Informe final de la comision volker
Son 54.000. Pertenecían a judíos víctimas del régimen nazi. Fueron ocultadas por los bancos suizos junto al conocido como oro nazi. El dinero será devuelto con intereses a los familiares de quienes las abrieron
Juan Gasparini, Ginebra. Especial para Clarín.- El informe de la Comisión Volker, concertada entre la Asociación Suiza de Banqueros y las organizaciones judías internacionales, cifra en casi 54.000 las cuentas "dormidas" en los bancos suizos, cuyos titulares nunca las reclamaron por haber perecido durante la Segunda Guerra Mundial o porque sus allegados no supieron o no pudieron probar su existencia.
El norteamericano Paul Volker, ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, aceptó hace tres años dirigir un grupo de 10 expertos elegidos por consenso entre la banca suiza y la comunidad judía, para estudiar las denuncias sobre cuentas presuntamente apropiadas por los bancos suizos, un escándalo que el propio gobierno suizo respaldó que se laudara bajo su arbitraje. En ese momento se barajaron cantidades considerablemente superiores a las 54 mil cuentas ahora localizadas, cifra aún en disputa y por lo que proseguirán las investigaciones, pero bajo la égida de la Asociación Suiza de Banqueros. Las cuentas fueron ocultadas junto al llamado oro nazi.
Disponiendo de medios de investigación ilimitados y contando con un decreto de levantamiento del secreto bancario para indagar mediante auditores y especialistas libremente elegidos, la Comisión Volker pone así fin a sus labores. Identificó exactamente 53.886 cuentas pertenecientes a personas en su mayoría de origen judío que vivían en Europa o Estados Unidos. Queda así puesto en evidencia que los bancos suizos luego escondieron o silenciaron esas cuentas en sus archivos, diciendo que ya no quedaban vestigios de aquéllas.
La investigación consumió 530 millones de dólares de presupuesto, y se analizaron alrededor de 4 millones de cuentas. Los fondos detectados no resultan muy detallados en el informe, que sólo se refiere a sumas que podrían alcanzar hoy los 300 millones de dólares para ciertos tipos de cuentas.
Con el propósito de trabajar serenamente, la Comisión Volker consiguió un acuerdo global de indemnización en 1998, mediante el cual los bancos adelantaron 1.250 millones de dólares para resarcir a la comunidad judía internacional e impedir reclamos judiciales de los presuntos titulares de las cuentas que se estaban rastreando. De ese modo la banca privada suiza comenzaba a disculparse de su implícita colaboración con el régimen nazi y del aprovechamiento de cuentas bancarias de quienes fueran aniquilados por la dictadura de Adolfo Hitler.
Ante la nominación pormenorizada de los titulares de estas cuentas hasta ahora "desheredadas", la Asociación Suiza de Banqueros se apresuró a manifestar, que sus derechohabientes, es decir familiares y descendientes de quienes las abrieron, podrán presentarse una vez conocidos sus nombres, para examinar una indemnización definitiva con sanción judicial en regla.
La Comisión Volker recomienda que se hagan públicos los nombres de los titulares de las cuentas donde es evidente su vinculación con los perseguidos por el nacionalsocialismo alemán, unas 25.187 a su entender. La decisión de comunicar abiertamente estos u otros datos depende ahora del órgano regulador de la actividad bancaria en Suiza, la Comisión Federal de Bancos, la que a su vez definirá medios para notificar el descubrimiento de las cuentas a los deudos de los propietarios.
El Clarín Digital, 07 de diciembre de 1999