Economía

Las reformas estructurales se han detenido

Analítica Research (AR.) ¿Qué opinión le merecen las medidas económicas anunciadas por el Presidente en febrero?

(%=Image(2845081,»R»)%)Domingo Fontiveros (DF.) El problema central de las medidas es que no están acompañadas por reformas estructurales que le den viabilidad inter-temporal. Las reformas estructurales se detuvieron en estos tres años, tanto en lo que se refiere a la estructura del sistema productivo, como a una reforma estructural fundamental que requiere el país, la reforma del Estado, para hacerlo más eficiente, hacerlo menos costoso en términos de rendimiento y centrarlo en aquellas actividades que esta más llamado a cumplir en materia de servicios sociales y de atención directa a la población. Dentro de toda esa reforma del Estado entra el proceso de descentralización administrativa.

La política de gasto del Gobierno ha sido ineficiente e insostenible

Por el contrario se revirtieron muchas de las medidas tomadas en ese sentido y en particular se cayó en una noción que ya había superado: la creencia que el crecimiento del gasto público es suficiente para estimular el crecimiento económico. Este Gobierno ha tomado ese camino, sin estimular la inversión privada.

Desde hace mucho tiempo se venía advirtiendo que la política de gasto fiscal expansivo que aplicaba el Gobierno, no sólo iba a ser ineficiente en términos de crecimiento, como demostró serlo, sino que además esa política de gasto era insostenible. El gobierno hizo oídos sordos a todo esto, hasta que la Tesorería quedó en rojo y en ese momento reacciona de una manera espasmódica anunciando una serie de medidas que no constituyen un programa económico.

El recorte de gasto se recarga sobre las regiones

El anuncio de recortes de gasto primero recarga a las regiones excesivamente y en segundo lugar no se especifican cuáles son las partidas que van a ser recortadas ni los programas que van a ser afectados. Por otro lado hay algunas partidas de gasto que no solamente fueron subestimadas inicialmente en el presupuesto original, sino que ahora pasan a ser mucho más exigentes en términos de recursos, como lo es por ejemplo el servicio de la deuda interna debido al ascenso dramático que han tenido las tasas de interés. De modo que los recortes que se anuncian son sesgados contra las regiones y pueden no ser creíbles.

La medida de la flotación es una maxi-devaluación encubierta, orientada a mejorar la posición fiscal. El tercer elemento del anuncio es la creación de nuevos impuestos como es el impuesto del débito bancario, la reforma al impuesto al valor agregados para eliminar ciertas exenciones y la introducción de un impuesto nuevo que ha sido denominado el monotributo dirigido a pequeñas y medianas empresas. Con respecto a estos impuestos, una observación de carácter genérico indica que el gobierno no ha anunciado ningún tipo de programa que respalde la viabilidad de las medidas en el mediano plazo.

Los ingresos domésticos son insuficientes

(%=Image(9778455,»l»)%)Analizando específicamente las medidas de ingreso encontramos: el Débito Bancario es una medida transitoria y de emergencia. Se trata de un impuetos distorsionante del sistema financiero y de la formación de ahorro del país que lejos de crear situaciones tendientes al equilibrio en el mercado monetario pueden tender a exacerbar los desequilibrios allí presentes. En segundo lugar la reforma del impuesto al valor agregado, pues aunque pareciera orientarse en un sentido adecuado al eliminar algunas exenciones, su capacidad de producir recursos adicionales va a estar tremendamente restringida, no sólo por la contracción económica sino también por una progresiva informalización de la economía.

El monotributo es un impuesto que está en pañales, no existe ningún registro para su aplicación y funcionamiento. Paradójicamente es un impuesto voluntario, es decir es todo lo contrario a lo que significa un impuesto, que es algo obligatorio. Un impuesto que es voluntario ya no puede llamarse de esa manera y es más bien una contribución, que así concebida, no sólo desde el punto de vista operativo sino desde el punto de vista conceptual e instrumental parece poco probable que pueda hacer aportes importantes.

De modo que con estos tres elementos impositivos no puede esperarse que contribuyan en la magnitud anunciada por el Gobierno: 2 1/2 puntos del producto para compensar parcialmente el problema del déficit fiscal y las necesidades de financiamiento.

Lo central es la devaluación

Queda entonces, como elemento central del paquete de medidas la devaluación del bolívar, que como se sabe produce unos ingresos adicionales para el gobierno producto del diferencial cambiario, ya que los ingresos los va a aportar el sector petrolero. Ahora el valor en bolívares de esa renta aumenta automáticamente en función de la devaluación de la moneda y también en lo que se refiere a los impuestos por concepto de importaciones, cuya base impositiva obviamente aumenta en términos de bolívares.

En esto no hay ninguna diferencia conceptual con anteriores maxi-devaluaciones ocurridas en períodos constitucionales anteriores donde se induce a un ajuste de precios en el sistema interno para redistribuir recursos de la comunidad hacia el Gobierno para cubrir parte del déficit público. Sí la devaluación se estabilizara en torno al 40%, es decir en torno a los 1200 Bs./US$, eso representaría en términos de bolívares adicionales para el gobierno al rededor de entre 3 y 4 puntos adicionales de producto. Es difícil prever cual sería el nivel de estabilización del tipo de cambio. La medida en sí tiene un efecto recesivo inicial y de alza de precios, la llamada estanflación.

El financiamiento monetario es preocupante

Hay un elemento muy preocupante en las medidas: el financiamiento monetario, la parte de las medidas referente a la utilización de las utilidades cambiarias anunciadas por el Presidente que eufemísticamente son denominadas utilidades operativas del BCV y que la mayor parte de las cuales son de origen cambiario. El mismo gobierno admite que va a estar ubicada en torno a un 1% del producto pero puede en realidad ser mayor. La devaluación que ha ocurrido al transcurrir pocos días luego de los anuncios es de aproximadamente el doble del encarecimiento de la divisa estadounidense en los dos años previos. En esos dos años previos el (%=Link(«http://bcv.org.ve»,»BCV»)%) entregó utilidades cambiarias y operativas del orden del 2,5 billones de bolívares.

Ahora el BCV, utilizando este mecanismo espurio de financiamiento, prohibido por las normas, podría (de llegar efectivamente a hacerlo) estar emitiendo dinero que fácilmente que podría pasar de los 3 ó 4 puntos del producto. De modo que lo que realmente viene a aportar recursos al gobierno son los efectos directos e indirectos de la maxi-devaluación que producen más que los impuestos y es lo que realmente va a provocar un ajuste general de precios y en la medida en que se utilice las utilidades cambiarias del BCV ello implica una inyección adicional de dinero de alta potencia en el sistema económico.

La brecha entre demanda y oferta de dinero puede repetirse

Ello implica que se podrían a volver a crear las condiciones de fuga de capitales que dieron paso a estas medidas. Recordemos que uno de los condicionantes de la fuga masiva de capitales que existe en el país, es un hecho elemental, y es que la demanda de dinero ha venido cayendo más que la oferta primaria de dinero, en alguna medida por efecto de la inyección en el sistema de las utilidades cambiarias del BCV en los últimos dos años. De repetirse esta situación en el futuro, la brecha entre oferta y demanda, se puede repetir las condiciones de fuga de capitales que provocaron la actual devaluación.

Estas medidas económicas que no son un programa económico, están orientadas básicamente a financiar una brecha fiscal, sin atender a ninguno de los problemas estructurales, ni los desequilibrios centrales como falta de crecimiento y desempleo que existen en el país. La utilización de un mecanismo de financiamiento claramente monetario del déficit, puede conducir en el futuro, si no se le pone un freno a tiempo a esta ruta de financiamiento monetario, a condiciones serias donde podrían presentarse, hacia el futuro, a espirales de precios y devaluación que alejarían a la economía de las posiciones de equilibrio hacia donde un verdadero plan de ajuste debe llevar.

Desde el punto de vista coyuntural, las medidas son insuficientes y desde el punto de vista estructural pues son absolutamente inadecuadas. No están dirigidas a resolver los problemas estructurales y en el fondo lo que realmente presenta la economía venezolana es un problema estructural.

Es como una crónica de muerte anunciada, se le venía diciendo al gobierno que no podía sostener ese nivel de gasto, a lo que el gobierno hizo caso omiso a esto, creyó que con la renta petrolera era suficiente, que con hablar con los países petroleros, con los compañeros de la (%=Link(«http://opec.com»,»OPEP»)%) era suficiente para defender lo precios internacionales y obviamente pues eso revela un inmenso desconocimiento no sólo de la economía en general sino de la mecánica del mercado petrolero internacional.

AR. ¿ Ud. cree que a futuro se podría repetir el ciclo de ajuste a través de devaluaciones?

DF. Estos ciclos son un fracaso para el país, son situaciones con muy alta inflación, de inestabilidad monetaria que solamente puede ser superadas con planes de estabilización como los que se han intentado anteriormente en el país. He sostenido en numerosas oportunidades que los países del cono sur pasaron por estos ciclos, Argentina al parecer vuelve a entrar. Hasta hace poco pasaron por estos ciclos. Inmersos en esta especie de círculo vicioso de ajuste, hiperinflación, desajuste político, etc., etc. durante al rededor de tres décadas. Nosotros estamos cumpliendo este año dos décadas de inmensos desequilibrios en lo político y en lo financiero que no han quedado resueltos.

El Gobierno desperdició su oportunidad

Afortunadamente los conocimientos existen, sin embargo los venezolanos no los hemos aprovechado, no ha habido forma de reconciliar lo económico con lo social y lo político. Existe una gran responsabilidad en el ámbito político de buscar la reconciliación entre lo económico y lo social. Hemos tenido oportunidad de hacerlo, este gobierno en particular tuvo una inmensa oportunidad para hacerlo con su inmenso capital político al inicio del período, oportunidad que ha desperdiciado.

Las grandes reformas estructurales que necesita el país requieren de un gran respaldo político, que este gobierno tuvo y sin embargo ese potencial se malbarató al igual que se despilfararon los inmensos recursos petroleros que ingresaron entre el año 1999 y 2001 que hubiesen servido para cubrir los costos sociales y económicos del ajuste y la oportunidad se vuelve a perder. Si los venezolanos no aprendemos ahora y la política no es capaz de reconciliar lo económico y lo social, pues entonces habría que ser pesimista y decir que nos faltan varios años de sufrimiento. Si por el contrario, políticamente somos capaces de reconciliar lo económico con lo social, pues entonces sostendría que Venezuela es un país que tiene ventajas, el petróleo es una de ellas aunque ya cada vez menos es una ventaja, para que el país pueda reacomodarse con relativa rapidez y retomar una senda de crecimiento alto y sostenido por varios años. Que no sólo permita reconstruir al país, sino reconstruir el contrato social en Venezuela y restablecer la ecuación social y abrir caminos de justicia e igualdad que se perdieron hace mucho tiempo.

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