La guerra en Chechenia
La ciudad está completamente destruida. Pero 5.000 guerrilleros separatistas todavía resisten
LEON BASTIDAS. Moscú. Especial para Clarín.- Las tropas federales continuaron ayer la operación de estrangulamiento de Grozni, la capital de la república caucásica de Chechenia, y la vecina ciudad de Argún, ambas completamente cercadas por las unidades rusas.
Según el mando ruso, unos 5.000 guerrilleros islámicos se encuentran en una verdadera ratonera.
En la capital, virtualmente arrasada por los continuos bombardeos rusos, sólo viven en estos momentos unas 50.000 personas, la quinta parte de la población que tenía antes de la guerra. La mayor parte de los prófugos se refugiaron en la vecina república rusa de Ingushetia.
El optimismo desborda al Kremlin, que ya ha empezado a repartir condecoraciones a sus jefes militares: los generales Vladimir Shamanov, Vladimir Bulgakov y Guennadi Troshev, comandantes de los frentes oeste, norte y este, respectivamente, fueron propuestos para el título Héroe de Rusia, la más alta distinción del país.
Pese al triunfalismo ruso, parece cada vez más claro que los rebeldes están llevando gradualmente a lo que Moscú quiso evitar hasta ahora a todo costo: la guerra de guerrillas. Por eso los mandos rusos siguen haciendo hincapié en el empleo masivo de la aviación y la artillería para desgastar a los rebeldes.
En las últimas 24 horas, la aviación rusa efectuó más de setenta misiones de bombardeos sobre las posiciones de los secesionistas en Grozni y Argún, cuya caída es cuestión de días según los militares rusos.
"Dentro de unos días los invitaré a beber agua del río Argún", dijo a un grupo de periodistas el general Shamanov, cuyas unidades avanzan hacia Grozni desde el oeste.
El mando militar de Chechenia comunicó que se libran encarnizados combates en casi toda la línea del frente y que las fuerzas chechenas han infligido un gran número de bajas a "los invasores rusos", informaciones que fueron desmentidas de manera categórica por Moscú.
Con Grozni y Argún sitiadas, Urus-Martan es el único reducto secesionista en la parte central de Chechenia desde donde la guerrilla aún puede replegarse a las zonas montañosas del sur de la república.
Urus-Martan es defendida por unos 3.000 rebeldes, que han asegurado que lucharán hasta el último hombre para impedir la caída de la ciudad.
La Cámara de Diputados (Duma) aprobó ayer una amnistía para "los participantes en el conflicto armado", de Chechenia siempre y cuando depongan las armas antes del 30 de este mes.
A la medida de gracia no se podrán acoger quienes hayan participado en acciones terroristas o en secuestros.
Clarín Digital (Argentina), 6 de diciembre de 1999