Actualidad Nacional

Henri Falcón: Una revolución debe construir, no arrasar

El gobernador de Lara otorga especial importancia a las elecciones legislativas de septiembre. «Es necesaria una Asamblea Nacional plural, amplia, diversa y multicolor para que el debate se corresponda con los intereses de la población y no con una parcialidad política». Destaca que los radicales del Gobierno y de la oposición son rechazados por la mayoría del país, y agrega que quienes «saltan la talanquera» son los que violan la Constitución.

Henri Falcón es como un monje que desea transmitir un mensaje y no ser mal interpretado. Se cuida en las respuestas, pero deja todo a los buenos entendedores.

­¿Usted es capitalista o socialista? ­Soy un creyente de la democracia inclusiva, cargada de garantías y de oportunidades y con énfasis en lo social. Si socialismo es eso y, además, es respeto, tolerancia, concertación, diálogo, entonces, hablo de socialismo. Si por el contrario, es autoritarismo, exclusión, irrespeto, intolerancia, entonces, no soy socialista.

Creo en la democracia, en un socialismo ético y productivo y en la Constitución.

­¿Dónde conoció a Hugo Chávez? ­En las FAN. En la Universidad Simón Bolívar compartí con él, pero no fue una relación estrecha. Fue circunstancial, esporádica, lo que no me permitió conocerle a fondo.

Entre el Chávez que conocí por los hechos de 1992 y a su salida de la prisión en 1994, y con quien soñamos un país de respeto, de igualdad, de transformaciones estructurales, de entendimiento y de paz, y el Chávez actual, intolerante, cerrado al diálogo y en algunos casos arbitrario, hay una marcada diferencia.

­¿Por qué tardó tanto en descubrir las amenazas o riesgos que implicaba Chávez? ­No hablo de amenazas y riesgos; hablo de la persona que conocí, de decisiones que en lo político están marcadas por momentos y circunstancias.

­¿No representa un riesgo para la democracia un gobernante sectario? ­Eso depende del momento y sus circunstancias. El peligro viene dado más por la inacción, el miedo a actuar, consciente y duramente, dentro de la Constitución y las leyes.

­¿A Chávez le interesa la Constitución? Primero intentó su reforma, luego la enmendó, y para 2012 se anuncia un cambio.

­Hubo un salto de talanquera, como dicen muchos.

­¿Quién saltó? ¿Chávez o usted? ­Si asemejamos la carta magna, en buen sentido, a esa talanquera, diría que jamás me he apartado de la Constitución. Quienes brincan las talanqueras son aquellos que la desconocen, los que la irrespetan, los que la violentan.

Ese no es, precisamente, mi caso.

­¿Cuándo comenzó a distanciarse del Gobierno? ­Mi distanciamiento, más que del Gobierno y del partido, es de la conducción y los métodos que niegan el sentido de lo colectivo y el debate y que impiden una efectiva materialización de los principios de la Constitución, que para muchos, y me incluyo por ser corredactor, es una de las más avanzadas del mundo.

­¿Apoyaría una modificación de la Constitución? En el PSUV lo proponen para 2012 para eliminar gobernaciones y alcaldías y crear el Estado comunal.

­La Constitución tiene mecanismos de revisión: la enmienda, la reforma y la Asamblea Constituyente. La dinámica social, política y económica dirá si es necesaria una revisión. Más allá de esa circunstancia, que reclamaría intensos debates, lo que se impone hoy es su cumplimiento y su desarrollo.

­¿Cómo hacerlo? ­Los poderes, como el Parlamento, deben garantizar su cumplimiento, la interpretación acertada y objetiva de sus normas y principios, como los plasmó el espíritu constituyente para evitar desviaciones, interpretaciones interesadas, como pasó con la Ley de Consejo Federal de Gobierno. Esa norma fue sancionada bajo supuestos, con criterios alejados de la Carta Magna. El otro caso es la mora legislativa por casi once años de la AN para aprobar la ley de hacienda pública estadal, pese a que está en las Disposiciones Transitorias; con ella se habrían fortalecido los tributos y presupuestos de estados y municipios.

­¿Se violó la Constitución? ­Sin duda. Por eso acudimos al Tribunal Supremo de Justicia, para que restablezca la norma jurídica.

­¿Cree que el TSJ derogue esa ley, considerando las opiniones de quienes alegan que el máximo tribunal está parcializado a favor del Gobierno? ­Tenemos que confiar en la justicia. Recurrimos al TSJ porque el Parlamento desconoció el artículo 185 de la Constitución que habla de descentralización y de transferencia de competencias del Ejecutivo a gobernaciones y alcaldías y, posteriormente, a organizaciones sociales `siempre que demuestren la capacidad para hacer uso eficiente de los recursos que le asignen’.

Además, se afectó la actividad fiscal al eliminarse el Fides, con lo cual se limitó una fuente de financiamiento. Ahora, la distribución del Fondo de Compensación Interterritorial quedó a discreción casi absoluta del Gobierno.

­¿Apoya que se acabe con gobernaciones y alcaldías? ­Desconozco esa tesis. Si uno o varios candidatos al nuevo Parlamento lo plantearan, desde ahora lo rechazo de manera contundente. Por eso es necesaria una Asamblea Nacional plural, amplia, diversa y hasta multicolor, para que el debate y el trabajo legislativo se correspondan con los intereses de la población y no con intereses de una parcialidad política. La próxima Asamblea tiene como reto generar la confianza necesaria que concilie al país, lo reencuentre y lo reimpulse.

­¿Habrá elecciones parlamentarias? ­Por supuesto. No hay razones para lo contrario.

­¿Por qué PPT y usted rechazan la polarización? ­Abogamos por un modelo democrático, que reconozca y respete la Constitución.

­¿En eso coincide con Podemos? ­En la diversidad podemos tener encuentros y desencuentros, coincidencias y diferencias, pero siempre alejados de los extremos. Estamos ganados a romper con la errática polarización que se empeña en poner al país en blanco y negro.

­¿Y en lo electoral no es así: blanco y negro? ­Si se revisan los estudios de opinión, la mayoría rechaza los extremos radicales de la oposición y del Gobierno. Un sector de la población tiene la expectativa de que la dirigencia le hable de igualdad, ética, productividad, respeto y diálogo.

­Chávez habla de igualdad, ética y productividad…

­Hay que ir más allá de la retórica, a la práctica. ­¿No teme ir a la cárcel, como el general Raúl Baduel y otros que se alzaron? ¿Está preparado para eso? ­No se trata de estar alzado.

Mi caso y otros son distintos.

No es un alzamiento, es actuar en correspondencia con el pensamiento, la conciencia y la libertad. El único temor es no estar a la altura de las circunstancias, de los hechos y compromisos con la Constitución y con el pueblo.

­¿Ha dicho todo lo que sabe del poder? ­No soy quién para calificar; sólo expreso, de manera clara, mi verdad.

­¿Es revolucionario? ­Soy un ciudadano convencido de la necesidad de cambios estructurales. Una revolución es para construir, no para destruir. Edificar, no arrasar. Respetar, no anular. No lo digo sólo yo. Lo dijo también, por citar un caso, Salvador Allende en 1970, al asumir la Presidencia de Chile.

­¿Tendrá límites Chávez en sus planes de permanecer en el poder? ­No sé; pregúnteselo al propio Presidente.

­¿Hasta dónde llegará la tirria con Polar, ahora que se firmó la expropiación? ­No defendemos 

intereses de una empresa, sino el empleo y estabilidad de los trabajadores y el sustento de sus familias. El problema es la desconfianza y desinversión que crea una expropiación que afecta no sólo la economía de la región, sino las finanzas de la Alcaldía de Irribarren. Vendrá una fuga de inversiones. El Colegio de Ingenieros calcula que, por indemnización, demolición, y adecuación de espacios, cada vivienda costaría entre 800.000 y 1.000.000 de bolívares. Hay terrenos para casas si se amplía la poligonal urbana.

­Un grupo de mujeres lo acusan de violencia de género.

­Lo desconozco. Si algún gobierno es respetuoso, es el nuestro en Lara. Son manipulaciones interesadas que apelan, en esta encrucijada, a la descalificación y el descrédito.

Es una vieja práctica, perfeccionada en algunas estructuras políticas actuales.

­¿Confía en PPT? ­Confío ciegamente en Dios, en la Divina Pastora, en mi mamá, en mi esposa y en mis hijos.

Fundado hace 25 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba