El Editorial

La diplomacia

Pocas actividades profesionales requieren la integración de tantos conocimientos como la diplomacia.

Para su práctica se necesita del conocimiento formal y académico, junto con las llamadas habilidades blandas, esto es una actitud hábil, sigilosa y perspicaz para el cumplimiento de la misión encomendada.

Cuando la misión es la representación del país en el servicio exterior, cobra mayor importancia el comportamiento intachable.

En muchos países, con poca tradición formal, se usan los cargos diplomáticos como mecanismos de recompensa. Vemos entonces a empresarios, militares retirados, dirigentes políticos o sencillamente compadres, amigos o familiares de alguien poderoso, al frente de una misión diplomática, sin contar con la debida preparación ni cualidades personales para ello.

En Venezuela esta práctica ha sido una constante histórica, pero fue el chavismo-madurismo el que acabó con la profesionalización del servicio exterior y la carrera diplomática del país. Mientras en la Colombia de Gustavo Petro, vemos el ejemplo infeliz del destituido embajador Armando Benedetti.

El escándalo que ha terminado en la remoción del jefe de la misión colombiana en Caracas, es una buena oportunidad para reflexionar sobre la necesidad de contar con personal con las habilidades, conocimientos y cualidades éticas para tan importantes responsabilidades.

Fundado hace 28 años, Analitica.com es el primer medio digital creado en Venezuela. Tu aporte voluntario es fundamental para que continuemos creciendo e informando. ¡Contamos contigo!
Contribuir

Publicaciones relacionadas

3 comentarios

  1. Además de prevenir conflictos, la diplomacia también es esencial para la cooperación internacional. Los diplomáticos trabajan para establecer relaciones cordiales entre países y para fomentar la cooperación en áreas como el comercio, la seguridad, la educación y la tecnología. En nuesto país los funcionarios han sido eficacez, pero ee tuvo el país la suerte de ser como aquellos del último siglo.

  2. Pero volvio a cometer el mismo error,nombro al Sr.Rengifo,que no tiene nada que ver con la cancilleria y la diplomacia,simplemente trabajo con el en la Alcaldia de Bogota y como fue de los pocos que no se enfrentaron a el,como pesimo Alcalde quefue,ahora lo premia con la Embajada en Caracas,por eso esta como esta ,error tras error y metidas de pata

  3. Todo es política cuando los mandatarios tienen enemigos: financiamientos irregulares fuera de declaraciones abiertas para las campañas, es uno de eso. Otro, conocimientos internos de la liviandad en valores como forma de llegar al poder y prometer a su vez la devolución de favores. Siempre en esos casos la diplomacia es la meretriz de las profesiones: Se envía lejos del mandato al que más sabe y es más cabeza caliente por la necesidad de mantener sin serios conflictos el poder central. Se piensa que las relaciones, menesteres que conlleva la diplomacia producirán una satisfacción personal y lejanía al poder del personaje que se «surce»en las costuras de la prudencia y oportunismo para conllevvar relaciones de presencia en el país designado. La Botija del poder es mayormente más atractiva ya que s ú poder es centralizado y conminatorio con la supuesta corresponsabilidad para lograr el poder.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar
Cerrar
Botón volver arriba