyes, nuevos métodos, nuevas creaciones.

Estado Social Naciente en cuanto auténtica transición social fincada en una solidaridad alternativa y en una exploración de lo posible y lo factible dentro de los rieles de la presente hora histórica.

Empeño de todos, entonces, ha de ser el que las ideas superiores, matrices, de Libertad, Igualdad, Justicia y Solidaridad Social, se tornen una realidad. Otro modo de ver, de vivir o sobrevivir, en cuanto reconstrucción histórica, donde la verdad y el saber social sean normas de ser en concomitancia con una real praxis liberadora, razón de ser de nuestra más legítima elección.

En vísperas de un nuevo siglo, de un nuevo milenio, el Estado Social Naciente, de cara al porvenir, del pueblo de Venezuela, en ejercicio de sus poderes creadores e invocando la protección de Dios, el ejemplo histórico de su Libertador Simón Bolívar y el heroísmo y sacrificio de sus antepasados aborígenes y de los precursores y forjadores de una patria libre y soberana, acaba de decretar y de votar la nueva Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Profesor Titular Jubilado UNET
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