Economía

Sobrevaluación del Bolívar

Muchos analistas plantean que se han formado expectativas adversas contra la sostenibilidad de la gestión fiscal ante la caída que han sufrido los precios de la cesta petrolera venezolana. Otro grupo de agentes (principalmente los industriales) plantean que es absolutamente insostenible el nivel de sobrevaluación del bolívar, que le está restando competitividad a la producción nacional ante la producción extranjera.

Posiblemente lograr consenso entre varios economistas acerca del nivel de equilibrio del tipo de cambio pudiera ser una labor, sino imposible, titánica.

Existen algunas teorías y principios que asoman la probable relación entre variables económicas y el tipo de cambio, como también existen algunas metodologías que pudieran ser aplicadas o interpretadas por cada economista de una forma distinta. Es de esta manera que a cada economista al que usted le pregunte sobre el nivel de sobrevaluación de la moneda, le sugerirá un monto distinto. Nosotros particularmente realizamos un cálculo del nivel de sobrevaluación del bolívar con respecto al dólar, considerando la teoría de la PPA (paridad de poder de compra), y utilizamos como premisa llevar al tipo de cambio a un nivel de equilibrio entre sus distintos demandantes y oferentes. Es de esta manera que determinamos que el nivel de sobrevaluación para el mes de junio de 2001 se encuentra por el orden de 52,11%. Esto significaría que el tipo de cambio en términos de poder de compra (suponiendo «cestas equivalentes» entre USA y Venezuela) debió situarse para finales de junio en 1.093,30 Bs./US$.

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Pero aun asumiendo esta herramienta para observar el comportamiento del tipo de cambio, parece paradójico que ante un proceso sostenido de sobrevaluación de la moneda, las exportaciones no tradicionales se hayan incrementado.

Si el tipo de cambio de equilibrio se calcula considerando la inflación y productividad norteamericana, aunado a los importantes ingentes de renta petrolera de los cuales recurrentemente goza Venezuela ante las recuperaciones de los precios del petróleo, lógicamente el tipo de cambio se encontrará sobrevaluado. Este hecho conocido por todos, ya esta siendo evaluado por expertos del estado (Oficina de Asesoría Económica Financiera de la Asamblea Nacional). Esta oficina ha propuesto el evaluar fijar la moneda venezolana a una cesta de monedas de los principales socios comerciales para Venezuela, principalmente los socios latinoamericanos. En este sentido al fijar nuestra moneda a monedas de economías más parecidas a la venezolana, la presión del diferencial inflacionario y de productividad sobre, el que debería ser, el nivel del tipo de cambio de equilibrio sería mucho menor.

El pronóstico de una maxidevaluación no responde a los niveles de las variables económicas actuales. Un promedio de la cesta petrolera actual de 22 US$/Bs., unos niveles de reservas internacionales en manos del B.C.V. de 13.425 MM de US$ para junio, y de 6.567 MM de US$ en el FIEM sencillamente no lo justifica.

Algo sobre lo que debe reflexionar el lector es que no importa a qué nivel se devalúe el bolívar siempre aparecerá un sector o una industria poco productiva y competitiva que planteará que el tipo de cambio esta sobrevaluado y clamará por una devaluación más pronunciada o una política arancelaria proteccionista. En este sentido no estamos negando que bien pudiera realizarse una corrección cambiaria, pero de allí a pensar que la devaluación es inminente, demuestra seguirle el discurso a ciertos agentes económicos que actúan racionalmente evaluando sus intereses y que no necesariamente corresponden con los suyos.

Posiblemente le sirva de tranquilidad al lector escuchar que Paul Krugman cuando visitó a Venezuela en 1997 cuando los «expertos» planteaban la existencia de una sobrevaluación del 30%, en ese entonces Krugman planteó que de ningún modo debía realizarse un ajuste cambiario abrupto, sino que por el contrario, el ajuste podía hacerse a mediano plazo.

Rudiger Dornbush en un papel de trabajo ocasional publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo planteó:

    «Cuando los capitales se mueven de Tokio a Nueva York, esto es llamado flujo de capitales o inversión de portafolios; cuando estos se mueven de la ciudad de México o de Buenos Aires a Miami, estos son llamados fuga de capitales; aún cuando ambos tipos de inversión extranjera se encuentra direccionada por un motivo de rentabilidad.»

Economista. Analista Financiero. Profesor UCAB. Profesor e Investigador UCV. E-mail: (%=Link(«mailto:[email protected]»,»[email protected]»)%)

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