Cultura

El encanto de deleitarse con la lectura de una novela

Leer constituye una de las actividades fundamentales para la adquisición de conocimientos. También significa la posibilidad de entretenerse, adentrarse en una experiencia por la imaginación de lo que es el lenguaje, la construcción de historias, dar forma a los personajes, interesarse por sus emociones, las transformaciones y acontecimientos que marcan sus vidas. Así,  podemos adquirir instrumentos para pensar y construir juicios y valoraciones sobre determinadas circunstancias, el entramado apasionante del personaje con su entorno. El universo al alcance de nuestra mano. Siempre será bueno el momento y la oportunidad para disfrutar con la lectura de una novela.

Este género literario puede estar basado en hechos reales o imaginarios, narrado en prosa, de mediana o larga extensión, que presenta personajes e historias generalmente enlazadas entre sí, a través de un argumento estructurado por el escritor que le permitirá profundizar en las características de los protagonistas del relato. Se pueden establecer diversas clasificaciones en cuanto a tipo de novelas, tomando en cuenta el contenido o temática, público hacia quien va dirigidas, extensión, entre otras categorías.

Una historia bien contada

Novelas fantásticas. Hacen uso de elementos imaginativos con el fin de recrear historias y personajes con características particulares y no reales. Generalmente el tema central es la magia y su mundo de hechiceros, hadas y brujos. El Señor de los Anillos, del británico John Ronald Reuel Tolkien, se inscribe perfectamente dentro de este súbgenero.

Novelas históricas. Narran y remiten a acontecimientos o periodos del pasado que pueden relacionarse con un hecho histórico que ciertamente aconteció , lo que implica que el autor debe reparar, documentar y cuidar ciertos detalles al momento de construir su relato. Si se parte de un hecho ficticio, el escritor se vale del contexto histórico para dar forma a los elementos narrativos y descriptivos. El Nombre de la Rosa, del filósofo y escritor italiano Umberto Eco, es modelo en esta categoría, que también posee otras clasificaciones, entre las cuales uno de las que tiene mayor número de seguidores es el de las novelas románticas históricas, ambientadas en distintas épocas y culturas, con el amor como eje central de la obra. Seduciendo a Mr. Bridgerton, de la estadounidense Julia Quinn, es característico en este apartado.

Novelas realistas. Tienen como propósito representar fielmente la sociedad, las circunstancias de la vida cotidiana y su relación con los acontecimientos sociales que ocurren en un lapso de tiempo determinado, a través de la mirada objetiva que desarrolla el autor para contar lo que desea exponer. Generalmente, predominan las largas descripciones y cuidados diálogos, por encima de las narraciones. Madame Bovary, del escritor francés Gustave Flaubert, representa cabalmente a las novelas de esta clase.

Novelas de romance. De amplia aceptación dentro del universo de lectores, desde tiempos remotos las novelas románticas contienen historias en donde el amor y todo tipo de sentimientos conexos representan el tema central de la obra, mediante profusas descripciones de las emociones de los protagonistas enamorados, pasiones, encuentros y desencuentros, que buscan generar distintos sentimientos en el lector, que se identifica o no con los personajes presentes en la novela. Un clásico del género es Cumbres Borrascosas, de la escritora británica Emily Brontë.

Novelas de aventuras. Narran historias en los que personajes se adentran en lugares desconocidos, en donde el riesgo, la sorpresa y el misterio resaltan en el argumento narrativo. El protagonista se convierte en un héroe que vive un cúmulo de experiencias por intermedio de la acción física, generalmente en escenarios exóticos. En estas obras, la trama tiene mucha importancia, no tanto el aspecto psicológico de los personajes. Ejemplo fidedigno de estas historias es Miguel Strogoff, del legendario escritor francés Julio Verne.

El placer de leer            

No existen excusas para no darse la satisfacción de leer la novela que más nos guste. En la comodidad del hogar, oficina, sitio de trabajo, existe la posibilidad poseer los títulos de nuestro interés, con contenidos y temáticas diversas, un abanico de opciones para todos públicos y edades. Obras que tal vez no se hallan en las librerías, podemos adquirir por intermedio de la tecnología y las compras online ,y nos ofrece un amplio mundo en el que la imaginación y disfrute van de la mano página tras página.

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