Actualidad Internacional

Crisis en Bolivia: expresidenta Jeanine Áñez se declara en huelga de hambre

Las autoridades penintenciarias lo negaron, mientras la familia de Áñez pide que sea vista por un médico "porque su salud está en riesgo"

La incertidumbre y tensión política aumentan en Bolivia: La presidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de esa nación, Amparo Carvajal, informó que la exmandataria interina Jeanine Áñez se encuentra «muy deprimida» y está en huelga de hambre en su arresto preventivo, algo que las autoridades penitenciarias niegan, en una jornada en la que miles de personas afines al Gobierno de Luis Arce, marcharon bajo la consigna de que el encarcelamiento de Áñez, dos de sus exministros y exjefes militares es parte de un acto de «justicia» y no de «venganza«.

Carvajal conversó con Áñez en su celda de reclusión, ubicada en el Centro de Orientación Femenina de Obrajes en La Paz y calificó su estado anímico de «grave«. «Ya no quiere luchar por la vida y eso es muy grave; cuando yo salí la guardia le decía: ‘Señora, coma’ y ahí ella me dijo que está en huelga de hambre«, refirió la defensora de los derechos humanos.

Versiones encontradas

No obstante, el Régimen Penitenciario de Bolivia emitió un escueto comunicado en el que desmintió «categóricamente» versiones que aseguran que Áñez -de 53 años- esté realizando una huelga de hambre y señaló que, según el último informe médico, la salud de la expresidenta interina «es estable«.

Sin embargo, la familia de la expresidenta refutó el comunicado. Su hija, Carolina Ribera, afirmó que su madre necesita ser vista por un especialista «porque su salud está en riesgo«. Asimismo, Norka Cuéllar, abogada de la exmandataria interina, confirmó que el miércoles Áñez presentó una «descompensación» y tenía «la presión altísima«, por lo que se había solicitado su traslado a una clínica, el cual no fue autorizado.

La familia de Áñez hizo este jueves una vigilia frente a su centro de reclusión para exigir la liberación de la expresidenta.

Manifestaciones a favor y en contra

Por otro lado, se suceden manifestaciones a favor y en contra del encarcelamiento de Áñez y sus exfuncionarios. En el primer grupo, miles de personas afines al Gobierno de Luis Arce marcharon en la capital La Paz con consignas que apuntaban que la detención de la expresidenta no es un acto de «venganza» sino de «justicia«.

En la acera contraria, un plantón de varias personas en la ciudad de Cochabamba exigió el cese del «autoritarismo» y «libertad» en favor de Áñez y sus exministros, al tiempo que anunciaron más protestas en las próximas jornadas.

Tensión en el Congreso

En el plano político, el encarcelamiento de Áñez ha generado tensiones en el Parlamento entre oficialistas y opositores, además de apoyos y críticas desde el exterior al Gobierno de Luis Arce, que se ha defendido de sus detractores.

A nivel interno, la pelea se trasladó este jueves al Legislativo, donde hubo una accidentada sesión de la Cámara de Diputados en la que el oficialismo buscaba aprobar una resolución en contra de lo que considera una «injerencia» de la Organización de Estados Americanos (OEA) por los pronunciamientos del organismo sobre la situación de Áñez.

El gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS) ya aprobó en la víspera una resolución en ese sentido en el Senado y promovió lo mismo en la Cámara baja en esta jornada, en medio de airadas protestas de las bancadas opositoras de Comunidad Ciudadana, el partido del expresidente Carlos Mesa y Creemos, el movimiento que lidera el excandidato Luis Fernando Camacho.

«El MAS es violencia y fraude» fueron las consignas opositoras, mientras que el oficialismo gritaba «justicia» y «asesinos«.

Movimiento internacional

Con respecto a la perspectiva internacional, el Gobierno del presidente Arce está enfrascado en una disputa con el secretario general de la OEA, Luis Almagro, a quien responsabiliza por la salida del poder de Evo Morales en 2019, que para el oficialismo fue producto de un «golpe de Estado«. El organismo y el Ejecutivo boliviano han intercambiado en los últimos días críticas, acusaciones y advertencias de acciones por sus respectivas conductas.

Los Gobiernos de Cuba, México y la gestión de Nicolás Maduro en Venezuela, así como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), todos aliados del MAS, han expresado su rechazo a la «injerencia» de Almagro. En cambio, Estados Unidos urgió a Bolivia a «defender» los derechos civiles, en tanto que Brasil expresó su «preocupación» por la detención de la expresidenta y subrayó el apoyo que le dio cuando sustituyó «de manera constitucional» a Evo Morales.

Además, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, habló con el presidente Arce y le recalcó la importancia de respetar los derechos humanos y garantizar juicios justos tras las detenciones de Áñez y dos de sus exministros.

 José Armando y Carolina Ribera, hijos de Jeanine Áñez, en una vigilia frente al Centro de Orientación Femenina de Obrajes, en La Paz / Foto: EFE

 

Fundado hace 25 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba