Economía

PDVSA no estuvo nunca de espaldas al país

(%=Image(2095029,»L»)%)
En virtud de que es una afirmación insistente, debe observarse que no es cierto que los trabajadores petroleros hayan estado al margen de la realidad venezolana ni PDVSA de espaldas al país, apreciaciones de las que se disiente aun sin disponer de una demostración exhaustiva en contrario.

Simultáneamente propongo que alguno de los varios entes petroleros que están en la palestra, asigne la tarea de investigar el aspecto para determinar con precisión el fundamento de las afirmaciones anteriores.

Determinarlo será un trabajo importante porque a priori se puede afirmar que demostrará que es abrumadoramente mayor el aporte de Petróleos de Venezuela y de sus trabajadores para el país, que sus omisiones u olvidos. El estudio comprobaría lo que es obvio, pero no será un sinsentido hacerlo, puesto que facilitaría los elementos de juicio para convencer a quienes tengan una opinión distinta.

Para afirmarlo me baso en el siguiente hecho incontrovertible: ¿cómo puede ser posible que haya estado de espaldas al país un ente de negocios como PDVSA, que pertenece a la nación venezolana y a ella se debe?
Quizá no me explico bien con esa pregunta, la formulo de un modo más preciso:
¿Cómo puede ser que el cuño, la máquina que le ha fabricado divisas a la nación desde los años 14 del siglo pasado y sobre todo a partir de la fecha (años 40) en que los valores impositivos se incrementaron justicieramente para favorecer a la República, pueda haber estado a sus espaldas a partir de 1976, precisamente el momento en que pasa a ser propiedad de la nación?
Se hace la misma pregunta suministrando unos porcentajes: ¿cómo es que puede estar apartado de Venezuela el ente que, por ejemplo, en el año 2000 contribuyó con el 80 por ciento de las divisas que ingresaron al país, con el 30 por ciento de Producto Interno Bruto y que financió el 30 por ciento del presupuesto nacional?
Expresado el punto de otro modo, digo entonces que aún si PDVSA se lo hubiese propuesto deliberadamente, no podía haberle hecho daño por sí misma a la nación.

Argumentos más razonables serían afirmar que:

a) Los gobiernos no han hecho buen uso de los recursos de los que PDVSA ha proveído a las finanzas públicas.

b) Los gobiernos habrían podido dedicar en mayor porcentaje al desarrollo educativo, industrial y tecnológico nacional, la riqueza que PDVSA proporciona.

c) No todos los gobiernos han facilitado la participación del sector privado en los negocios petroleros, para ciertamente venezolanizar la actividad, como lo han sugerido varios dirigentes del sector.

d) Podría haber habido fórmulas de inversión social más eficientes que las que PDVSA utilizó para complementar el cuantiosísimo volumen de recursos dinerarios que el petróleo ha aportado al erario público.

e) La industria petrolera nacionalizada podría haber influido en los gobiernos para dedicar mayores recursos al desarrollo de la educación, la cultura y la infraestructura en las áreas petroleras de los estados Zulia, Monagas, Anzoátegui, Falcón, Barinas, Apure, Delta Amacuro y Carabobo (No debe descartarse la posibilidad de que tal propuesta haya sido hecha por PDVSA alguna vez, mas no fue atendida).

Pero de entre esas cinco consideraciones o cualquier otra similar que juiciosamente se desee añadir, a la que asegura tajantemente que PDVSA ha estado de espaldas al país y sus empleados divorciados de la realidad nacional, hay una marcada diferencia de comportamiento, puesto que estar de espaldas a algo o a alguien es ignorar completamente la existencia del otro o -en este caso- de un país llamado Venezuela.

PDVSA COMO CAJA CHICA

Cuando en alguna conversación familiar he planteado este parecer, alguno me ha respondido: bueno, “pero es que ese dinero es de la nación”, como queriéndoseme rebatir afirmando que en fin de cuentas PDVSA no ha aportado nada o muy poco y por ende sus trabajadores.

El parecer de quien riposta pareciera también suponer que ese recurso no renovable se encuentra en moneda, billetes o lingotes de oro en el fondo de los yacimientos esperando que se baje por ascensor a buscarlos como si estuvieran en la bóveda de un banco, y no hubiera que hacer esfuerzos geológicos, exploratorios, de perforación, operacionales y de producción, refinación, mejoramiento y mercadeo para procesarlos, acondicionarlos y sacarles comercialmente el beneficio y materialmente el jugo.

Entonces hay que advertir pues que la función normativa primera de PDVSA es administrarse lo mejor que pueda en la explotación de ese mineral para hacer negocios y continuar siendo un proveedor eficiente de los recursos que el erario público requiere para impulsar el desarrollo nacional. Es decir, suministrar la provisión financiera que permita adelantar la idea contenida en el concepto de sembrar el petróleo al que acudió el doctor Arturo Uslar Pietri en 1936 y que constituye la obligación inicial de los gobiernos con los ingresos que obtienen por vía impositiva o por el rendimiento que ofrezcan las empresas del Estado.

Debería así tenerse el cuidado de evitar que los contertulios presuman que PDVSA tiene que suministrar -a modo de dádiva- más recursos de los que están establecidos en las leyes e impuestos de la República que, como ya se sabe, no son pocos.

Hay que enfatizarlo, puesto que con la aceptación de ese punto de vista se convalida el saqueo de PDVSA y la perturbación de su funcionamiento, lo cual constituye “matar la gallina de los huevos de oro”, tal y como ocurre actualmente y sucedió en menor cuantía en otras administraciones, incluso durante la de un presidente de la corporación, venido de sus propias filas, que quiere ahora insurgir como adalid de la antipolitización partidista de la empresa.

Pudiera ser, igualmente, que para expresar tan rotundamente la afirmación de que PDVSA ha estado a espaldas del país y sus trabajadores fuera de la realidad nacional, se quiera recurrir al símil del padre que da dinero a sus hijos, pero no afecto.

Bien, tampoco ese argumento se le puede aplicar a PDVSA, puesto que a través de sus planes de inversión social ha hecho esfuerzos por cumplir la mayor parte del tiempo con su función dirigida al progreso y sería éste un inventario que conviene insertar en la indagación que se está proponiendo adelantar.

REPETIR MENTIRAS PARA FORZAR VERDADES

Cuando se escribe que ha sido la mayor parte del tiempo así, es porque -de hecho- la corporación vivió alguna distorsión pasajera y parcial en sus planes de inversión social, pero no puede aceptarse que PDVSA y sus trabajadores pasen a ser etiquetados como los responsables de las equivocaciones cometidas por un pequeño grupo de actuación transitoria.

No hay mentiras más imperdonables que las que se siembran con el avieso fin de convertirlas en verdades asumidas, puesto que ello envilece la atmósfera social, perturba gravemente el ánimo de la gente y -convenientes o no- genera acciones extremas como las del paro petrolero indefinido que tuvo lugar hace un año.

Sin miedo a la reacción de los “come candela” hay que asentar que aun con todas las críticas justificadas respecto al funcionamento de las empresas transnacionales petroleras establecidas en el país antes de la estatización, éstas adelantaron a partir de los años 50 del siglo pasado parte de la tarea de inversión social a la que se alude en este mensaje.

Como aporte de avanzada para la elaboración del inventario que se ha propuesto, a continuación se nombran algunas obras o gestiones ejecutadas por las empresas extranjeras y luego por las operadoras del Estado venezolano, Corpoven, Lagoven y Maraven:

• Fundación de las urbanizaciones Judibana y Tamare en los estados Falcón y Zulia, respectivamente, como acción concreta de integración entre los trabajadores petroleros y los habitantes de las comunidades nacionales dentro condiciones residenciales adecuadas
• Construcción de la avenida intercomunal Cabimas-Lagunillas
• Establecimiento de las Escuelas Artesanales Shell
• Servicio Shell para el Agricultor, posteriormente Fusagri y Palmaven
• Coral Creole
• El Observador Creole, programa televisivo de noticias
• El Reporter Esso, programa radial de noticias
• Revista El Farol (quizá la mejor revista cultural venezolana de su tiempo)
• Ediciones Deportivas Shell (posteriormente ediciones deportivas Maraven)
• Organización de las Olimpiadas Shell y de los Juegos Atléticos Creole, de los cuales entre los años 50 y 60 del siglo pasado surgió una reconocida élite atlética nacional
• Respaldo permanente a la obra educativa de Fe y Alegría
• Respaldo al Dividendo Voluntario para la Comunidad
• Fundación Creole, dedicada al otorgamiento de becas y al respaldo a programas de interés público
• Edición de los Cuadernos Lagoven. Más de 100 títulos sobre diversos temas de la ciencia, la cultura y la historia venezolana
• Producción de Cuadernos Lagoven en la Pantalla
• Realización de los primeros estudios científicos para procurar la conservación del Lago de Maracaibo
• Construcción de plantas para el tratamiento de las aguas servidas con origen en los campamentos establecidos por las petroleras en la Costa Oriental del Lago
• Recuperación de la devastada cuenca del río Alpargatón, para proveer del recurso agua a la población de Morón, a Pequiven y otras industrias aledañas a esa población del litoral carabobeño
• Edición de publicaciones para crear conciencia ambiental, tales como la Carta Ecológica y Serie Estudios Regionales Sistemas Ambientales Venezolanos
• Recuperación forestal del sector Cerro Negro en la serranía del Turimiquire
• Rescate conservacionista de la sierra de San Luis, en el estado Falcón, dirigido a resolver la carencia de agua de consumo en la península de Paraguaná y asegurar el buen desempeño de las refinerías Amuay y Cardón
• Concurso Fotográfico la Venezuela que Debemos Conservar
• Implantación de políticas de apoyo a la competitividad de la industria nacional
• Impulso a través de salones de arte de las manifestaciones plásticas existentes en las comunidades petroleras y su entorno
• Construcción de la avenida Punto Fijo-Los Taques
• Construcción de la autopista Rómulo Betancourt en el tramo comprendido entre Barcelona y Puerto Píritu
• Donación a la UCAB del Archivo Cinematográfico Shell
• Construcción de la isla elevada y el alumbrado de la avenida intercomunal Cabimas-Lagunillas
• Construcción de la avenida Cristóbal Colón para unir a Ciudad Ojeda con Tamare como parte del plan de redimensionamiento urbano de la subregión COL, el cual está contenido en un estudio realizado por la Universidad Simón Bolívar y auspiciado por Lagoven
• Construcción de más de 20 mil viviendas en más de 23 ciudades y poblaciones de los estados Zulia, Falcón, Carabobo, Miranda, Vargas, Anzoátegui y Barinas, impulsadas bajo el esquema de asociaciones civiles promovido por las operadoras de PDVSA para insertar en esas poblaciones a sus trabajadores mediante urbanismos, ventaja de la cual se beneficiaron también habitantes no petroleros que aprovecharon la facilidad
• Donación de los ejidos necesarios y facilidades para la creación de nuevos municipios, tales como Lagunillas, Tamblador, Quiriquire, Cabimas, Punta de Mata, Pueblo Nuevo-Carirubana-Amuaycito
• Convenios asistenciales con la UCV y LUZ para llevar servicios odontológicos preventivos y correctivos a sectores poblaciones de escasos recursos de los estados Zulia, Falcón y Anzóategui
• Construcción de obras diversas de ingeniería civil y de beneficio colectivo en las zonas contiguas a las áreas operacionales petroleras
• Donación de equipos de laboratorio y dotación de bibliotecas para las diversas facultades y escuelas de las universidades nacionales (LUZ, UCV, UDO, ULA y UC) o de origen fundacional, especialmente para las Escuelas de Ingeniería
• Implantación de planes de becas para estudiantes de alto rendimiento académico
• Implantación del programa de alfabetización ACUDE
• Edición de fascículos y producción de programas televisivos Venezuela Tierra Mágica, dirigidos a rescatar las manifestaciones culturales del país
• Petróleo en Gotas, programa educativo dirigido a la divulgación del conocimiento petrolero
• Programa educativo Dimensión
• Contribución a la creación del Jardín Botánico de Maracaibo (hoy inexistente)
• Divulgación y promoción del arte nacional a través de las Ediciones de Arte Maraven, así como la preservación pictoricismo venezolano mediante la creación y custodia de una pinacoteca que hoy es propiedad de PDVSA
• Apoyo a gestiones de desarrollo agrícola, comunal y radiofónico fronterizo
• Promoción del folklore musical a través de la divulgación de la gaita zuliana mediante actuaciones nacionales de la agrupación “Los Compadres del Éxito”, bajo la dirección del músico Rafael Rincón González
• Auspicio del Festival de Aguinaldos de Oriente

Y pare de contar…

Se advierte que en esta relación no se encuentra sino una fracción de la extensa y acumulada obra social y de infraestructura que ha adelantado PDVSA con la contribución de sus trabajadores, y no se debería permitir que se le subestime tan ligeramente con apreciaciones inexactas, las cuales en la declaración más reciente presumiblemente se originan por desinformación.

BETANCOURT Y CALDERA RECONOCEN APORTE PETROLERO

La verdad demostrable con hechos y cifras es que el petróleo, por su carácter dinamizador de la economía, sustrajo al país de una vida primitiva y del más profundo estado de pobreza.

Antes de la presencia del petróleo, Venezuela era una de las naciones más atrasadas y míseras de Latinoamérica. La dilatada vida cultural que se vivía en el país y que supuestamente decayó con el advenimiento del hidrocarburo, no era sino un mito o un privilegio de minorías selectas alojadas en Caracas y en menor grado en Maracaibo, Ciudad Bolívar y Puerto Cabello.

Igualmente, nuestra producción de cacao y café para la exportación no era tal per se, sino un excedente del comercio interno que se aprovechaba para la obtención de algunas divisas, en virtud de que el consumo nacional era mínimo debido a la existencia de una baja población y por la limitada capacidad adquisitiva de esos potenciales consumidores.

Figuras notables como las de los ex Presidentes de la República Rómulo Betancourt y Rafael Caldera, y economistas como Carlos Rafael Silva y Edmond Saade, reconocen el aporte que ha ofrecido el petróleo y explican los beneficios que nos ha deparado, lo cual han dejado constar en sus obras o informes.

“Lo que sucedió fue que la avalancha de dólares y libras esterlinas afluyó a un país que no había democratizado ni modernizado sus sistemas de producción; que en el siglo XX producía dentro de módulos del siglo XVIII, y gobernado por una tiranía zafia y rapaz, incapacitada para reformar la estructura económica y para utilizar el petróleo, siquiera fuera la precaria participación entonces recibida, como palanca para impulsar el progreso colectivo, para distribuir entre la población bienestar y cultura” (Rómulo Betancourt en su libro Venezuela, Política y Petróleo).

–No se puede afirmar que el petróleo no haya sido sembrado. Aun cuando es cierto que una porción no pequeña de la riqueza generada por el petróleo fue dilapidada por incapacidad o sustraida por corrupción, el principal aspecto en el que sí se ha sembrado el petróleo no es solamente el de las obras de infraestructura, que son considerables, sino sobre todo el incremento caudaloso de la educación popular. La educación ha tenido fallas, pero nadie puede ignorar que el pueblo de Venezuela no es hoy el semi analfabeto que nos dejaron los regímenes de fuerza (Rafael Caldera en su libro Los Causahabientes. De Carabobo a Punto Fijo).

De modo que declarar lo contrario respalda lo que han afirmado voces adversarias que sin asidero indujeron esa creencia, incluido el mismo presidente de PDVSA citado, quien en su aspiración presidencial hizo suya la afirmación.

–Uno de los problemas que ha tenido la industria petrolera a lo largo de los años es que siempre ha estado muy ausente del país, y muchas veces hasta de espaldas al país, metida en una especie de burbuja de cristal (Luis Giusti en el libro Clientes Negros. Petróleos de Venezuela bajo la generación Shell).

L PRESIDENTE QUE QUIERE VENEZUELA

El país aguarda por un liderazgo político renovador y bien informado que no repita afirmaciones sin indagarlas para verificar su certeza, y que no desemboque en la demagogia de alinearse con el criterio equivocado de un numeroso grupo de personas o que evite discrepar de sectores minoritarios pero influyentes, puesto que este tipo de conductas huidizas u oportunistas fueron las que permitieron el ascenso del comandante Hugo Chávez Frías a la Presidencia de la República.

Los políticos de carrera y los ciudadanos deben revisar la historia para evitar la repetición de equivocaciones, así como estar en capacidad de pensar planes económicos y sociales correspondientes con las aspiraciones de su población y asumir los papeles que correspondan a cada quien en este inicio del tercer mileno.

El colmo de nuestras confusiones como grupo profesional y trabajador constituido hasta el presente bastante armónicamente, consiste en que voceros vinculados a la industria petrolera, por desinformación o por cálculo electoral, desconozcan o nieguen la voltereta positiva que dio el país a partir de los hallazgos petroleros de los años 1914 y 1922 (Mene Grande y Cabimas, respectivamente) y por la influencia posterior de venezolanos que propiciaron el aprovechamiento de ese recurso mineral para beneficio nacional, así como los aportes económicos hechos a la nación por Petróleos de Venezuela en el último cuarto del siglo XX, al igual que el esfuerzo brindado al país por la gran mayoría de sus ejecutivos, gerentes, empleados y trabajadores.

Cuando se declara sin dejar resquicio que PDVSA ha estado de espaldas al país o que sus trabajadores han estado apartados de su realidad, se echa por la borda la labor diaria de miles de hombres y mujeres que en los últimos veintiséis años fueron quienes hicieron el trabajo para transformarla desde ser una empresa reducida a producir y refinar petróleo, a una competitiva corporación internacional de energía que avanzaba con sus negocios y en el desarrollo y venta de productos en los mercados del hemisferio occidental para el beneficio de Venezuela.

Ello es así aún con los errores que se puedan haber cometido y las oportunidades que se hayan dejado pasar durante la realización de la tarea, acontecimientos que naturalmente se reconocen, puesto que rechazarlos sería declarar que la gestión de PDVSA fue perfecta, y ninguna gestión humana lo es.

A quienes consideran que PDVSA estuvo de espaldas al país y sus trabajadores fuera de su realidad, cabe preguntarles si hay alguna manera mejor de vincularse a cualquier país que la descrita, puesto que del resto, los petroleros, con sus naturales varianzas, ya que eran unos 40 mil, son en promedio como cualquier otro venezolano que por lo general cancela impuestos, ha residido en el país casi toda su vida, lo vacunaron en la sanidad, estudió bachillerato en un liceo público; aquí se graduó, se enamoró y se casó; va al abasto del portugués o al supermercado porque hace mucho perdió el beneficio de los comisariatos, aquí tuvo sus hijos y ha enterrado a todos sus muertos. Y estuvo también en la presidencia de un condominio, perteneció a una asociación de vecinos, se quedó sin agua en su casa por racionamiento, lo han empobrecido la inflación y las devaluaciones de la moneda, fue al béisbol y lo bañaron de cerveza, le robaron más de un carro; lo matraquearon, le hicieron pagar peaje o lo asaltaron en la calle; tuvo que hacer colas en los bancos y el conductor que venía detrás le sacó la madre porque con la luz verde le dio el paso a un anciano que atravesaba por el rayado. En fin, en Venezuela ha vivido y padecido como cualquier otro criollo.

¿Cuál es entonces el componente celular que corre por la sangre del resto de los nacionales, que los hace más venezolanos que los de PDVSA o más identificados con el país?

Fundado hace 25 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba