El Editorial

Los símbolos de las dictaduras

Toda dictadura por naturaleza es represiva. La conciencia de ser un régimen provisorio, aunque crean que es eterno, y el temor a que se conozcan las verdades de sus continuas violaciones a los derechos humanos, los obliga a defenderse con cárceles emblemáticas, cuyo solo nombre genere pánico o temor en los ciudadanos.

En la URSS fue la Lubianka sede de la NKVD ,en la Alemania Nazi  la sede de la Gestapo en la Prinz Albrecht Strasse , en Cuba  La Blanquita , hoy teatro Karl Marx.
En época de las dictaduras venezolanas de Cipriano Castro y de Juan Vicente Gómez fueron La Rotunda y el Castillo de Puerto Cabello, y con Pérez Jiménez,  la temible sede de la Seguridad Nacional en la Plaza Morelos.
Hoy en Venezuela, un régimen que se viste de democracia, presuntamente, existiría  un sitio denominado » la tumba » que se ha ido convirtiendo en un símbolo y que según informa, en un reciente artículo, Leonardo Padrón, es un espacio ubicado en un sótano del Sebin, en la Plaza Venezuela, en el que se estaría intentando quebrar la voluntad de los estudiantes Lorent Saleh, Gerardo Cabrera y Gabriel Valles, utilizando, lo que según Padrón, se denominaría tortura blanca, es decir, aquella que no deja rastro visible.
De ser cierto, como muchos han venido denunciando la existencia de ese temible e inhumano espacio de reclusión, habría que solicitar a la Comision de Derechos Humanos de la ONU que le exijan al gobierno venezolano el permiso para una inspección bien sea de la Cruz Roja o de miembros de Naciones Unidas, para cerciorarse de la existencia o no de esos temibles calabozos, presumiblemente violatorios de los DDHH.
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2 comentarios

  1. En esta Venezuela de todos los días y en el medio de ese ´´ corre y corre ´´ cotidiano, donde parece que hacemos algo y no hacemos nada, cuesta parar un instante y ponernos a pensar que debajo de nuestros pies existe un ´´inframundo abyecto y oscuro´´, donde se pudre la gente en medio de un silencio casi absoluto, pues solo la respiración del prisionero apenas le recuerda que está vivo pese a estar muerto. Y es que como las sombras de la tarde cuando se va haciendo la noche es algo que no tiene sentido y es inexistente para el que desde las penumbras de su calabozo no sabe si existe el tiempo y el espacio, pues lo que se espera de él es que se le quiebre el alma y termine pidiendo piedad a su inclemente carcelero…

    Esa Venezuela existe y es real, al punto que los perros callejeros y las ratas que corretean entre las bolsas de basura gozan de mas libertad que los que solo tienen por vida el recuerdo de su propia existencia de cuando eran al decir del Gabo, ´´libres e indocumentados´´. Y es que ni siquiera el realismo mágico mas extremoso puede retratar la realidad del prisionero político en la Venezuela del socialismo real donde ya todos somos prisioneros. Esa deshumanización medida en las estadísticas adulteradas de miles y miles de cadáveres que se pudren en las morgues son apenas el preámbulo de lo que estamos viviendo para cuando los monstruos que nos gobiernan acaben de quitarse las mascaras. Mientras tanto, sonríen orondos cuando entregan las llaves de las casitas de cartón y pretenden hacernos creer que vivimos en el mejor de los mundos al mejor estilo caribeño y en medio de todas las carencias de un Tercer Mundo elevado a la quinta potencia.

    Leí el artículo del señor Padrón y realmente retrata a la perfección lo que significa ser un prisionero del régimen y los métodos sádicos de ´´persuasión´´ que utilizan los militares venezolanos, copiando el modelo cubano heredado de la KGB mucho antes de que Putin dejara de ser su jefe y después de la era de Stalin, Beria y otros maestros de la tortura, la que no deja la carne rota pero dejan el alma muerta… ¡ Tenemos que liberarlos !.

  2. El cinismo, la mentira, la tortura, el fracaso, la corrupción y el «entierro» de nuestros estudiantes presos, es la verguenza más grande que puedo sentir de tener un gobierno que resultó ser más sádico que los gobiernos que ellos, los chavistas-socialistas, acusan de traidores y torturadores. Malalla sea el día en que un delincuente disfrazado de golpista, llegó al palacio de gobierno en Venezuela.

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