El Editorial

¿Después de Giordani qué?

Todo esto es típico de este juego de poderes tras bambalinas en el que se enfrentan, no concepciones ideológicas que  pareciera que no las hay, sino pura y simplemente cuotas de poder y eliminación de obstáculos para afianzarlas.

Giordani, ideólogo del desastre económico gestado y ejecutado durante su larga permanencia de poder detrás del trono, era una figura, fané y descangallada, después de que Chavez no está por estos lares para protegerlo.

Ninguno de los bandos que sigilosamente se enfrentan querían a Giordani, porque seguir con sus anacrónicas recetas económicas auguraban una catástrofe, por demás inevitable.

Pero lo peor para ambos era que pretendía convertirse en el Savonarola del régimen y eso no se lo podían admitir ya que la lucha por el poder requiere sacudirse cualquier ortodoxia y usar los recursos públicos sin control para vencer al adversario.

Fuera Giordani del juego ahora entramos en la fase descarnada del quítate  tu para ponerme yo. O, dicho en otros términos, determinar si aquí mandarán los civiles o los militares.

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3 comentarios

  1. No solo el señor Giordani ha sido mandado a ocupar su lugar en el baúl de los recuerdos, sino que también de una forma muy sutil, el gobierno del presidente Maduro se va alejando de los postulados del » Comandante Supremo » que desde esa figura del monigote que tienen en el Museo Militar o del lugar donde tengan sepultado su cuerpo mortal, debe estar maldiciendo el día en que se dejó convencer por los hermanos Castro Ruz para designar al señor Maduro como su sucesor.

    La verdad es que este es un país endemoniadamente difícil de gobernar y donde cualquiera puede ser presidente. El problema siempre ha sido el encontrar el hombre adecuado en el momento oportuno, y no estamos necesariamente pensando en esos desconfiables »líderes providenciales» que prometen la liberación de la humanidad y la redención del pobre. Nos estamos refiriendo a esa historia negra y oculta de componendas, que ha corrido en paralelo desde los orígenes de nuestra historia como país, y que combinan la traición con el engaño ; la promiscuidad con el apellido, y que quedó tan bien expresada en las obras completas de Herrera Luque, pero en especial, »En la casa del pez que escupe el agua», donde se retrata esa Venezuela feudal, origen de nuestras virtudes y mezquindades presentes.

    Todos intuimos que el ciclo de esta etapa presente esta por cerrarse pero ignoramos a donde nos conducirá este país destruido en cualesquiera de las alternativas que se nos presente. Volver al pasado es imposible ; repetir los errores del pasado es mas que probable ; entonces, debemos entender que hay que trazar un nuevo rumbo con o sin la continuidad de esta traumática experiencia del socialismo (comunismo), que a ningún lugar nos ha conducido y tanta ruina nos ha proporcionado. La nomenclatura es lo de menos si en definitiva no nos entendemos de otra manera y nos organizamos de manera diferente ; aquí se han extremado las desigualdades, pero es que además, en el fondo, de lo que se trata es de refundar la República y hacer un país diferente en medio de una realidad que nos esta diciendo que hoy por hoy somos un país de emigrantes, de gente pobre , endeudado e hipotecado por generaciones, y que ese petroleo enterrado bajo la tierra pareciera haber sido mas una maldición que una bendición.

    La impunidad con la que el profesor Giordani actuó afincándose en la extrema ignorancia de un »Caudillo» del siglo XIX ,convertido por las circunstancias en un autócrata decadente, es algo imperdonable. Transformar nuestro país en un inmenso laboratorio para recrear una especie de revolución bolchevique triunfante y tomar como referencia el fracasado modelo cubano, no solo es un infamante acto de traición, sino que si por muchos de nosotros fuese, no dudaríamos en fusilarlo públicamente para escarmiento de nuestra clase gobernante. El daño provocado no se compadece ni con la edad, las creencias, ni con la presunta honestidad del indiciado.

    No hace falta tampoco admitir lo señalado por el señor Giordani en cuanto a la incapacidad manifiesta del presidente Maduro. El esta imbuido y comprometido con los dictadores cubanos, identificado con los intereses de Cuba, es un comunista convencido y que no cejará en su empeño de implantar ese sistema en nuestro país cueste lo que cueste. Y es que no se puede dudar que el estamento militar de nuestro país lo mantiene con vida y en el poder, porque es el tonto útil que le firma los cheques. Los militares comprometidos en esta componenda, mantienen una relación de simbiosis y parasitismo con el símbolo civil en el poder, pero esta es una administración eminentemente castrense con mentalidad de comerciantes inescrupulosos, una casta atrincherada en sus cubiles con la »razón» que da el poseer el poder de las armas y la capacidad de decidir quien vive o quien muere. Son el verdadero poder en Venezuela y están mas que claros en que no pueden entregar ese poder, porque en ellos les va la vida y todo su destino. No entender esto, es no comprender que la »ley del silencio» (Omertá), es su garantía de permanencia en el poder. Pero, »NADA ES ETERNO Y EL QUE LA HACE LA PAGA», y sino, pregúntenle al profesor Giordani.

    1. Por eso es que lo que tenemos hoy en nuestro país se parece mucho a la casta militar que mal gobierna a Myanmar y los distintos regímenes de algunos países africanos como Nigeria

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