Actualidad NacionalLa Salud

Trabajadores del Oncológico bajo asedio por denunciar precaria situación

Se niegan a seguir prestando el servicio en condiciones deplorables

Personal médico, enfermeras y trabajadores del Instituto Oncológico Luis Razetti denunciaron este martes hostigamiento de parte de la jefa de Recursos Humanos, Yexsira Rodríguez, por hacer pública la situación de ese centro de salud y exigir aumentos en los salarios.

Durante varias horas el personal se mantuvo a la entrada de la oficina de Recursos Humanos para exigir su renuncia hasta que se apersonaron en el lugar funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana(GNB) para controlar la situación.

Algunos alegan que les han amenazado con sacarlos de la nomina por faltar durante varios días consecutivos aunque aseguran que esto es porque no tienen como trasladarse al centro de salud.

«Falté dos días seguidos porque no tenía dinero para pagar el pasaje y vivo lejos, cuando regresé al trabajo me dijeron que me iban a sacar de la nomina. ¿Cómo hago si el sueldo no me alcanza?», contó un trabajador que prefirió no identificarse.

El salario mínimo que devengan los trabajadores de la salud es de 65.000 bolívares mensual, lo que les imposibilita cubrir con sus necesidades básicas mes a mes.

Según el médico internista, Carlos Prosperi, al menos el 70% de quienes integran el sector presentan grados de desnutrición porque tienen que priorizar entre el traslado a su lugar de trabajo y la compra de los alimentos.

«Hay trabajadores que no comen por dejarle algo a sus hijos, algunos padecen enfermedades y no tienen como adquirir sus medicamentos, además de ello deben enfrentarse al hostigamiento por expresar lo que sienten», aseguró Prosperi.

El cáncer no espera

En la protesta también participaron los pacientes que asisten al Oncológico Luis Razetti. Día a día sufren una pesadilla, no solo por el hecho de tener una enfermedad crónica, también porque no saben si van a poder ser atendidos como lo requieren.

Según el oncólogo, Gabriel Romero, la calidad del servicio que prestan es deficiente por la grave situación en la que se encuentra el hospital en lo que se refiere a infraestructura y también dotación de insumos.

«No hay aire acondicionado en ninguna área. De los cinco quirófanos solo funciona uno en el que se realizan dos operaciones a diario, algo que es insuficiente porque solo y tengo una lista de 300 personas en espera y con cita para abril del próximo año», contó Romero.

Ya se han realizado denuncias de casos en los que los pacientes han tenido recaídas en la enfermedad a causa de la falta de tratamiento o de las irregularidades a la hora de someterse a las quimioterapias y radioterapias.

Para un paciente con cáncer cada día que pase el tumor puede crecer y es muy difícil que puedan aguantar de aquí al año que viene.

explicó el doctor

En el Luis Razetti no hay radioterapia desde hace cinco años, no hay rayos X, ni material en el laboratorio para que los pacientes puedan realizarse los exámenes semanales que necesitan.

El oncólogo aseguró que todas las personas que trabajan allí hacen un arduo esfuerzo por cumplir con sus obligaciones pero las condiciones les imposibilitan todo. «En el área de consulta hay un olor fétido que viene de los baños y otras áreas porque no hay implementos para limpiar», explicó.

Muchas de las personas que son tratadas en este nosocomio provienen del interior del país y llegan allí «buscando una esperanza que les permita vivir por un tiempo más», contó Romero, porque la situación en los hospitales fuera de Caracas es mucho peor.

En lo que se refiere a insumos, la paciente Jenny Chirinos, contó al equipo de Analítica.com que en el Oncológico no hay «ni siquiera soluciones 0.9%, eso lo debemos traer nosotros, al igual que los antialérgicos».

Chirinos tuvo cáncer de mama en el 2012 y actualmente fue diagnosticada con metástasis, tiene progresión en el pulmón, hígado y también columna. Desde febrero está en una lista de espera para recibir radiación pero asegura que la misma «es muy larga».

Al igual que muchos ha tenido que apelar por la generosidad de organizaciones y de sus propios familiares para poder costear sus tratamientos pues con sus ingresos mensuales esto se le imposibilita.

«Yo soy pensionada y con lo que gano ni siquiera me alcanza para pagar el examen que me debo hacer cada 21 días y mucho menos comprar un contraste que venden en dólares», relató Chirinos.

Nuestro cáncer no espera señores, dependemos de la ayuda del gobierno, dependemos de un medicamento que no podemos comprar, el dinero no nos alcanza

lamentó la paciente

Junto a ella, más de 40.000 personas en todo el territorio nacional se encuentran en una carrera contra el tiempo y a la espera de una respuesta de las autoridades gubernamentales.

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