Economía

PDVSA continúa a flote…por ahora

Por Antulio Moya – @Rendivalores

Este martes se reportó que PDVSA completó el pago de $500 millones a ConocoPhillips, correspondiente a los compromisos derivados del acuerdo concretado en agosto de este año. De esta manera, la petrolera estatal venezolana cumple con el desembolso total que debía realizar antes de finalizar 2018. Aún restan $1.500 millones pagaderos en los próximos cuatro años y medio.

El pasado mes de abril, la Cámara Internacional de Comercio falló a favor de la petrolera estadounidense ConocoPhillips, ante la expropiación de sus activos por parte del Estado venezolano en 2017, el cual está obligado a cancelar $2040 millones para compensar el daño ocasionado.

Ante la negativa del gobierno venezolano de honrar sus compromisos, un tribunal internacional ordenó la toma de la mayoría de los activos de la petrolera venezolana en el Caribe, afectando su capacidad de exportación.

En medio de graves problemas en su flujo de caja, PDVSA se vio forzada a buscar una solución lo más pronto posible. En agosto, ambas empresas llegaron a un acuerdo para remediar el problema: la petrolera venezolana se comprometía a pagar $500 millones –incluyendo efectivo y materias primas- antes de finalizar el año; y $1.500 millones en efectivo trimestralmente durante los próximos cuatro años y medio.

Ahora bien, la noticia se produjo cuando el día de ayer se anunció que PDVSA cumplió con la totalidad del pago estipulado para este año –a finales de octubre había cancelado el 69% del monto-, por lo que la petrolera venezolana parece haber cumplido temporalmente con lo pactado.

¿Podrá seguir cumpliendo?

Sin embargo, la situación de cara al futuro luce inmensamente cuesta arriba. La empresa no se enfrenta a una simple demanda. Ni a dos. Ni a tres. PDVSA se encuentra ante una serie de acreedores, que por distintas razones, tienen fundamentos legales para exigirle el pago o ponerla contra las cuerdas.

A finales de noviembre, PDVSA pagó un total de $425 millones a la minera canadiense Crystallex, como parte de un acuerdo para suspender temporalmente las acciones legales contra la petrolera estatal venezolana y que amenazan la propiedad de Citgo. Asimismo, deberá cancelar un restante de $975 millones (más intereses) en los próximos tres años.

Por otra parte, la petrolera nacional también podría enfrentarse eventualmente a los tenedores del que parece ser su único bono relativamente valorado por el mercado: el PDVSA 2020. Su importancia radica en estar respaldado por el 50,1% de las acciones de Citgo. El 29 de octubre se pagó un total de $949 millones correspondientes a dicho bono.

Sin embargo, parece cuestión de tiempo antes que su situación financiera no le permita seguir honrando este compromiso.

En medio de una serie de factores como el mayor desplome de la producción petrolera de los últimos 60 años, un flujo de caja cada vez más limitado, y una extensa serie de compromisos económicos incumplidos (durante el año acumula un impago de más de $2.000 millones en ocho bonos), pareciera extremadamente optimista pensar que PDVSA podrá seguir, al menos en el mediano plazo, por el dificultoso camino por el que actualmente transita.

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