Piratería aerea
Nos obligaron a bajar la cabeza y nos vendaron los ojos con las fundas de los asientos", relató ayer a la prensa en Nueva Delhi uno de los 27 rehenes liberados por el grupo terrorista que el viernes secuestró el avión de la Indian Airlines y que aún retiene a 160 pasajeros en suelo afgano.
Precisamente esa versión de la pesadilla refuerza los testimonios que indican que el joven indio Ripin Katyal fue asesinado a cuchillazos por sus secuestradores por desobedecer la orden de no mirarlos a la cara. El cadáver de Katyal, quien regresaba de su luna de miel con su esposa -aún cautiva- fue arrojado por los terroristas de la nave el sábado. Fue la escala que el avión hizo en Dubai, la capital de los Emiratos Arabes Unidos, en la que descendieron los rehenes liberados, fundamentalmente mujeres y niños.
"Al principio pensé que algunos pasajeros se peleaban en la parte trasera del avión", dijo en declaraciones publicadas por la prensa india Geetab Baisla, liberada junto a sus tres hijos. "Pero en minutos -continuó la mujer- se anunció que el avión había sido desviado."eetab aseguró que los aeropiratas eran cinco y que entre ellos había uno vestido muy elegante que parecía dirigir el operativo. "Un hombre tenía un cuchillo, otro una granada. Creí que nos iban a robar y entonces saqué mi bolso. Estaba dispuesta a entregarles todo", añadió.
El vuelo Katmandú-Nueva Delhi fue desviado el 24 de diciembre, descendió a reabastecerse en Amristar (India), Lahore (Pakistán) y Dubai, antes de aterrizar en Kandahar, al sur de Afganistán, donde seguía anoche.. K. Tandon, el rehén que contó cómo los obligaron a cubrirse los ojos con las fundas de los asientos, relató que en el medio del terror se aferró al pensamiento de su familia y se sumergió en el rezo. "Ripin Katyal (el joven asesinado) y otro hombre levantaron la cabeza y trataron de hablar con los piratas", indicó. "Se les advirtió durante algunos minutos y después fueron llevados a primera clase. Fue la último vez que vi a Ripin vivo".
Satnam Singh, a quien los terroristas propinaron varios cuchillazos, dijo que no había provocado la agresión.
"Los piratas parecían muy tensos. Advirtieron a las autoridades que matarían a pasajeros si no se los reabastecía", indicó Singh. "Hubo retardos en el reabastecimiento y de golpe uno que estaba a mi lado me golpéo y me dio cuatro cuchillazos en el mentón, dos en la cara y uno en la nuca". El pasajero entonces se desmayó.
Mientras las negociaciones entre el gobierno indio y los secuestradores continuaban, hasta anoche se sabía que las condiciones dentro del avión se iban deteriorando. Con todas las ventanas cerradas, sobre la pista de Kandahar, la aeronave recibía alimentos y bebidas por la puerta delantera. "El aire está muy viciado y huele como si hubiera gente descompuesta", había dicho el domingo Mohamed Khiber, vocero de la aviación civil afgana, que administran ahora los talibanes.
Clarín Digital (Argentina), 28 de diciembre de 1999