La solidaridad venezolana

En medio de está tragedia que ha golpeado con tanta crueldad a muchos de nuestros hermanos, reconforta ver la imagen de un país unido para rescatar, aliviar y darle apoyo a todos aquellos que fueron severamente golpeados por las fuerzas desatadas de la naturaleza.

Se acabaron las artificiales y engañosas consignas del recientemente concluido proceso electoral. El bravo pueblo es uno solo y deja ver los mejores rasgos del gentilicio venezolano, que no es otro que la generosidad ante la calamidad. Ojalá esa magnificencia y esa solidaridad social formaran parte del diario que hacer de este maravilloso país.

Pero lo importante ahora es poner orden en el entusiasmo y detenerse a pensar que mas allá de las aterradoras imágenes que todos hemos visto a través de la televisión y la prensa, quedará mañana, una vez pasado el peligro inmediato, una realidad que ya no será noticia y que sin embargo requerirá aún mas colaboración de todos, desde el gobierno hasta el mas humilde ciudadano.

Habrá que reconstruir un sector del país, habrá que darle oportunidades de rehacer dignamente su vida a millares de venezolanos desplazados, habrá que enterrar los rencores, será indispensable tomar medidas para evitar que hechos como este vuelvan a ocurrir. Las quebradas no pueden seguir siendo el último refugio de los olvidados. Una sociedad que no es capaz de encontrarle soluciones a esa inicua situación es una sociedad afectada por el mal de la indiferencia, y con indiferencia no se construye una nación.

El Gobierno debe aprovechar esta manifestación espontanea de solidaridad para convocar a todos los sectores del país a unirse en el esfuerzo de reconstruir lo destruido y sentar las bases para la tolerancia que hará posible que todos formemos parte del esfuerzo necesario para construir una Venezuela en la que todos encontremos espacio para progresar y sentir de nuevo el orgullo de ser venezolanos


Las páginas de este sitio han sido optimizadas para Microsoft Internet Explorer 4.0

Internet Explorer