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Cuando Dios fue mujer

Algunos expertos creen que las sociedades megalíticas fueron matrilineales. En ellas las mujeres se ubicaban en el ápice de la civilización, no como gobernantes, sino como dadoras de vida. Linajes que los estudiosos remontan hasta las mujeres Natufian del Líbano, o la Venus de Willendorf (24 mil años de edad).

La diosa madre adoptó variedad de formas distintas. A veces fue una serpiente, o un buitre, o la Luna. Cada símbolo representaba un ciclo de muerte, nacimiento y regeneración: la serpiente hiberna, despierta y cambia su piel; El buitre recicla la carne muerta al comerla; y la Luna muere y renace cada 28 días, reflejando el ciclo menstrual femenino.

La adoración lunar fue muy expandida en los tiempos megalíticos. Templos similares a Stonehenge fueron construidos originalmente para glorificar la luna y el sol. El visitante puede observar como cada mes la luna se alinea a la perfección entre los distintos agujeros entre las piedras, para acomodar los patrones sutilmente cambiantes de cada ciclo lunar. Me consta, estuve en varios de ellos.

Desde hace miles de años la luna llena ha tenido un profundo significado histórico y religioso, fue bajo su luz que las tribus originarias cazaban. En la India se dice que la luna llena controla el flujo de toda el agua del Universo. En otras sociedades, se dice que la luna controla el flujo de las mareas. En la ideología budista, los días de luna llena se reservan para la reflexión.

En Europa, la cultura de la Diosa Madre alcanzó su clímax, en la isla mediterránea de Creta, durante el segundo milenio A.C. Creta prosperó gracias a las rutas comerciales que unían el Mediterráneo con el resto de la Europa y el norte de África.

El florecimiento de la civilización minoica coincidió con el crecimiento de la civilización del Valle del Indo. Fue una ciudad poderosa e inmensamente opulenta, cuyas reminiscencias arqueológicas muestran numerosos palacios, donde en sus tiempos mujeres y los hombres tenían iguales derechos. La mayoría de los sacerdotes de la Creta Minóica eran mujeres. Según la ley, las mujeres conservaban el control total de sus bienes y tenían derecho a divorciarse.

Civilizaciones con similares creencias y estructuras, se extendieron a partir del antiguo valle del Indo, pasando por las montañas de Anatolia, las islas del Mediterráneo, hasta llegar a la isla más alta de Orkney, en Escocia.

Sus templos y tumbas dan testimonio de un estilo de vida pacífico, tecnológica y socialmente avanzado. Su creencia común en el ciclo continuo de nacimiento, muerte y regeneración es personificada por su adoración a la Diosa Madre en todas sus formas: serpiente, buitre, mujer embarazada o luna. En dichas tierras floreció la artesanía y el arte. Mujeres y hombres se consideraban pares, y las sacerdotisas lideraban la espiritualidad.

Sin embargo, esta civilización de paz, amor y Luz, tendría sus días contados. Durante el segundo milenio A.C., la última de ellas habría de caer bajo las armas del invasor. Un nuevo poder en forma de fuerzas militares avanzaba por Europa, Oriente Medio y Asia. Hombres sanguinarios y crueles estaban decididos a arrebatar el poder a quien fuera para aprovecharse y esclavizar a los demás. Con ello se inicia una era de terror y egoísmo que habría de marcar con sangre y fuego a la humanidad; y que todavía no ha terminado.

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