The bribe: Variations and extensions on spillane

John Zorn Tzadik, 1998

Pablo Gamba

En los diccionarios de música debería introducirse la siguiente definición: Polifacético. Adj. Dícese de aquél que es capaz de abordar múltiples y muy diversos géneros y formas de expresión. Ej. John Zorn.

Aunque el epicentro de la producción de Zorn podría ubicarse dentro del jazz, por la importancia que ha dado siempre a la improvisación, ella abarca un espectro que va desde composiciones académicas para el Cuarteto Kronos o la Filarmónica de Nueva York hasta una relación bastante fructífera con los rockeros metálicos del grupo Napalm Death, pasando por la música japonesa y el folklore hebreo. Esta diversidad puede encontrarse presente, incluso, dentro de una misma obra, como es el caso de The Bribe, variaciones y extensiones sobre su célebre Spillane, que es un homenaje a Mickey Spillane, el escritor pulp que creó el personaje de Mike Hammer.

The Bribe es la música incidental para un drama radial de Terry O'Reiley, inspirado en las más diversas expresiones de las bajas artes, como las películas de serie B y las comiquitas. La partitura de Zorn está concebida sobre estos mismos elementos y es una inmensa recopilación de evocaciones y citas de las bandas sonoras de los films policiales, el rock metálico y el lounge tropical, entre otras fuentes. Su estructura es la de un collage, hecho mediante la yuxtaposición de breves episodios, lo cual contribuye a crear y a mantener una tensión a todo lo largo de la pieza, puesto que ésta parece estar siempre comenzando, sin nunca terminar de desarrollarse y concluir. Se trata de algo similar a lo que ocurre en el libro Si una noche de invierno un viajero, de Italo Calvino, que está escrito como una serie de primeras páginas de otras novelas. Irónicamente, en medio de The Bribe fue insertado un largo pasaje de música japonesa, que constituye una especie de remanso de paz, pero de sorpresiva aparición y sin que posteriormente conduzca a nada.

La instrumentación utilizada por Zorn es tan variopinta como el material lo requiere. En principio, se trata de una banda de jazz, con saxo alto (John Zorn), clarinete y saxo (Marty Ehrlich), trombón (Jim Stanley), guitarras eléctricas (Robert Quine y Reck), órgano (Wayne Horvitz), piano (Anthony Coleman), bajo (David Hofstra) y percusión (Bobby Previte). Pero incluye también dos arpas (Zeena Parkins y Carol Emanuel), que tienen a su cargo ambientar los pasajes misteriosos, máquinas de ritmo (Ikue Mori) y tocadiscos, estos últimos magistralmente manejados por Christian Marclay, quien aporta unos sonidos muy diferentes de los que usualmente hacen los DJs, incluyendo citas del Frank Zappa de The Mothers of Invention y su célebre personaje Sussie Creamcheese.

Si The Bribe o Spillane despierta interés en ustedes, les recomiendo escuchar también las piezas poliestilísticas del fallecido compositor ruso Alfred Schnittke, especialmente su Sinfonía N° 1 (1974), que constituye uno de los antecedentes más importantes de los collages de John Zorn.

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