José López León
El Gobierno Nacional se ha encargado de declarar que los desastres naturales comenzaron un día después del referndum. Sin embargo la realidad fue otra.
Las lluvias fuertes y continuas ya estaban desde el primer día de diciembre. Para la segunda semana de diciembre ya habían derrumbes, quebradas desbordadas y los primeros damnificados no solo en el Estado Vargas sino en otros lugares del país. El viernes 10 de diciembre ocurrió un fuerte derrumbe en la autopista Cara cas-La Guaira que dejó incomunicada la vía por varias horas. Para ese día el número de damnificados aumentaba. Paralelamente el gobierno nacional y por supuesto el presidente no se ocupaban de otra cosa que de asuntos político-electorales.
En otras palabras ya para el lunes 13 de diciembre los estados hoy afectados ya estaban en emergencia y la actitud oficial del gobierno era cada vez mas política y festiva. El gobernador de Miranda ya habían iniciado la labor de desalojo en algunos sectores del estado y me gustaría conocer las impresiones de los gobernantes de los otros estados afectados.
El final de la historia es harto conocida por todos. Con mucho dolor debo denunciar que mientras centenares de personas morían y otras miles perdían sus casas, el martes 14 de diciembre nuestro presidente Hugo Chávez Frías se encontraba en un mitin político a favor del SI. Con mucho dolor debo denunciar que mientras transcurría el día del referéndum la tragedia continuaba y el gobierno se mantenía indiferente.
Claro, el gobierno si estaba haciendo, pero no lo adecuado ni lo pertinente para la magnitud de lo que ya estaba ocurriendo. El desastre natural jamás se hubiese podido evitar, pero sí muchos desalojos preventivos, la organización de toda la logística de evacuación así como los planes mínimos de acción se hubiesen podido realizar si el gobierno hubiese estado ocupado de hacer sus funciones mínimas básicas, esto es GOBERNAR, y no ocuparse de la política electoral.
Quiero denunciar que la actitud negligente del presidente Chávez es CRIMINAL, ya que miles de muertes se han podido evitar si se hubiese decretado a tiempo la emergencia nacional y se hubiesen tomado las acciones pertinentes.
Entiendo que nuestro país no está acostumbrado a los desastres naturales y que por tanto podamos definir la situación como inesperada pero esto es mentira, la situación ya era crítica el 10 de diciembre, pero el gobierno se mantuvo indiferente, indiferencia que causó miles de pérdidas humanas. Nuestro presidente debe responder por ello, ya que sus intereses no estaban centrados en quienes lo eligieron, violando su obligación ante las dos constituciones, como es la de garantizar el derecho a la vida y la de gobernar y decretar las emergencias nacionales cuando así lo requiera.
Estas denuncias están basadas en hechos concretos verificables para la opinión pública a través de la prensa. Pero mi dolor creció y de ahí la motivación a emitir esta denuncia cuando me incorporé a las labores como voluntario en un albergue de damnificados y escuchen tantos testimonios que corroboran lo aquí planteado.
Ojalá que nosotros venezolanos no quedemos indiferentes ante estos hechos y que nuestro presidente sea juzgado por su negligencia. No tengo esperanzas de que la acción se concrete a través de un juicio legal, pero; puede ocurrir en nuestras consciencias. Quienes nos damos cuenta de estas cosas no podemos seguir indiferentes.