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Crónica: Rosberg ganó en Australia y la F1 se reencontró con la emoción y el miedo

Este 20 de marzo terminó la espera de 15 semanas para que la máxima categoría del mundo del automovilismo volviera a tener acción en pista. Muchos elementos e incógnitas mantenían a fans entusiasmados por un nuevo comienzo de temporada, que prometía-al menos en principio- acortar las distancias entre los actuales campeones del mundo y sus rivales.

El sábado se estrenó un nuevo formato de clasificación que tuvo menos de 24 horas de vida tras un escándalo por el pobre espectáculo ofrecido en el final de la sesión sabatina.

Par de horas antes del comienzo de la carrera, los equipos y directivos se pusieron de acuerdo para abortar el sistema y volver al clásico formato de años anteriores, además de ofrecer disculpas -más que justificadas- a los aficionados. También hubo «reculadas» de la FIA en la normativa de radio comunicaciones. En principio habían limitado los mensajes permitidos a meras cuestiones de seguridad, luego hicieron un ajuste y dejaron que el piloto y su equipo hablaran de cambios en la estrategia de carrera.

Desde la pole position salía por vez número 50 en su carrera, Lewis Hamilton, acompañado en primera fila por su rival favorito y compañero de equipo, Nico Rosberg, ambos escoltados por los Ferrari de Sebastian Vettel y Kimi Raikkonen. Verstappen sorprendía con un quinto lugar, lo que se traducía en la mejor clasificación lograda por el neerlandés.

Pérez y Hulkenberg eran los únicos con blandos (amarillos) de los 10 primeros clasificados, el resto iba con superblandos (rojos). La salida fue abortada en un primer momento por un inconveniente eléctrico con el Red Bull de Kvyat que no pudo llegar a su cajón de salida y formalizó el primer retiro del año, por eso todos los pilotos debieron dar una vuelta más.

Una vez apagados los semáforos, Vettel y Raikkonen se comieron a los Mercedes y lograron superarlos con facilidad para ponerse uno y dos, y relegar a Hamilton a la sexta casilla. El campeón del mundo comenzaba la carrera en una condición en la que no suele estar acostumbrado y le tocaba remontar.

Vettel se consolidaba en el primer lugar, escoltado por su compañero de equipo y con una ventaja de 2.5 segundos sobre el primer Mercedes clasificado. Mientras tanto, Hamilton se las veía negras al batallar por el cuarto lugar contra Verstappen.

En la parte media de la grilla, la emoción no dio tregua al aburrimiento: Palmer y Bottas protagonizaron divertidos sobrepasos y posteriormente llegaron las entradas a pits que generaron cambios en la grilla.

El peor momento de la carrera se generó en la vuelta 18 cuando Alonso intentaba superar a Gutiérrez y el mexicano movió ligeramente su Haas a la izquierda y generó un espectacular y horrible accidente, que hizo dar al español dos vueltas en el aire y quedó volteado. Ambos pilotos se bajaron sin problemas pero el incidente generó bandera roja por lo intransitable que quedó la pista

Los comisarios indicaron que el accidente sería investigado después de la carrera. En la reanudación, 23 minutos después, las distancias de ventaja se borraron y comenzaron de cero detrás del Safety Car. Vettel mantuvo el primer lugar y hacía vueltas rápidas, mientras los Mercedes mejoraban el ritmo. Cinco vueltas después de volver a dar inicio a la carera, Raikkonen se retiró mientras su Ferrari generaba fuego en la toma de aire del motor.

Vettel tenía una ventaja de 3 segundos sobre Rosberg con cauchos superblandos, mientras el de la flecha plateada calzaba medios. Poco a poco la distancia se reducía y era evidente el superior rendimiento del Mercedes sumado a la inminente detención de Vettel, que fue concretada a falta de 20 vueltas, y estuvo detenido durante unos eternos 5.6 segundos, que le hicieron caer al cuarto lugar detrás de Hamilton.

Los compañeros de equipo, Sainz y Verstappen, expusieron en pista el cambio en la normativa relacionada a las comunicaciones de radio; desde la escudería no podían darles órdenes sino que ellos mismos debían resolver en pista. Con Sainz adelante, Verstappen se desesperaba, y desde el pitlane las caras largas daban cuenta del problema en el que estaban metidos por no avanzar posiciones. A falta de 4 vueltas, ambos se tocaron y Max llevó la peor parte al trompear y perder todo chance de pelear la posición.

Vettel estaba muy cerca de Hamilton, pero un error en la penúltima vuelta le quitó toda posibilidad de pelear el doblete de Mercedes. Con la caida de la bandera a cuadros se concretó la primera victoria de las flechas plateadas en 2016, esta vez con la sorpresa de no ser Hamilton el que ocupara la posición más alta del podio, sino Nico Rosberg.

Haas sumó un valioso e importante sexto lugar con Grosjean en el estreno de la escudería norteamericana.

Posiciones finales del GP Australia:

https://twitter.com/f1writers/status/711454303362392064

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