El Editorial

Del acta mata voto al algoritmo roba voto

En un mundo que gira en torno a la sociedad del conocimiento ya se ha impuesto el término “Dictadura del Algoritmo” para significar el impacto sobre la vida humana del dominio de las máquinas. Un algoritmo de Netflix decide qué película podemos ver. En Twitter los algoritmos organizan nuestro “timeline”, en Google un algoritmo determina el resultado que debe aparecer de primero en las búsquedas y pare de contar.

 El control de la economía es el escenario más visible de guerra algorítmica entre los actores tecnológicos del presente, quienes pretenden a través del desarrollo de la Inteligencia Artificial dominar el futuro.

Ahora bien, así como son los algoritmos los que eligen lo que nos gusta  y los que evitan el encuentro con todo aquello que sea diferente e inesperado; esa Dictadura del Algoritmo, ejerce su influencia política, en la medida que la automatización del voto y del escrutinio se asienta en los sistemas electorales, con el riesgo de hackeo y manipulación que ello implica, como bien lo advertía el mismísimo Bill Gates al afirmar que “para lo último que se debe utilizar la informática es para unas elecciones”.

Se debate actualmente en nuestro país el tema de la participación de la oposición en las anunciadas elecciones regionales para escoger los Gobernadores de Estado y los Consejos Legislativos.

Si revisamos las razones en pro y en contra para votar, vemos como todas se centran en la esfera de lo político.

Quienes están a favor alegan que si no se vota no se gana; que hay que preservar los espacios ganados; que la abstención militante no tiene lógica política y que no votar es consolidar la Dictadura por omisión.

Por su parte, aquellos que se oponen a participar en los comicios regionales, argumentan que cómo se puede ir a elecciones regionales, si las circunstancias que obligaron a la inmensa mayoría de los venezolanos a abstenerse de participar en el fraude electoral del 6D no han cambiado; que el ventajismo electoral del Régimen basado en el control del árbitro electoral, así como en la hegemonía comunicacional que impide hacer campaña a los candidatos opositores, más las presiones indebidas a los empleados públicos y los beneficiarios de los programas sociales, son de tal peso que es imposible derrotar a los usurpadores.

Sumado a todos los argumentos políticos hay que abordar el elemento adicional del fraude electrónico a la hora del escrutinio, aun cuando existen sectores de la oposición partidista que niegan esa posibilidad.

Es un hecho público, notorio y comunicacional que Smarmatic, la firma que suministraba las máquinas de votación y el software para el escrutinio en las elecciones, al ser rescindido su contrato por parte del CNE, denunció las alteraciones informáticas indebidas para elegir los diputados a la fenecida Asamblea Constituyente, que nunca fue legitimidada por la comunidad internacional.

A propósito del fraude electrónico, todos recordamos como un ritual de película de suspenso, la puesta en escena de las movilizaciones forzadas de los votantes oficialistas después de las 6 pm, durante la prórroga que sin razón alguna alarga el cierre de las mesas electorales, y luego la agónica espera hasta la madrugada, cuando la Presidente del CNE anunciaba los resultados de la tendencia “irreversible”, que salvo excepción que confirma la regla (2015), dan ganador al Régimen en contra de las encuestas a boca de urna y los cómputos particulares de la oposición.

¿Cómo se hace el fraude electrónico? Como se sabe, solo se permite auditoria pública en un porcentaje de mesas previamente sorteadas antes de cerrarse el acto de las votaciones, contraviniendo la norma legal que obliga a seleccionarlas concluido el proceso. Esa irregularidad es la que permite entrar en acción los algoritmos que alteran la voluntad popular expresada en las urnas, que de antemano se sabe que nunca serán abiertas ni revisadas sus papeletas, lo cual ocurre en el acto de recepción de la data electrónica, que a puerta cerrada y sin testigos de la oposición, se suman en la sala de totalización del CNE (recuérdese la imagen televisiva congelada, de la Puerta Verde, desde donde salen los Rectores para anunciar los resultados).

Durante la Cuarta República, quienes hoy usurpan el poder justificaban la no participación electoral y sus derrotas cuando competían, denunciando la alteración de las actas de escrutinio en aquellas mesas electorales donde se coludían los miembros y testigos de los partidos mayoritarios para despojarlos de sus votos, trampa que se conoció en el argot político como “Acta mata Votos”, que ha dado paso a la trampa electrónica, producto de la Dictadura del  Algoritmo Smarmático.        

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4 comentarios

  1. En los sistemas totalitarios la clave está en los partidos únicos, en su monopolio de la ideología y de la legalidad. No se permite ninguna otra organización de ningún otro tipo, aunque pueden darse excepciones, especialmente en los totalitarismos fascistas con las Iglesias y sus instituciones y organizaciones. El partido está dedicado a ser el brazo ejecutor de los deseos de la cúpula gubernamental, del líder. Hay una disciplina férrea, y todo se controla a través de un sistema de comisariado político en el interior del partido. Estos comisarios políticos forman parte de una estructura paralela que vela por el cumplimiento de las consignas superiores y por la obediencia de los miembros y funcionarios del partido.
    Nuestro país está sometido al totalitarismo impuesto con el disfraz de la democracia. Ante el mundo se presenta en forma aparente que otros países toleran para obtener beneficios. En el siglo XXI Stalin no hubiese actuado como totalitarista. Los gobiernos necesitan reconocimiento. La ONU ha perdido mucho de las finalidades previstas en el sistema aprobado por la historia de la posguerra.

  2. En la eleccion de.la ANC 2017 no hubo ningun fraude electrónico. El CNE leyo un resultado que no era. Eso no tiene nada que ver con lo electronico.
    Seria bueno que se enteraran del tema antes de querer opinar.

  3. En artículo publicado en septiembre del 2017 se analizan todos los elementos que dieron paso hacia el poder a la secta militar golpista (de ñángaras infiltrados en las FFAA como Plan B de Fidel, derrotado su Plan A de las injustificadas guerrillas), conceptos y cifras (oficiales) que demuestran que desde 1999 han cometido FRAUDE permanente y descarado, siendo minoría obviamente rechazada:
    https://www.analitica.com/opinion/las-falacias-electorales-del-castrochavismo/

  4. Este artículo no tiene bases sustentables

    Al Sistema Electoral se le hacen múltiples niveles de auditorías, aunque por supuesto no es perfecto. Un medio como analitica.com podría consultar a expertos electorales independientes (que los hay y muy calificados) antes de difundir ese tipo de aseveraciones.

    En la redacción se evidencia que no consultaron a organizaciones serias de observación electoral para conocer mejor la forma como opera el sistema electoral venezolano.

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