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Croacia buscará graduarse en la historia del fútbol

Pedro Felipe Hernández/@pedrobutters

Para muchas personas, el sentido de la vida se resume en cumplir metas personales impuestas. Algunos esperan estudiar, crecer y graduarse, para luego ser un profesional en la vida. Esto parece ser el logro que tanto ansía completar la selección de Croacia, que, como un joven lleno de ambiciones, llevó cada juego disputado en la copa del mundo y ahora le llegó el momento de enfrentar el examen final, para graduarse con honores en el espectáculo más prominente de la FIFA. Ser campeón del mundo.

El equipo encargado de darle vida al fútbol de esa nación tuvo como punto de ebullición en 1940, pero al ser bajo la sombra del reino yugoslavo, totalizaron tres partidos entre 1940 y 1942. Los jugadores del estado independiente croata defendían los colores de la selección de Yugoslavia, sin embargo, en 1990 llegó el desmembramiento de dicho reinado y con eso la independencia de Croacia. Allí nace el pequeño futbolista croata con sueños y metas por delante, que poco a poco fue creciendo y ahora dejará la adolescencia, para convertirse en adulto.

Tan solo esperó desarrollarse ocho años desde su creación, ya que en el campeonato del mundo disputado en Francia 98, sorprendieron al planeta entero con sus actuaciones de debutantes y de la mano del goleador Davor Suker quedaron como el tercero mejor del torneo. 

El crecimiento estuvo presente en las siguientes ediciones, los resultados no eran los mismos desde el debut, pero aprender de los golpes los hizo más poderosos e inteligentes. 20 años después de aquel logro conseguido en Francia, vuelven a brillar y tienen el título a solo un paso. Un escalón más para gritar “Nos graduamos en la universidad del fútbol”.

Croacia ya no tiene a un letal Suker que manejaba el balón con agresividad como años anteriores, pero ahora cuentan con un genio del balompié y que hace milagros con sus herramientas. La base principal de la torre ajedrezada se llama Luka Modric, un portentoso maestro del mediocampo, que donde pone el ojo coloca la bala (en este caso la esférica). El diestro de 32 años de edad está a nada de guiar a su nación al primer trofeo dorado de la FIFA. Fue determinante en la ronda de grupos al condenar en el segundo lugar a la temible Argentina de Lionel Messi. Luego comandó la arremetida croata en tres compromisos al hilo en extra tiempo y con sus dotes de doctor Frankenstein, creó un monstruo con sus semejanzas para ser imbatible y superior a sus contrarios.

Modric podría acabar con la hegemonía del ganador del balón de oro entre el portugués Cristiano Ronaldo y el astro de la albiceleste (Messi), pero al enfocarse en el campeonato de Rusia 2018, lo primordial será tumbar a los franceses y su batallón de jóvenes brillantes.

El mediocampista del Real Madrid es el mejor de la clase. Junto a él lo acompaña Ivan Rakitic y Mario Mandzukic, pero todos esperan lo que haga el prodigio con la redonda; por algo es el capitán.

Derrotar a los galos no será algo sencillo. Sus piernas están cansadas, pero el espíritu es el mismo desde que iniciaron el mundial y demostraron que son inquebrantables. Unos luchadores que desde el portero Dajniel Subutic hasta el entrenador Zlatko Dalic, no se rinden en ninguna situación.

De ser los conquistadores del espectáculo, Croacia se convertirá en el segundo país con la población más baja con 4.290.612 habitantes, solo por debajo de Uruguay (1.903.083 en el año 1930), de selecciones que se coronaron campeones del mundo.

Croacia ya alquiló la toga y el birrete, solo espera finalizar con la puntación más alta el domingo, cuando en la ciudad de Moscú se vea las caras contra el imponente combinado francés.

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