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Hace dos años Venezuela sufrió el mayor apagón de su historia (I)

Han pasado dos años de aquella fecha y pocas han sido las respuestas de la administración chavista para mejorar el sistema eléctrico nacional

El 7 de marzo de 2019, marcó un antes y un después en Venezuela, tras el apagón nacional que dejó a oscuras por varios días los hogares de los venezolanos. Múltiples fueron las consecuencias de aquella falla eléctrica que, incluso hoy, sigue sembrando el temor entre la población.

Han pasado dos años de aquella fecha y pocas han sido las respuestas de la administración chavista para mejorar el sistema eléctrico nacional; por el contrario, fueron miles los señalamientos de Hugo Chávez y, actualmente, de Nicolás Maduro, en buscar un culpable.

Una crisis que viene de años

La crisis energética inició en 2009, durante el gobierno de Hugo Chávez, siendo múltiples las causas detrás del deterioro del sistema eléctrico. Una de ellas, fue el cambio de modelo de organización de las empresas del sector durante 2007 en un modelo centralista

La segunda causa fue la fuerte sequía que ocasionó que el agua en el embalse de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar alcanzara niveles muy bajos. Dicho evento ocurrió durante el fenómeno climático El Niño, en julio de 2009.

La tercera causa ha sido la falta de seguimiento a los proyectos de potenciar las plantas termoeléctricas existentes. También podemos destacar la falta de mantenimiento y la escasa presencia de profesionales y personal calificado, como otros de los factores que ha llevado al deterioro del servicio. 

Fue el 21 de diciembre de 2009, cuando Hugo Chávez decretó una emergencia eléctrica nacional, suspendida el 30 de noviembre de 2010.

Sin embargo, el 14 de mayo del 2011, luego que Venezuela sufriera dos apagones nacionales, el gobierno chavista anunció un plan de racionamiento, reconociendo públicamente que el sistema eléctrico estaba arruinado.

La problemática fue duramente politizada por el gobierno, tras culpar a distintos sectores de la población de un supuesto “derroche de energía eléctrica”, pero la oposición venezolana lo responsabilizó de la crisis, ante la evidente la falta de inversión y el abandono de la infraestructura eléctrica.  

Para finales de 2009, Venezuela tenía una capacidad de 23.670 MW, de los cuales 62% correspondían a las represas hidroeléctricas y 38% al parque termoeléctrico.  

Al cierre de dicho año el consumo de energía era de 123.000 GW/hora, con una demanda de 17.300 MW. En este sentido, cada año la demanda de energía era mayor; sólo desde 1998 a 2009 la misma aumentó 60%, lo que equivale a 6.500 MW adicionales, pero el chavismo solo puso operativos 4.000 MW.  

A raíz del tiempo, la crisis se hacía más evidente durante los períodos de sequía cuando el nivel de las represas disminuía, puesto que, las plantas son puestas a trabajar sobre su capacidad. Precisamente, en 2009, la presa el Guri, en la región Guayana, recibió 15% menos de aporte de agua, y a su vez se le sumó un incremento del promedio anual de turbinación debido a las obras inconclusas por el chavismo. 

Cabe resaltar que, gran parte de la energía eléctrica en Venezuela proviene de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar en el embalse de Guri, construida sobre el río Caroní.  

Fue inaugurada en 1974, y su capacidad fue extendida cinco veces más en 1986. Además, sus máquinas fueron modernizadas en 2007, durante el gobierno de Hugo Chávez.  

En teoría la represa tiene una capacidad de 10,235 megavatios en 20 turbinas, con lo que pudiera generar 45 mil gigavatios de electricidad anualmente.

De este hidroeléctrica parten tres líneas, de 765kv, 400kv y 230kv, para surtir a todo el país, de occidente a oriente, incluyendo un cable submarino para la Isla de Margarita, así como conexiones hacia Boa Vista (Brasil), Cúcuta y La Guajira (Colombia).

Venezuela tiene una amplia historia de cortes eléctricos. Esto, según varios sectores, es causa de la corrupción, políticas energéticas desastrosas y falta de mantenimiento e inversión.  

De acuerdo a información citada por Univisión, la ONG Transparencia Venezuela señalaba en marzo de 2019 que, el mantenimiento del sector eléctrico se abandonó a partir de 1998, año en el que resultó electo Hugo Chávez, como presidente de Venezuela.

La infraestructura en mal estado empeoró la situación, y las críticas y denuncias fueron silenciadas por el gobierno; por ejemplo, en febrero de 2018, el exsecretario general del sindicato único de la clase trabajadora de Corpoelec, Elio Palacios, fue detenido por denunciar que Venezuela podría sufrir un apagón, ante la evidente inestabilidad del sistema y la desidia de las subestaciones.

La empresa privada La Electricidad de Caracas fue propiedad de la AES Corporation de Estados Unidos hasta 2007, cuando Hugo Chávez creó la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) mediante la nacionalización del sector eléctrico y la expulsión de la industria privada, por lo que, desde ese año, el Estado ha sido el único responsable de suministrar la energía a los venezolanos.

Ante el colapso y la evidente crisis que se le aproximaba, Chávez admitió las fallas, situación que, en 2010, lo obligó a declarar un Estado de Emergencia del Servicio Nacional de Electricidad.

En este punto, el dirigente obligó a Corpoelec acelerar los proyectos en curso para detener los efectos de la crisis. Además, distribuyó contratos millonarios que, según denuncias, enriquecieron a los funcionarios chavistas, mientras que Venezuela quedaba a la deriva.  

Sobre esto, The Wall Street Journal declaró que el gobierno otorgó contratos a empresas sin experiencia en el sector energético. Miles de millones de dólares fueron invertidos para proyectos que, en la actualidad, siguen inconclusos, como la Central Hidroeléctrica de Tocoma en 2007.  

De los 40 proyectos aprobados por el chavismo entre 2010 y 2014, que debían adelantarse para fortalecer el servicio y superar la emergencia, según la ONG Transparencia Venezuela, 17 no habían sido terminados para marzo de 2019, mes en el que ocurrió el apagón nacional. 

A esto, hay que sumarle que la administración de Corpoelec fue entregada al general Luis Motta Domínguez, quien admitió su falta de experiencia en el campo.

Actualmente, Domínguez es solicitado por la DEA, bajo las acusaciones de aceptar sobornos a cambio de la adjudicación de contratos con Corpoelec durante su mandato.

Primer apagón  

A las 12:30 p.m. del martes 3 de septiembre de 2013 se registró un primer apagón que afectó 70% del país, incluida la ciudad Capital que, desde 2008 (para ese entonces), no sufría un apagón masivo, situación que es bastante común en el interior del país. 

La duración de la falla eléctrica depende de la ubicación. En el caso de Caracas, en algunas zonas no pasó más de media hora, en otras el tiempo fue más prolongado.   

En aquella oportunidad, Nicolás Maduro atribuyó el evento a un presunto sabotaje de “la extrema derecha fascista”. Sin embargo, la oposición desestimó las acusaciones y aseguró que el verdadero motivo fue una sobrecarga y falta de mantenimiento del sector eléctrico. 

Una situación similar ocurriría en horas de la noche del lunes 2 de diciembre de ese mismo año, afectando a la ciudad capital, y los estados Zulia, Carabobo, Táchira.  

El corte del suministro eléctrico ocurrió cuando Nicolás Maduro se dirigía al país en una alocución transmitida por Venezolana de Televisión. 

Nuevamente el chavismo afirmó que la causa fue por un sabotaje. 

Apagón diciembre 2017 y diciembre 2018  

El 18 de diciembre de 2017 un nuevo apagón afectaría al país, siendo cada vez más evidente el deterioro del sistema eléctrico. Varios sectores de Caracas y otros Estados de Venezuela se quedaron sin energía por cinco horas.  

Según explicó el exministro de Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez, el fallo se debió al desprendimiento de un cable de alta tensión en la subestación Santa Teresa, ubicada en el sector de Los Valles del Tuy (Miranda). 

Un año más tarde, un nuevo desperfecto ocurriría, tras registrar un incendio en la subestación La Horqueta que dejó sin electricidad al Aragua, Caracas, Carabobo, Zulia y Falcón.  

Ángel Navas, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores Eléctricos, aseguró que la causa del incendio en La Horqueta fue la explosión de un transformador que estaba obsoleto. “Hay equipos que ya perdieron su vida útil y todavía están en el sistema con una muy baja confiabilidad por el poco mantenimiento”, aseguró.

Apagón general 2019  

La oscuridad volvió a hacerse presente en Venezuela en la tarde del jueves 7 de marzo de 2019 cuando un apagón general afectó a todo el país, incluyendo a Caracas, considerada la falla eléctrica más grande de la historia.

En algunos estados tuvo una duración entre cinco a siete días continuos.  

El evento causó graves problemas en hospitales, clínicas, sistema de transporte, servicio de agua y múltiples saqueos.

Fue el 12 de marzo cuando el servicio eléctrico fue restaurado en algunas regiones. En el caso de Caracas, la ciudad permaneció parcialmente apagada, pues, el servicio se restableció con prioridad mientras que, en otros estados, sobre todo los cercanos a la frontera, estuvieron a oscuras.  

Para el 14 de marzo, la energía ya había sido restablecida, aunque aún se reportaban fluctuaciones.

Días después, el 25 de marzo ocurre un segundo apagón que dejó sin energía a 16 estados, mientras que un tercero se registró el 29 de marzo, el cual duró más de cuatro días y afectó a los 23 estados.  

Nuevamente, el 9 de abril del mismo año, sucede un cuarto apagón en territorio nacional, seguido de una quinta falla eléctrica el 22 de julio.  

Distintos expertos señalaron que las causas de los cortes eléctricos fueron la falta de mantenimiento y corrupción dentro del sector. Sin embargo, Nicolás Maduro atribuyó los apagones a supuestos sabotajes perpetrados por Estados Unidos, sin presentar evidencia.  

En cadena nacional, el exministro de Comunicación e Información de Nicolás Maduro, Jorge Rodríguez, fundamentó esta teoría con una serie de mensajes publicados por el senador de EEUU, Marco Rubio, el exsecretario de Estado, Mike Pompeo, y el presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó.

Pero a pesar de su libreto de acusaciones, los expertos desestimaron las declaraciones, al alegar que la represa de Guri está fuertemente protegida por funcionarios de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

Además, señalaron que las afirmaciones del chavismo no tenían fundamento pues, la planta hidroeléctrica fue construida cuando aún no existía el Internet, por lo que no permite un hackeo.

¿Cuáles fueron las consecuencias?

La avería de la red eléctrica ocasionada el 7 de marzo de 2019, sumió al país en un caos total.  

Con el apagón, la escasez de alimentos y medicamentos presente en el país desde hace algunos años, se agravó; los productos alimenticios almacenados en supermercados, restaurantes y pequeños negocios, se dañaron. Mientras que, charcuterías o pescaderías y tiendas dedicadas a la venta de lácteos tuvieron que cerrar.  

Además, el sistema de distribución de agua también se vio afectado. En Caracas, cuatro días después del apagón, cientos de personas de decidieron recoger agua del río Guaire, mientras que otros decidieron recolectar el líquido cerca del cerro El Ávila.  

La escasez de billetes también se vio agravada. Durante los primeros días, el uso de tarjetas de débito y crédito no fue posible, debido a la caída del servicio de Internet. Asimismo, la mayoría de las sedes bancarias permanecieron cerradas.

Este problema, obligó a las personas y las tiendas hacer uso de moneda extranjera, sobre todo el dólar estadounidense.  

Crisis hospitalaria  

Para el 13 de marzo, se habían registrado cerca de 43 muertes. De estas, al menos 24 personas fallecieron como consecuencia del apagón. Por otra parte, 19 pacientes renales murieron por no tener acceso a sus tratamientos, según informó la ONG Coalición de Organizaciones por el Derecho a la Salud y la Vida (Codevida).  

Asimismo, un alto funcionario médico, que habló bajo condición de anonimato por temor a represalias, confirmó al periódico The New York Times que 47 venezolanos fallecieron en el Hospital Central de Maracaibo, las principales causas fueron insuficiencia cardíaca o complicaciones de la diabetes no tratada.  

El funcionario también confirmó que varias personas heridas de bala recibieron amputaciones en lugar de tratamientos menos severos.  

En el caso de las mujeres embarazadas, tuvieron que ser trasladas a una plaza al aire libre, debido a que la sala de maternidad no tenía ventanas.  

Sin embargo, y como era de esperar, la administración de Nicolás Maduro negó cualquier muerte y sostuvo que los informes eran falsos. 

Servicio de transporte y saqueos  

Asimismo, el apagón ocasionó que el Metro de Caracas detuviera sus operaciones, al igual que el transporte público. Debido a ello, a los venezolanos se les dificultó poder llegar a sus puestos de trabajo.  

Además, entre la noche del 9 y la madrugada del 10 de marzo, se registraron varios saqueos en la avenida San Martín, en el centro de Caracas.  

En la Florida, por su parte, un grupo ingresó a un supermercado llevándose licores y artículos de higiene personal. De igual manera, otro grupo intentó saquear el supermercado en el centro comercial La Pirámide en Baruta. Por estos hechos, al menos 50 personas fueron detenidas.  

De acuerdo a información aportada por Fedecámaras, en dos días, más de 350 tiendas fueron saqueadas en el Zulia.

A su vez, varios edificios fueron saqueados, mientras que 70% del centro comercial Delicias Norte fue saqueado, y 105 tiendas en el Centro Sambil fueron saqueadas.  

Protestas en Venezuela  

En medio del caos y la incertidumbre, Nicolás Maduro decidió evitar dirigirse al país. En las primeras horas, se limitó a postear un mensaje en su cuenta de Twitter en el que aseguraría que derrotaría la “guerra eléctrica”.

Su silencio, en cambio, fue aprovechado por el presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, quien salió a las calles para cuestionar las explicaciones del oficialismo y denunciar la mala gobernabilidad.  

Varias protestas se desarrollaron en la ciudad capital y otros Estados del país durante el 9 de marzo de 2019.  

En Caracas, funcionarios de seguridad bloquearon las calles e intentaron detener a los venezolanos que se dirigían a la avenida Victoria.

Por lo menos, una veintena de vehículos antimotines fueron desplegados en la autopista.  

*La información presentada en este trabajo fue una recopilación de datos, imágenes y videos obtenidos a través de la consulta de diversos portales de noticias a nivel nacional e internacional. Créditos a todos los involucrados.  

*TeleSUR es un canal de noticias financiado por la administración de Nicolás Maduro, por lo que no se considera una fuente verificable, pero es una fuente válida en lo que se refiere a información oficial del chavismo.  

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