Economía

“Devaluaciones favorecen al Estado y perjudican al país”

El Presidente Chávez acaba de firmar la Ley contra Ilícitos Cambiarios supuestamente para frenar a los “especuladores del dólar y así dejar sólo en manos del Banco Central de Venezuela el control de las operaciones con bonos cambiarios. La decisión se tomó luego de que descubrieran operaciones poco “transparentes” en algunas casas de cambio. Además, Chávez aclaró que no va a liberar los precios por capricho de la oposición. “…lo que quieren es que yo acabe con el control de cambio, no voy a acabar con el control de cambio”, dijo con énfasis.

En medio de estas últimas medidas, el economista Domingo Fontiveros respondió las dudas planteadas por los lectores de Analítica.com sobre el tema económico a través del correo (%=Link(«mailto:[email protected]»,»[email protected]»)%) .

1.- ¿Qué se entiende por Caja de Conversión y que tan factible es su aplicación en la economía venezolana?. ¿Qué experiencias hay de países latinoamericanos que la hayan utilizado?
(CarlosSanabria)

La Caja de Conversión (CC) es un arreglo monetario soberano por el cual, en su versión pura, la cantidad de monedas y billetes emitidos está respaldada en un 100% por las reservas internacionales del país a un tipo de cambio fijo. Su objetivo central es prevenir la inflación provocada por la emisión exagerada de dinero primario y las sucesivas devaluaciones.

La experiencia más notable en América Latina fue el caso argentino, aunque no fue una versión pura, ya que, entre otras especificidades, el respaldo en divisas al dinero primario emitido fue menor al 100%. En ese país contribuyó en forma decisiva a erradicar el fenómeno hiperinflacionario por un tiempo y generar crecimiento, aunque luego de varios años fue reventada por la sobrevaluación de la moneda y la crisis externa, ambas estrechamente vinculadas a una política fiscal demasiado expansiva fundamentada en el crecimiento exorbitante de la deuda externa.

En Venezuela, la CC fue objeto de diversas discusiones a mediados de la década de 1990, en las que quedaron en evidencia sus principales virtudes y limitaciones en cuanto a su contribución para estabilizar nuestra economía luego de las severas medidas de ajuste que se tomaron a raíz de la crisis bancaria de 1994-1995. La idea central de la misma era fijar en forma irreversible un tipo de cambio estable y desmontar la llamada banca de segundo piso que en muchas ocasiones sirvió para salvar instituciones financieras públicas y privadas pésimamente administradas y para financiar directa o indirectamente los déficit del sector público, eliminando así dos condicionantes poderosos en la historia reciente de la inflación venezolana. Finalmente, el Estado venezolano desestimó esta propuesta.

Otros arreglos monetarios en la región que buscan objetivos parecidos a los de la CC, que siguen vigentes, han sido la dolarización de la economía (Ecuador) y la adopción de un doble patrón (libre circulación de la divisa junto con la moneda nacional) como en Panamá. En estos países, durante la vigencia de estos arreglos, la inflación ha sido casi inexistente o muy baja por muchos años.

2.- ¿Se benefician directamente nuestros gobernantes con la subida vertiginosa de la divisa? (José R)

Quizá lo primero que hay que tener en cuenta es que más que una subida de la divisa, se trata, en la Venezuela que vivimos, de una baja vertiginosa del bolívar, en lo interno (inflación) y en lo externo (depreciación). Nuestra moneda compra cada vez menos de los productos nacionales y de los importados.

La pregunta apunta a quienes se benefician de la pérdida del valor del bolívar. A esto hay que responder que los grandes perdedores son los que viven de sueldos, rentas, o pensiones en bolívares. Y ganan quienes venden en divisas porque exportan o cobran en dólares o cualquier otra moneda extranjera.

En un país donde las exportaciones más grandes las hace el Estado, gracias a una estructura jurídica aprobada por el mismo que así lo permite y garantiza, dado que él es el propietario de la inmensa mayoría de las empresas exportadoras, grandes y pequeñas, operativas, semioperativas, o inoperantes, es evidente que para estos exportadores es un gran beneficio, incluso si han dejado de ser rentables, cualquier devaluación de la moneda, es decir, cualquier pérdida del valor del bolívar, redunda en mayores ingresos en bolívares para el Estado, que puede de hecho enriquecerse con la caída en valor de la moneda, mientras que ello implica una pérdida para el resto de la sociedad.

En resumen, las devaluaciones en Venezuela favorecen notablemente al Estado y perjudican a casi todo el país. Puesto en términos simples: si el Estado necesita más dinero, lo puede obtener devaluando al bolívar y extrayendo del público lo que se denomina impuesto inflacionario. Nadie fuera del Estado tiene una capacidad semejante.

3.- ¿Es viable en estos tiempos una economía planificada y dirigida?
(Teodoro)

Nunca ha sido viable. No obstante, con el aumento del poder computacional en las últimas dos décadas, se ha querido fundamentar en este avance tecnológico la viabilidad de una economía planificada y dirigida según los resultados de modelos estocásticos y matemáticos que resuelvan producción, precios y consumo según sus parámetros. Esto implica que los planificadores-dirigistas decidan precios y cantidades para la gente común, de acuerdo a un plan general. La idea matriz de estas propuestas es sustituir totalmente al mercado, como mecanismo para fijación de precios y asignación de recursos, por un método matemático que sustituya las decisiones descentralizadas del mercado por las que adopte la burocracia planificadora. Diversos ejemplos históricos son muestra de las catastróficas consecuencias que este método puede tener para el desarrollo de una colectividad.

Su aplicación conlleva a que el Estado determine los montos y componentes del consumo de la población, los flujos de inversión y de comercio exterior, empleos y formación profesional o técnica de los estudiantes. Ninguna de estas prácticas ha demostrado ser exitosa y sí muy costosa, social, política y económicamente. Entre algunas de las consecuencias más nefastas está descartar al cálculo económico individual como parte del sistema de incentivos de empresarios, trabajadores y consumidores, con grave daño para el desarrollo de las aptitudes innovadoras presentes en el ser humano.

4.- ¿Qué recomienda para los mortales con su dinero?
(Domingo Widen)

Interesante la pregunta, porque para los inmortales, o «dioses», el tiempo no existe y el dinero para ellos tiene poca utilidad en la función primordial que le atribuía Keynes de servir para encararse cada quien con el futuro que siempre es incierto. Cuando el valor del dinero es incierto, los mortales prefieren otros activos para protegerse de la incertidumbre, lo cual es muy ineficiente y a veces inoperante.

Cada quien está obligado a encontrar la forma de protegerse de la inflación según su situación personal o familiar, ya que no hay fórmulas generalizables. No siempre es fácil y, a veces, resulta hasta imposible, como cuando las autoridades criminalizan la adquisición de activos externos (ej.: divisas) como instrumento para cuidar el valor de los ahorros de la gente.

Más allá del ámbito individual, como los gobiernos son responsables, en instancia directa o indirecta, de la pérdida de valor de la moneda, que es un activo de los ciudadanos y habitantes de un país, colectivamente las personas tienen que aprender a organizarse para reemplazar gobiernos inflacionistas por otros que ofrezcan mayor estabilidad monetaria y sean creíbles, y estar dispuestos a respaldar leyes y políticas que sirvan a este propósito fundamental para el desarrollo continuo a largo plazo.

5.- De acuerdo a la nueva Ley de Ilícitos Cambiarios se le otorga al BCV la exclusividad para el manejo de divisas. ¿Quiere decir esto que ya no habrá mercado secundario legal para el permuta?. ¿Si compro bonos con la finalidad de obtener dólares, estoy obligado a vender dichos bonos al BCV únicamente y, de ser así, cómo se fijaría el precio? (Alejandro)

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Todavía no está 100% claro cómo va a funcionar este nuevo mecanismo después de la reforma legal en materia cambiaria. Es conveniente recordar que en el mercado permuta participaban directa o indirectamente tanto entes privados como públicos, así como actuaban diversos factores que lo hacían bastante poco transparente y susceptible de manipulación por parte de algunos actores que explotaban las inmensas imperfecciones existentes en ese «mercado».

La idea aparente es «fijar» un precio o banda tope/piso para las operaciones que tendrían que ser autorizadas por el Banco Central en cada caso, que centralizaría toda la información al respecto (personas, montos, origen, destino, etc.). La transacción de divisas o instrumentos en divisas que se encuentren en el territorio nacional quedaría prohibida, excepto a mi entender las menores a $10.000 por año. Tampoco ha quedado claro para mi qué ocurre con las transacciones de permuta realizadas en los últimos días previos a la decisión.

Por otro lado, la selección por parte del Banco Central de las entidades que pueden participar en el mercado permuta es otra muestra de la opacidad que seguramente prevalecerá en las transacciones que en este «mercado» se concreten.

6.- ¿Qué consecuencias tiene para el ciudadano de “a pie” la caída del P.I.B? (Carlos Sanabria)

La caída del PIB para un «ciudadano de a pie» implica muchas cosas. Puede ser que una persona individual no la sienta en forma directa (no fue despedido del trabajo, pudo cobrar porque su deudor no quebró, no se le cayó un contrato previsto), pero por cada 10 o 20 personas que no fueron afectadas de esta forma, es probable que haya 1 o 2 personas que sí lo fueron, aunque nunca los otros lo sepan. Para entender las consecuencias «generales» es necesario darse cuenta de que una caída del PIB, es decir, una contracción económica, empobrece en promedio a todos, aunque sólo un porcentaje de la población sean incidida directamente.

Los más afectados pueden ser los más débiles económica y socialmente, pero nadie está exento de ser perjudicado, especialmente cuando pueden sucederse rondas adicionales de pérdidas de ingreso nacional.

Todos vivimos, para decirlo en forma sencilla, del PIB, porque de allí obtenemos nuestro ingreso personal y familiar. El PIB es el flujo de ingresos que genera el país, y como todos contribuimos, ahora o antes, a producirlo, el PIB se reparte (o debería) entre todos, según lo que cada quien aporta o aportó (ej.: pensionados).

No solo la gente honesta y trabajadora vive del PIB. También los bandidos y otros malhechores, porque viven del PIB que producen o han ahorrado los demás.

Cuando cae el PIB, aumenta la probabilidad de que la gente se quede sin empleo, que suba la delincuencia, que cierren empresas y se reduzcan los servicios públicos. En resumen, cuando cae el PIB, mucha gente pierde nivel y calidad de vida. Aunque para otros estas pérdidas sólo se vean en las estadísticas.

7.- ¿Sigue latente el riesgo de cierre de entidades financieras nacionales? ¿Es posible confiar en la banca venezolana?¿Qué garantías ofrece la banca a los ahorristas? (María Rojas)

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La banca venezolana está conformada por múltiples entidades de diversa estructura propietaria, distintos niveles de solidez financiera y variadas estrategias de negocios. Así que no es posible generalizar a este respecto. Ya la experiencia reciente demuestra cómo algunos bancos que fueron atractivos para muchos depositantes, terminaron quebrados por manejos inescrupulosos internos, usualmente con conexiones políticas.

Por otro lado, los bancos privados están sometidos, al igual que el resto de empresas privadas, a decisiones unilaterales por parte del gobierno.

Los bancos más sólidos son los mejor capitalizados y los que saben manejar mejor el riesgo de sus inversiones y préstamos, lo cual es una garantía material y gerencial para sus depositantes. Más allá de esto, los ahorristas cuentan con la garantía del Estado, vía Fogade, hasta por Bs. 30.000 por depositante (cantidad que debería ser elevada prontamente por parte de los legisladores).

Por otro lado, por paradojas del destino, la existencia de un control de cambios se ha convertido en un fuerte puntal para evitar corridas bancarias sistémicas, aunque ello no tenga nada que ver con la protección del valor «real» (es decir, en términos de poder adquisitivo) de los depósitos del público. Esto quiere decir que en condiciones de alta inflación, los depositantes pueden confiar en la estabilidad del valor nominal de sus depósitos, pero no en la permanencia de su valor real, o de su poder adquisitivo.

8- ¿Le preguntaría al economista Fontiveros, para dónde corremos? (Guido
Melillo)

Yo diría, opinando ahora como ciudadano, que el mejor sitio para donde correr es al centro de votación que le corresponda para las elecciones parlamentarias de septiembre. No es una garantía, pero es una expectativa razonable para un cambio radical de políticas, en apoyo de las iniciativas que a este respecto puedan presentar los grupos políticos que se posicionan como alternos a las líneas del gobierno.

9.- ¿Cuáles son los mecanismos que, a su juicio, debe aplicar el gobierno para frenar la inflación? (Carolina Páez)

El gobierno ha venido envileciendo el valor del bolívar a través de pésimas actuaciones en lo cualitativo/institucional y en lo cuantitativo. Hace mucho tiempo que el gobierno dejó de establecer como prioridad creíble la lucha contra la inflación. Hacer recomendaciones a este respecto choca contra las verdaderas prioridades de las autoridades, porque lo necesario para ello llevaría al gobierno a desdecirse en la mayoría de sus orientaciones.

No sirve de nada decirle al gobierno que restrinja la expansión monetaria, porque la emisión de dinero es una manera de comprar apoyos.

Tampoco que debe estimular la inversión privada eficiente, porque su designio es expropiar a las empresas privadas eficientes. Menos aún que cese la amenaza contra el funcionamiento del mercado de productores, comercializadores y consumidores, porque en lugar de querer corregir imperfecciones de mercado, el gobierno quiere adoptar el más imperfecto y menos reformable de los mecanismos de fijación de precios y asignación de recursos que es la planificación imperativa desde las alturas de las salas situacionales del poder.

Cualquier sugerencia que pudiere resultar en bajar en unos puntos a la inflación probable de 40% o más que puede registrarse, sería una ínfima y hasta posiblemente negativa contribución a los verdaderos objetivos que puede plantearse la sociedad venezolana.

10.- Chávez asegura que la culpa del aumento de la inflación es de los empresarios y especuladores. ¿Quién es el culpable de esta situación?
Cristina Gómez

El responsable principal de la inflación como enfermedad endémica de una economía nacional es el Estado. La inflación es resultado de la emisión excesiva de dinero, que en última instancia es consecuencia tanto de las leyes y regulaciones aprobadas por el Estado, como de las políticas económicas puestas en práctica, lo cual incluye desde el nivel de gasto y déficit presupuestario, hasta la cantidad de dinero primario emitida, pasando por la supervisión del sistema en cuanto al cumplimiento de las reglas y la evaluación continua respecto a las regulaciones y su efectividad.

Este gobierno no va a acabar con la inflación. Su prioridad es socializar la producción, el comercio y el trabajo. Y como culpa a la empresa privada de la inflación, usa este flagelo como argumento para expropiar empresas. Los viejos países socialistas siempre se jactaron de haber erradicado la inflación, luego de innumerables traumas sociales.

En lugar de precios en alza, sin embargo, vivieron de una escasez crónica y general, que por lo irremediable se convirtió en la peor forma de pobreza. Además, la inflación en ellos no aparecía en las estadísticas, porque estas no registraban lo que ocurría con los precios en los mercados «negros».

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