Actualidad Internacional

Evo Morales lanza un mensaje conciliador mientras los prefectos endurecen su postura

Evo Morales tendió una mano a los gobernadores que, como él, salieron reforzados en el referéndum del domingo. El presidente de Bolivia apeló al diálogo, pero ofreció poco y no logró convencerles. Los autonomistas, eufóricos, se aprestaron a anunciar la creación de cuerpos de seguridad propios, agencias tributarias y elecciones a sus parlamentos. Esto es, la aplicación rigurosa de sus respectivos estatutos, considerados ilegales por el Gobierno.

«Es importante unir a los bolivianos» y una de las formas de lograrlo será «juntando la nueva Constitución con los estatutos de las autonomías». El mensaje de Evo Morales, aparentemente conciliador, no ofrecía nada nuevo bajo el ardiente sol del altiplano andino. «Es lo mismo que ofreció en el mes de enero: compatibilizar su proyecto de Constitución con las autonomías pero ambos son incompatibles», observa el jurista Jorge Lazarte.

La Constitución elaborada por el MAS y pendiente de ratificación popular es el caballo de batalla de más de la mitad del país, donde Morales, pese a superar el 60 por ciento de los votos a nivel nacional, no logra imponer su proyecto en las regiones.

El triunfo en las urnas, mayor que el cosechado en las elecciones de 2006, donde obtuvo el 53,7 por ciento, se lo debe fundamentalmente a la ciudad de La Paz y a la localidad periférica de El Alto, donde se concentra el grueso del padrón electoral que, como esta consulta, tampoco tiene claro su legalidad o transparencia.

En el resto de los departamentos, el presidente y su vicepresidente, Álvaro García Linera, no consiguieron el respaldo deseado y en cuatro de las nueve regiones el «no» a su gestión superó el 50 por ciento.

Ante esta situación, los gobernadores rebeldes -sus estatutos, como la Constitución de Evo, son a todas luces ilegales- celebraron sus triunfos con palabras y hechos. Rubén Costas, con el respaldo de casi el 70 por ciento de la población, anunció un «cuerpo de seguridad propio», «la fiscalización y el control de los recursos departamentales que nos corresponden» y una «agencia tributaria». «No es negociable -advirtió el peso pesado de las autonomías- la recuperación del IDH». Estas siglas responden al Impuesto de Hidrocarburos, retenido por Evo Morales a los departamentos petrolíferos con la excusa de favorecer a los más pobres.

Costas, aunque al borde de la ley, fue el primero en poner freno a los atropellos de un Gobierno que provocó, deliberadamente, la escasez de combustible en su región. Incluso, llegó a bloquear cuentas corrientes del departamento para estrangular a la Administración local. Error tras error, esas medidas lo que consiguieron fue reforzar más al prefecto que ayer mismo se disponía «a legislar» sobre las materias mencionadas.

«Derrotado a Chávez»
Plétorica la autonomía y su gobernador, frente al discurso comedido de Evo Morales, Costas se despachó a gusto. «El «sí» ha aplastado al odio y al totalitarismo autonómico», «esta tierra no es botín político de nadie» y mucho menos de «caudillos extranjeros, sinvergüenzas, cobarde y macaco», en alusión a Hugo Chávez. En la misma línea se expresó el prefecto de Beni, Ernesto Suárez, al celebrar: «Hemos derrotado al imperio de Chávez y de los contrabandistas». Al mismo tiempo, en Tarija, Mario Cossío advertía que era la hora de la verdad: «Convocamos elecciones al Parlamento. Los estatutos no estaban de adorno. Es la hora de ejecutar la autonomía».

Con este panorama y una Bolivia más dividida si cabe, el historiador Alcides Parejas parodió a Evo Morales y dijo: «La única solución es autonomía o muerte. No hay otro camino».

Fundado hace 24 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba