Economía

¿Nueva Política Petrolera?

En un hecho bastante sorprendente, PDVSA comenzó a gestionar la certificación como reservas probadas de los 235.000 millones de barriles de crudo pesado y extrapesado del Orinoco. Venezuela, de lograr esto, se colocaría con las mayores reservas del mundo (actualmente nuestras reservas alcanzan los 80.000 millones de barriles aproximadamente), con un total de cerca de 315.000 millones de barriles, seguida de Arabia Saudita, con 262.000 millones de barriles de crudos convencionales.

Con la nueva certificación del total de sus reservas, Venezuela obtendría una mejor posición negociadora en el seno de la OPEP, que reparte sus cuotas de producción en función de las reservas probadas de los socios. Sin embargo, todos sabemos que la producción venezolana es un tema delicado, ya que por un lado está PDVSA afirmando que produce alrededor de unos 3.1 millones de barriles diarios, mientras inexplicablemente los principales organismos del Mercado Petrolero Internacional, en sus informes de mayo de este año, dicen lo contrario: la OPEP habla de un volumen de producción de 2.594MM b/d y la Agencia de Internacional de Energía de unos 2.63MM b/d, y coinciden en señalar que estamos produciendo a toda nuestra capacidad. Ante estas afirmaciones, ¿de que nos sirve una mejor posición en la OPEP para incrementar nuestra producción, si no tenemos la capacidad?
Digo sorprendente por dos razones: si nos remontamos a la década de los ochenta y la caída de precios de esos años, vemos que una de sus causas fueron los grandes incrementos de las reservas petrolíferas de los países OPEP, los cuales casi triplicaron sus reservas en muy pocos años. La otra razón es de lógica económica: si hay abundancia de un recurso o producto, inevitablemente el precio de ese bien bajará, debido al conocimiento de que habrá mucha más oferta de ese producto.

Lo cierto es que esta nueva iniciativa venezolana llevó a varios países, encabezados por Arabia Saudita a empezar un proceso de revisión de sus reservas, prometiendo un incremento bien importante, lo cual llenaría de reservas petroleras el mercado. Lo importante y peligroso para nuestro país de esto, no es solo la caída de los precios petroleros, sino la comparación entre la calidad de nuestras reservas vs. las sauditas. En la actualidad cerca de un 30% de nuestras reservas son crudos livianos y medianos, y el resto son pesados y extrapesados, cuando nuestra relación de producción es casi a la inversa. Por otro lado, en los países OPEP y principalmente en Arabia Saudita, prácticamente se desconoce el concepto de crudos pesados y extrapesados y recuperación secundaria en sus pozos. Con ese contraste, ¿es cierto que tendremos las mayores reservas del mundo?.

Gracias a estas políticas han surgido voces de protesta, argumentando si estos intentos de PDVSA por incrementar los guarismos de sus reservas son nuevos, si los planes para lograr elevados volúmenes de producción dentro de pocos años no eran los mismos del tan odiado, imperialista y traidor Luis Giusti y su combo, y de donde saldrán los elevados montos de inversión para esos incrementos de producción. Se me hace muy complicado pensar que se puedan retomar políticas de la PDVSA que se vendió al Imperio, y menos en una Revolución.

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