El Editorial

Aroma de libertad

En su elegante homilía en Valencia, con motivo del Bicentenario de la Batalla de Carabobo, el Cardenal Baltasar Porras recordó la convicción de quienes encabezaron las tropas independentistas como los defensores del control español, de la necesidad y conveniencia de la regularización de la guerra y la necesidad de un armisticio que condujese a un enfrentamiento más humano y racional.

Efectivamente la lucha por la independencia se mantuvo pero se hizo menos cruel y la batalla en Carabobo, con toda su dureza, tuvo la altura de combate entre ejércitos organizados, con alardes de heroísmo como la arremetida de Páez, la resistencia de la Legión Británica y la retirada en orden del batallón español Valencey. La guerra siempre es dura y sangrienta, pero puede ser respetuosa

Nos recuerda el Cardenal Porras que Carabobo es mucho más que un remembranza del pasado, es memoria viva en cuanto que la batalla por la libertad, la igualdad y la fraternidad hoy en Venezuela está en desarrollo y depende de la unidad de criterios, de la suma de esfuerzos antes que de ambiciones.

Porque, en realidad, debe ser el enfrentamiento de la dignidad contra la injusticia y el abuso, del deber ser contra el imponer. El todos a una ahora hasta rescatar el alma y el cuerpo del país, y después las ambiciones de grupos y personas. La libertad nace de la unidad, la desunión sólo pare enfrentamientos.

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Un comentario

  1. En materia de conflicto armado es común tratar de manera indistinta las treguas, el cese al fuego y los armisticios. Sin embargo, y a pesar de sus semejanzas, estos términos no son exactamente lo mismo. Los tres términos coinciden en un mismo punto: en que el cese de las hostilidades puede producir la disminución de las consecuencias humanitarias de los conflictos.
    No solo es importante distinguirlos para hacer un uso correcto de los términos, sino también por los efectos que cada uno tiene sobre las partes de los conflictos armados que deciden someterse a estos protocolos para detener las hostilidades.
    El cese al fuego es un término que, después de la II Guerra Mundial, fue añadido a la lista de conceptos usados para referirse al cese o suspensión de las hostilidades. Puede ser la consecuencia inmediata de la aplicación de las treguas y armisticios.
    La dignidad contra la injusticia y el abuso: Voluntad de acuerdo contra la imposición del poder.

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