ALBERTO NAVARRETE, enviado; CANCUN, QR, 7 de diciembre.- Estados Unidos presentó hoy aquí una iniciativa para la creación de un mercado de gas natural sin fronteras, que abarque a todo el continente, desde Canadá hasta Argentina, por medio de ductos para darle solidez, viabilidad y aprovechamiento al denominado "combustible del futuro".
La propuesta fue anunciada por el secretario de Energía estadunidense Bill Richardson, al clausurar la IV Conferencia Internacional sobre Gas Natural, y de inmediato recibió el respaldo y la adhesión de México a través del secretario de Energía, Luis Téllez.
El proyecto se enfrentará sin embargo a resistencias en América Latina, donde persiste la debilidad de las instituciones para asimilar las nuevas reformas y ajustes derivados de la etapa de gran inestabilidad económica en la región, según se estableció en las conclusiones de este foro.
Durante su presentación, Richardson expuso la necesidad de que, a partir de la globalización, se fomenten los mercados regionales de energéticos. Advirtió que el consumo de energía a nivel mundial aumentará en 78 por ciento en los próximos 20 años y el gas natural jugará un papel importante, no sólo porque su demanda se incrementará 30 por ciento en América del Norte y en más del 100 por ciento en el resto del mundo, sinorror tratarse de un insumo mucho más amigable para el ambiente.
La iniciativa estadunidense, mediante la cual se aspira a interconectar por medio de ductos a todos los países de América en una labor que, sin embargo, requerirá fuertes inversiones en infraestructura, se sustenta también en que la utilización del gas natural registrará un crecimiento extraordinario en el próximo siglo, con una dinámica aún más elevada que el uso del crudo y el carbón.
Empero, el funcionario estadunidense resaltó que para cumplir estos escenarios es necesario crear las condiciones de comercialización y enlace transfronterizo.
Al respecto, Richardson comentó que mientras el petróleo es desde hace bastante tiempo un producto comercializado mundialmente, en el caso del gas natural apenas el 20 por ciento del consumo total es producto de transacciones internacionales. Por eso se requiere una iniciativa que cruce fronteras, de manera que este insumo pueda suplir la demanda de otros combustibles.
Rodeado por un estrecho y férreo aparato de seguridad y acompañado en esta visita de su madre, mexicana, Bill Richardson dijo que el Gobierno de Estados Unidos ve el desarrollo del gas natural como un campo de transición y oportunidades para todo el mundo.
Dueño de una oratoria en español casi sin acento, el influyente funcionario méxico-americano dijo que en países en desarrollo tanto de América Latina como de Asia y Africa el consumo de este combustible se duplicará en los próximos, años en virtud de las reservas mundiales conocidas que no sólo darán seguridad a la autoeficiencia sino que ayudarán a diversificar las fuentes para el suministro de energía.
Detalló que a la red de gasoductos que ya existe interconectada en América del Norte, desde Canadá hasta el sur de México en Yucatán (México y Guatemala suscribieron hoy un acuerdo para ampliar esta red a dicho país centroamericano) y al enlace Bolivia-Brasil, se añaden nuevos proyectos de ductos entre Argentina y Chile, la modernización del que ya se cuenta entre Argentina y Bolivia y otros que podrían ser viables de Perú a Brasil pasando también por Bolivia.
Durante la ceremonia de clausura de este foro, al que asistieron 120 participantes de alto nivel, entre ministros de energía, presidentes de compañías transnacionales y especialistas independientes y de la Agencia Internacional de Energía, se resaltó el hecho de que en América Latina aún existen resabios de los efectos del cambio estructural.
Luis Giusti, ex director de Petróleos de Venezuela (PDVSA) y actual consejero del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Estados Unidos expuso en su relatoría que después de 15 años de iniciado el cambio estructural aún persiste una gran inestabilidad económica en muchos países de la región, principalmente por la debilidad de las instituciones para asimilar las reformas y los ajustes sin afectar a la sociedad.
"Se requiere una segunda generación de reformas para dar transparencia y credibilidad al sector público, mejorar la planificación fiscal, flexibilizar los mercados laborales y mejorar los procesos educativos al mismo tiempo que el capital privado internacional debe abandonar las malas prácticas del pasado en busca de una efectiva integración", indica el resumen sobre el análisis y evaluación de la situación en América Latina después de la apertura.
Leído por el subsecretario Jorge Chávez, otro de los documentos de conclusiones revela la existencia de amplias oportunidades para integrar reservas y mercados de gas natural en la región, y en función de la creciente demanda habría el clima propicio para acelerar la realización de proyectos de gasoductos a lo largo de siete mil kilómetros.
El 83 por ciento de las reservas de gas en Latinoamérica se ubican en Venezuela, Argentina y México, pero estos dos últimos países podrían constituirse en proveedores del Cono Sur bajo la hipótesis de que se concrete una integración en esta materia.
Excelsior (México), 8 de diciembre de 1999