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Venezuela y el colapso eléctrico: ¿Han sido las medidas del chavismo suficientes? (II)

El oficialismo solo aparece en largas transmisiones en vivo para aludir, repetitivamente, a los presuntos sabotajes protagonizados por Estados Unidos y los dirigentes de la oposición venezolana

En los últimos años, Venezuela ha sufrido múltiples apagones y cortes eléctricos, dejando a millones de hogares a oscuras por horas, días o semanas, dependiendo del Estado al que hagamos referencia.  

Cuando el servicio eléctrico es interrumpido, otros sectores también se ven afectados, por ejemplo; el transporte público, servicio de agua o luz, las plataformas de pago, telecomunicaciones e Internet, etc. 

Por su parte, el Estado ha estado ausente cuando se trata de dar respuestas. El oficialismo solo aparece en largas transmisiones en vivo para aludir, repetitivamente, a los presuntos sabotajes protagonizados por los Gobiernos de Estados Unidos y los dirigentes de la oposición venezolana, quienes, por su parte, culpan al chavismo por colapso del sector.

Medidas tomadas por el chavismo  

Años atrás Venezuela era el principal país exportador de petróleo de América del Sur, pero la crisis comenzó a hacer el emblema de los venezolanos rápidamente y, de aquel país lleno de oportunidades, solo quedan cenizas.  

La crisis energética inició en 2009, durante el gobierno del expresidente Hugo Chávez, siendo múltiples las causas detrás del deterioro del sistema eléctrico.  

Sin embargo, en aquella época el dirigente político culpó a una larga sequía que vacío los principales embalses encargados de proporcionar el servicio a los venezolanos.

Asimismo, señaló como responsables a los anteriores Gobiernos, pero las encuestas reseñadas por Reuters, señalan que los venezolanos ya estaban inconformes por cómo su administración había manejado la crisis.  

La represa Tocoma, ubicada en el sur del país, la cual debió de estar lista en 2012, sigue sin aportar un megavatio a Venezuela.

Chávez, tenía como objetivo instalar en el 2010 una capacidad de generación de 6.000 MW en centrales eléctricas, más de las que se habían instalado en Venezuela desde que había asumido el cargo en 1999 y, cuyo costo, estaba valorado en 5.000 millones de dólares estadounidenses. 

El 24 de abril, el exministro de Energía Eléctrica, Alí Rodríguez Araque, anunció que en el primer trimestre se instalaron 600 MW. Además, señaló que el chavismo tenía planeado instalar 1.100 MW adicionales en el segundo trimestre de 2010.  

Una meta que nunca se cumplió, puesto que, al tiempo, Rodríguez Araque confirmaría la decisión de rebajar la meta de incorporación de generación de 6.000 MW a 5.000 MW.  

A su vez, el 22 de octubre, el chavismo rebajó aún más la meta anual de incorporación de generación energía, pasando esta vez de 5.000 MW a 1.450 MW, con miras a alcanzar los 2.000 MW en un tiempo cercano.  

Además, entre 2008 y 2015, al menos, 26 empresas nacionales e internacionales instalaron un total de 16.000 MW de generación eléctrica lo que se tradujo a un gasto de 33 mil millones de dólares

Una fuerte inversión que vino como consecuencia de la Emergencia Eléctrica decretada por Hugo Chávez, cuando el país atravesó una fuerte crisis como resultado del fenómeno natural El Niño.

Tras aquello, el dirigente buscó agilizar la compra de nuevos equipos para la construcción de nuevas centrales.  

Precisamente, otro de los planes que buscaba lograr el chavismo se encontraba la construcción, mejoramiento y rehabilitación de las instalaciones en el embalse La Mariposa.  

EEUU sanciona a exfuncionarios de Corpoelec por corrupción
Luis Motta Domínguez, exministro de Energía Eléctrica, quien durante su cargo admitió su falta de experiencia en el campo. Actualmente, es solicitado por la DEA, bajo las acusaciones de aceptar sobornos a cambio de adjudicaciones de contratos con Corpoelec durante su mandato.

Decreto de Emergencia Eléctrica  

En 2010, Hugo Chávez emitió el decreto de “Emergencia Eléctrica” luego de aseverar que los niveles de las aguas en las plantas hidroeléctricas del país seguían bajando y “acercándose a niveles críticos” debido a la dura sequía.  

El decreto permitía al Ejecutivo el traspaso de recursos destinados a otros sectores.  

El exministro Alí Rodríguez afirmaba que el país solo había ahorrado 4% de energía con el racionamiento que había iniciado a principios del año, lejos de la meta de 20% que se había planteado el chavismo.  

Precisamente, en enero de 2010 el gobierno implementó un plan de racionamiento eléctrico en la ciudad de Caracas, pero fue suspendido con el paso de los días, debido a las protestas que se registraron en el país. 

Posteriormente, el chavismo decidió implementar un esquema de cobro del servicio eléctrico para los usuarios que consumían más de 500 kilovatios al mes, identificados por el gobierno como “altos consumidores”.

Además, se emitió una orden a las industrias para que redujeran un 20% su consumo eléctrico, con una amenaza de penalización en caso de que no alcanzaran la meta.  

En el resto del país, también se inició un sistema de racionamiento eléctrico, el cual comprendía estar sin servicio por unas tres horas con una frecuencia de 3 o 4 días.  

A finales de abril, la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) ordenó ampliar los lapsos de racionamientos, sin notificar a la población. La mayoría de estos cortes eléctricos se registraron en horario nocturno y los estados más afectados fueron Aragua, Anzoátegui, Mérida, Sucre, Táchira y Zulia.  

Reducción de producción en las industrias  

Hugo Chávez ordenó paralizar las actividades de las industrias básicas de Sidor, Alcasa, Venalum, BAUXILUM y otras ubicadas en Ciudad Guayana, bajo la excusa del alto consumo de energía que requerían los procesos de producción.

No obstante, la verdadera razón era que no quería imponer racionamientos en Caracas.   

El 23 de diciembre de 2009, ordenó apagar la mitad de los hornos de Sidor, situación que afectó gravemente a la industria. Chávez también ordenó clausurar y desmantelar las Líneas I y II de Alcasa, y apagar Venalum.  

Ante ello, la empresa elaboró un informe que fue entregado a los ministros del chavismo, en el que advertían ofrecían una solución parcial al problema: no apagarlas y usarlas con un encendido mínimo.  

La respuesta fue clara: cumplir la orden del Ejecutivo.  

Al pasar el tiempo, Chávez realizó nuevos anuncios: retomar las obras eléctricas que habían sido abandonadas por su gobierno. Entre ellas, Tocoma, TermoSucre, Termo Tuy, Termo Zulia, además de reconstruir la Planta Centro.  

Nuevamente, todo quedó en simples anuncios que nunca fueron ejecutados. Como consecuencia, ciento de millones de dólares se perdieron y la crisis eléctrica se hizo cada vez más evidente.  

Tocoma nunca se terminó, a pesar de que, en 2011, dos años antes de su muerte, Chávez anunciaba que en septiembre de ese año la primera turbina entraría en servicio.  

Importación de energía  

Ante la crisis que se hacía cada vez más y más evidente, el chavismo empezó a importar energía desde Colombia.

La transferencia de energía fue el resultado de los acuerdos en materia de intercambio energético entre el Gobierno de Hugo Chávez y el Gobierno de Juan Manuel Santos, expresidente de Colombia.  

La interconexión tenía una capacidad de 150 MW y a través de ella se esperaba realizar exportaciones.  

Otras medidas tomadas por el chavismo fueron:

  • Hugo Chávez anunció la creación del Ministerio de Energía Eléctrica en octubre de 2009.  
  • El 8 de febrero de 2010 se anunció la creación del Estado Mayor Eléctrico, integrada por Elías Jaua, Alí Rodríguez Araque, Jorge Giordani y Rafael Ramírez. Sin embargo, fue en agosto de 2015, cuando formalmente se dio su creación. 
  • Hugo Chávez anunció la reducción de la jornada laboral de los empleados públicos a seis horas diarias. Además, pidió a la población tomar duchas de tres minutos.  
  • El Gobierno estableció un nuevo horario de apertura para los centros comerciales de todo el país. Y prohibió el uso de electricidad en avisos, a excepción de farmacias, centros de salud y puntos de seguridad.  
  • Chávez, además, decretó no laborable toda la Semana Santa del año 2010, a excepción de sedes bancarias.  

Además, la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) anunció la creación del programa para la fabricación de bombillos ahorradores que serían distribuidos a la población de forma gratuita. 

Medidas tomadas por Nicolás Maduro 

Como heredero del legado de Hugo Chávez, Nicolás Maduro tuvo que afrontar la crisis dejada por su predecesor en materia eléctrica. Sus “esfuerzos”, han sido en vano.  

En 2016 ante una nueva sequía y las evidentes debilidades del sistema, además de una profunda crisis que se hacía cada vez más evidente en las calles de Venezuela, anunció al país la creación de un plan de recuperación de 60 días.  

La primera orden, fue recortar la jornada laboral en la administración pública, los viernes fueron declarados no laborables. Además, se ordenó el cambio del huso horario, volviendo al de 2007.  

La segunda medida decretada fue reducir las jornadas laborales de centros comerciales, industrias y comercio, además se exigió el uso de plantas eléctricas, con la intención de bajar el consumo. 

En tercer lugar, Maduro pidió a los venezolanos ahorrar energía en los hogares; solicitó apagar aires acondicionados, calentadores, lavadoras, secadoras o planchas. También dijo que, de no cumplirse, aumentaría las tarifas de los servicios.  

En octubre de 2020, Maduro anunciaba la designación de Néstor  Reverol Torres, como Ministro para la Energía Eléctrica, quien anteriormente se desempeñaba como ministro de Interiores, Justicia y Paz del oficialismo.

En su nombre, Carmen Meléndez, asumió el cargo.

El pasado 10 de febrero Reverol anunciaba que el chavismo ejecutaría un nuevo plan para mejorar el el Sistema Eléctrico Nacional.

El plan tiene como objetivo la recuperación de transformadores, el incremento de la flota de vehículos y la incorporación de nuevas fábricas al sector.

Asimismo, explicó que el Ministerio de Energía Eléctrica implementaría una estrategia para la recuperación de transformadores, por lo que diseñaron ocho talleres dirigido a los trabajadores de Corpoelec.

De igual manera, en el más reciente de los anuncios, la administración de Nicolás Maduro designó como viceministro de Servicio Eléctrico al Mayor General Juan Francisco Romero Figueroa.

Mayor General Juan Francisco Romero Figueroa, actual viceministro de Servicio Eléctrico.

Romero Figueroa se desempeñó como vicepresidente de Corpoelec. Sin embargo, se desconocen mayores detalles de su trabajo en la agencia gubernamental.

También fue director de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y viceministro de Prevención y Seguridad Ciudadana del Ministerio para Relaciones Interiores, Justicia y Paz.

Igualmente, fue nombrado a Pedro Alcides Tineo Díaz, como vicepresidente de Corpoelec, en sustitución a Romeo Figueroa.

A pesar de las pocas soluciones tomadas por la administración de Nicolás Maduro el colapso del sector cada vez se hace más evidente. Desde que se decretó el primer estado de emergencia, Venezuela ha contado con un servicio intermitente, sobre todo en el interior del país, donde la población puede pasar hasta días sin energía.

*La información presentada en este trabajo fue una recopilación de datos, imágenes y videos obtenidos a través de la consulta de diversos portales de noticias nacionales e internacionales.

*TeleSUR es un canal de noticias financiado por la administración de Nicolás Maduro, por lo que no se considera una fuente verificable, pero es una fuente válida en lo que se refiere a información oficial del chavismo.  

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