Economía

La propiedad es el robo ¡otra vez!

1. “Economía para revolucionarios”

Realmente estos asesores de mi comandante se emperran en atiborrarlo con esquemas demasiado primitivos de la ciencia económica, esperan derrotar la pobreza partiendo desde los orígenes de la humanidad, cuando la tierra no era de nadie y no se había inventado la moneda para facilitar el comercio.

Dentro de la propaganda política utilizada, hemos anotado antes, está la inclusión de términos llamados “estereotipos” que se aplican de uso común al adversario, y cuya simplicidad los hace de muletillas en el hablar cotidiano, que ya parecen naturales, como escuálidos, endógenos, participativos, e incluso “revolucionarios”

Ahora nos tenemos que calar lo del trueque y lo de la propiedad de la tierra. Es una incansable fábrica de estereotipos, mayormente de corto alcance, por lo que hay que seguir inventando más cada día, pero no hay logros de fondo, pura parafernalia.

En su momento objetamos con nuestras críticas el trabajo del asesor alemán[i], especialmente en lo relativo a la ausencia de los consumidores en la repartición de la renta (solo consideraba capital y trabajo); al hecho que se quitaba relevancia al concepto de Peters de “trabajo acumulado” – que era una velada objeción a la plusvalía tradicional; incorporando mas bien nosotros el concepto de “plusvalía del capital” que es apropiado abusivamente por los sindicatos en las empresas públicas. Comoquiera que siguen desenvainando el socialismo XXI, nosotros seguimos envainando.

2.- La cuestión del trueque

Parece ser que la sugerencia del trueque como sustitución del sistema de precios se debe a la limitación que dicho precio establece para la adquisición del producto, digamos topochos, cuando en el mercado el comprador no posee poder adquisitivo, pero si tiene unas cachamas..

Se presentan aquí varios problemas, que son los que dieron origen al dinero como medio general de intercambio:
a. Que no consiga ningún vendedor interesado en cachamas, que son espinosas, y no tiene cómo conservarlas;
b. Que nadie quiere darle lo que el supone que valen sus pescados.

Este problema del intercambio se complica además, en teoría, cuando consideramos los conceptos del excedente y disposición a pagar, lo que exponemos con la esperanza que mi comandante profundice en el problema. Primero resulta que hay gente que no quiere saber nada de cachamas, mientras que hay otra que se desespera por un sancocho de tal especie. En consecuencia, los primeros le darán de casualidad una mano de cuatro topochos por cada cachama, mientras que el otro le ofrecerá dos racimos por cada pescado.

Pero resulta que si existiera un mercado, el tipo tomaría su sarta de pescados y buscaría alguien que teniendo pollos a la venta le gusten las cachamas, porque al final el lo que quería era salir de los pescados y comer pollo. En su búsqueda no consigue a nadie con pollos pero encuentra una señora que gusta de cachamas y vende taburetes, y el tipo se tranza por los taburetes.

Para no hacer el cuento muy largo el tipo se sienta en el taburete y se pone a pensar: ¿no sería bueno inventar un mecanismo de intercambio que todo el mundo aceptara, digamos un billete?

El cuento termina con que al inventarse la moneda y proseguir los trueques, los intercambios continúan ininterrumpidamente mientras salgan favorecidos compradores y vendedores según la escasez y valoración de los artículos, hasta un momento en que se logra el equilibrio porque ya nadie mas puede estar mas satisfecho, por el intercambio, de lo que ha logrado.

Hay mas cosas en el cielo y en la tierra, Horatio, de las que sueña su filosofía…

–¿Y cómo elimino los pobres?
– Dándoles trabajo, pendejo!
– ¿Y cómo? –
– Con empresas e inversión, siempre que haya mercado.

2 “El precio es una fábrica de excluidos”.

La otra arremetida principista y primitiva del socialismo XXI (¿XIX?) parece basarse en el concepto que el mercado y los precios son malos porque justamente son una fabrica de pobres, o al menos una fabrica de excluídos que no pueden adquirir bienes y servicios porque carecen de poder adquisitivo.

Viene la gran pregunta: ¿darles subsidios o darles empleo? ¿regalarles los servicios o alternativamente darles poder adquisitivo para que escogen la salud, educación y alimentos que prefieran? – Por ahora se escogió la primera alternativa, puesto que el petróleo lo permite. Facilismo mata penuria. Faltó un toque de puritanismo.

En parte lo del trueque es un paño mojado a esta limitación del poder adquisitivo, de la disposición a pagar producto de la situación de pobreza.

Todo esto tiene que ver con la regorgalla de la plusvalía y de que “las empresas son de sus trabajadores” – lo que es una teoría démodé pero que conviene a los trabajadores, que son los que la propugnan, es una especie de “marxismo interesado”, y los consumidores que se fuñan. Además hay muchas maneras de aumentar el capital en una empresa aparte de la plusvalía del trabajo[ii] . Como se sabe, el patrono.se puede apropiar de la plusvalía del trabajador cuando se apropia de su trabajo, por ejemplo cuando el obrero trabaja diez horas (que cobra la empresa en el precio) y solo le pagan ocho.

Ya algunos marxistas han aceptado que hay capital que puede provenir del trabajo, por ejemplo el acumulado por un trabajador individual que no ha explotado a nadie sino que todo lo hizo él mismo; o cuando es producto del aumento de los precios por razones exógenas…

De modo que esa guarandinga que las empresas (suponemos públicas) son de sus trabajadores y justifica una cogestión es una propuesta altamente cuestionable, interesada, abusiva, que deja afuera a los otros propietarios de la cosa pública como son los consumidores. ¡Qué golilla!

3 “La tierra no puede ser propiedad privada”

Esta idea de la tierra de propiedad colectiva, a diferencia de la vivienda [que si la permiten, no vemos porqué, especialmente si incluyen jardinería] pudiera venir de las influencias andinas que sin duda son esquemas relativamente primitivos en el desarrollo de la humanidad, que tendría sus razones económicas. Hoy en dia, habrá que esperar por el hombre nuevo. Que es el amor al prójimo primero que los vehículos de primera categoría para los jerarcas. Haz lo que bien digo y no lo que mal hago.

Los primeros socialistas atacaron la riqueza heredada (no ganada con el sudor de tu frente) y está la famosa frase atribuída a Proudhon (la propriété c´est le vol), pero el anuncio no pasó a mayores. Otra vez los asesores sacan ideas trasnochadas, quizá de impacto popular.

Otra cosa es el latifundio y la ociosidad de las tierras, incluso urbanas como la avenida Bolívar en Caracas, esas si hay que atenderlas en beneficio del colectivo.

Hemos anotado en otro sitio que el instinto natural de la humanidad de atesorar individualmente incluso en desmedro de los otros, es la base del crecimiento económico que explica el desarrollo de la humanidad, el arquetipo de la hormiga roja. Ir en contra es ir contra la naturaleza humana. A menor que se trate de otra “versión pantalla” : ayudar a los pobres como pretexto del control del poder y sus beneficios.

[i] Véase nuestras notas al libro “HCH y el socialismo del siglo XXI” (soberania.org, setiembre 2005) y “Desleyendo a Dietrecich” en noticierodigital.com, 2005.

[ii] La cuestión la tratamos en nuestro artículo “La Formación del Capital”, petroleumworld.com, 2006.

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