Economía

La inflación

La tasa de inflación correspondiente al mes de mayo de 2007 dada a conocer por el BCV se situó en casi 20% en los últimos doce meses, lo que cual refleja que el gobierno está perdiendo la lucha contra el alza de los precios. El paquete de medidas anunciado por el Ministerio de Finanzas y el BCV luce totalmente ineficiente para contener la escalada de los precios. Tampoco han servido las medidas de carácter represivo que han adoptado el Seniat, la Guardia Nacional y el Indecu para abatir la inflación. Cuando se aplicó la rebaja del impuesto al valor agregado y los precios experimentaron una contracción los arquitectos de esas acciones se apresuraron a decir que la tendencia inflacionaria de la economía estaba mostrado un quiebre hacia la baja. Se equivocaron desde el BCV los voceros oficiosos del gobierno y aquellos que con un desconocimiento de los asuntos económicos imaginaron que una disminución de la alícuota del IVA podría traducirse en menores tasas de inflación. Su curso reciente en Venezuela está demostrando lo que hace tiempo es evidente en todo el mundo: que los controles de precios son inútiles para bajar la inflación y más bien lo que crea es escasez.

La situación luce entonces complicada para el gobierno toda vez que con una tasa de inflación anual en la vecindad del 20% en el mes de mayo, la meta inflacionaria cifrada por las autoridades en 12% para este año se aleja cada vez más de su cumplimiento, como se evidencia en el gráfico. Algo similar sucedió en 2006 cuando el entonces ministro de Finanzas, Nelson Merentes estableció un objetivo de inflación en un rango entre 10% y 12% el cual se violó al registrarse un incremento de precios de 17% ese año. Esto sugiere que la credibilidad de las autoridades monetarias y fiscales literalmente no existe por cuanto no solamente incumplen con la meta que establecieron sino que además no explican qué están haciendo o piensan hacer para contener la presión alcista de los precios. El descrédito del directorio del BCV aumenta proporcionalmente con la inflación.

Al examinar en más detalle las cifras de mayo salta a la vista la aceleración que han reflejado los precios de los alimentos al situarse su variación en 30,2%. Con esta subida de los precios alimenticios el ajuste salarial otorgado a los trabajadores se esfumó y lo que queda es la ilusión de tener más dinero en el bolsillo pero el cual cada vez tiene menos poder de compra. La carrera entre los aumentos de sueldos y los precios nunca la ha ganado los salarios. Por ello urge en Venezuela una verdadera política antiinflacionaria para poder reestablecer la capacidad adquisitiva de los asalariados.

Entre los efectos de la inflación, se aprecia un deterioro del patrimonio de los ahorristas que perciben 6,5% de remuneración en una cuenta de ahorro cuando la inflación está cercana al 20%. Ello representa una invitación a los depositantes para que liquiden sus ahorros de los bancos y lo coloquen en opciones más rentables como la compra de bienes o la adquisición de divisas que se revalúan con relación al bolívar. Al respecto ha sido irresponsable el manejo monetario del directorio del BCV al mantener congeladas por aproximadamente dos años las tasas de interés en un ambiente de alta inflación, todo con el propósito de facilitarle el financiamiento al gobierno. Así, el Ministerio de Finanzas puede colocar letras y bonos de la deuda pública a 4,5% y 6,0% de interés, respectivamente, adquiridos por los bancos con los depósitos que el público todavía mantiene en el sistema financiero. Mientras que la tasa de interés de un crédito para la adquisición de un vehículo está en 18% el gobierno se endeuda pagando como máximo 6,0%. Esto representa un subsidio que recibe el gobierno, financiado por los desvalidos ahorristas venezolanos, gracias a una política monetaria que perdió el norte en lucha contra la inflación. Similarmente, el ascenso de la inflación está minando al tipo de cambio oficial de Bs.2.170 por dólar al acrecentarse las expectativas de devaluación del bolívar, lo que ha ensanchado la brecha con el tipo de cambio paralelo. Esta discrepancia entre estas dos cotizaciones de la divisa es un presagio de que el año próximo el gobierno va a requerir de una devaluación para cuadrar las cuentas públicas, golpeadas también por la subida de los precios.

Fundado hace 25 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba