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El llamado “impeachment” de Dilma Rousseff en 11 puntos

En Brasil -y en otros países-, al proceso que llama a la destitución de un presidente se le llama “impeachment”, tomando el término de derecho anglosajón que no es otra cosa que el procedimiento para destituir a un funcionario electo, en este caso el presidente; se le puede llamar “juicio civil”.

Vamos a tratar de explicar cómo es el caso en Brasil. El procedimiento que conduce a la destitución temporal o definitiva de un presidente en ese país se lleva a cabo así:

Cuando exista una acusación, como en  el caso actual de Dilma Rousseff (por delito de irresponsabilidad en su acción de gobierno), se procede de la siguiente manera:

  1. Si el presidente de la Cámara de Diputados considera que la acusación es válida, debe llevarla al plenario de la Cámara.
  2. Se nombra una Comisión especial constituida formalmente, y de manera equilibrada que analice el caso.
  3. La comisión oye tanto a la parte acusatoria como a la defensa de la presidente, dentro de un plazo de diez sesiones.
  4. El relator nombrado por la Comisión emite un informe que es sometido a votación de la Comisión.
  5. El informe elaborado por el relator es leído en el plenario de la Comisión y se somete a discusión y votación y, de ser aprobado, es llevado a la Cámara de Diputados en plenario y se somete a debate y votación de los 513 diputados; se requiere el voto de las 2/3 partes de los diputados para que pueda abrirse el proceso de destitución.
  6. En caso de aprobación de la Cámara, el caso es llevado al Senado, el cuerpo que, en definitiva, aprueba la destitución.
  7. Le corresponde al Senado decidir si se abre el proceso de destitución, para lo cual se nombra una Comisión especial, semejante a la de la Cámara de Diputados.
  8. El informe del relator de la Comisión Especial del Senado favorable a la destitución es llevado al Plenario para someterlo a debate y votación. De ser aprobado por la mayoría simple del Senado, se instaura el proceso y el presidente –en este caso Dilma Rousseff– es separado de su cargo por un plazo de 180 días, convirtiéndose en acusado de delito de responsabilidad.
  9. El vicepresidente asume la Jefatura de Estado y de Gobierno durante el referido.
  10. Se abre el juicio ante el Supremo Tribunal Federal que, dentro del citado plazo, debe decidir si hay absolución o condena. En caso de absolución, el presidente destituido provisionalmente reasume el cargo; en caso de condena, le corresponde al Senado, por mayoría de las 2/3 partes, decidir si se destituye definitivamente al presidente. Es de advertir que el plazo de 180 días puede ser prorrogado pero que, si concluida la prórroga no ha habido decisión, el presidente reasume el cargo.
  11. El presidente destituido en proceso de destitución, además de perder el cargo, queda inhabilitado para ejercer cargo durante ocho años.

En el caso de Dilma Rousseff, el Senado ya decidió y ella queda separada temporalmente de su cargo, que asume el vicepresidente Temer.

El procedimiento para destituir al presidente en Brasil es distinto del de Venezuela. En Brasil, es el Senado quien destituye provisionalmente, correspondiéndole al Supremo Tribunal Federal decidir, en juicio, si la destitución es definitiva que se hace efectiva cuando las 2/3 partes del Senado la aprueban. En Venezuela, cuando se abre un proceso de destitución del presidente, la Sala Plena del Tribunal Supremo abre un antejuicio de mérito. Si la Sala Plena declara la culpabilidad, le corresponde al Parlamento decidir si se destituye al presidente.

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