El Editorial

Populismo o fascismo

Mucho se habla de la deriva de la democracia hacia formas de gobiernos que hoy se clasifican de populistas pero que en realidad deberían ser calificados como antidemocráticos y, en algunos casos, como una tendencia a nuevas modalidades de fascismo.

El fascismo fue una doctrina, o más bien un posicionamiento político, en contra de las ideas que provenían de la ilustración. Y si bien, en sus orígenes, no provenía de una ideología de izquierda, Mussolini venía del partido socialista italiano y Hitler, que era fundamentalmente un aventurero, denominó a su partido como nacional socialista.

Lo que tienen en común esos fascismos históricos con los populismos actuales no es la ideología, que siempre fue vaga, sino el desprecio por el estado de derecho, por la libertad de prensa, por el respeto a los derechos humanos, por intentar ejercer el control hegemónico de los medios de comunicación, por un nacionalismo exacerbado y por un rechazo a los emigrantes y muchas veces por motivos raciales.

Por eso cuando se habla de populismo de derecha o de izquierda (por cierto, tanto el nazismo como el fascismo italiano fueron populistas), en realidad podría considerarse, como lo señala Madeleine Albright en su libro Fascismo, que el neofascismo es una tendencia que se está imponiendo en varias democracias de occidente y adveriríamos que también está sucediendo en nuestro continente.

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6 comentarios

  1. En el fascismo hay discriminación, violencia y poder reunidos en una sola persona que demoniza a todo aquel que fuese en su contra. La democracia constitucional que nació con la caída del fascismo se vio debilitada por la aparición del populismo moderno, a manos de fascistas y dictadores que querían una democracia con tintes autoritarios. El editorial es muy claro y nos advierte de la semejanza en ambas formas de ejercer el poder político.

  2. Ahora se etiqueta de «fascismo» cualquier actual règimen totalitario.
    Hemos llegado a leer que Chàvez ha sido un fascista y tambièn lo es Maduro. O sea que tambièn Fidel castro, por ende, padre putativo del azote de Venezuela, tenìa que ser un fascista.
    Las cosas no estàn asì.
    Hago limpieza de todo con unas preguntas: si Fidel ha sido un fascista, en cual bando vamos a posicionar Pinochet?
    Màs bien: si Chàvez ha sido un fascista, en donde se puede ubicar el Gen.Pèrez Jimènez?
    Racismo? Muchas veces son los mismos migrantes que terminan, con su actitud arrogante , mal educada y altanera, el rechazo de la gente.
    Un migrante japonès o alemàn, no es lo mismo, o casi nunca es lo mismo, que un migrante de Congo o Pakistàn.

    1. Siempre se ha asociado el Fascismo con la practica del Militarismo asociado a un sentido totalitario y drastico pero realizador de importantes obras publicas, que demuestran al mundo la importancia y conveniencia de tal regimen. Pienso que, en sentido amplio, algo hay de verdad en ello y asi se ve en las actuaciones de Musolini, Hitler(aunque dicen el odiaba el termino). Pinochet y otros. Me permito sacar de esta lista al General Marcos Perez Jimenez, quie, si bien fue un hombre fuerte y en ocasiones muy drastico con sus opositores, concedia muchas libertades en lo comercial, educativo, salud, industrializacion etc. Nunca hubo ni habra un ADMINISTRADOR de la cosa publica mas efectivo y productivo que Perez Jimenez. Entonces, llamarlo FASCISTA me parece un desproposito. A como estan las cosas hoy en Venezuela, EL REGIMEN de MPJ se queda palido, es un enano comparandolo con la replesalia continuada y el abuso de poder que ejerce esta administracion (?)de chavez y de su inepto sucesor Maduro. LA Dictadura de Perez Jimenez al menos dejo una OBRA innegable. La de hoy solo ha traido miseria y retroceso.

    2. Mi padre y mi suegro vivieron el periodo fascista.
      Ambos me han dicho que habìa trabajo para todos, bien remunerado, habìa seguridad, habì ayuda a los necesitados, con Pèrez Jimènez hasta llevaban el pan en las viviendas de los discapacitados.
      Habìa una solo prohibiciòn: no meterte en polìtica, en cambio el règimen no se ponìa en tu vida.
      Con el Socialismo del siglo XXI yo no me he metido en polìtica, pero el règimen si se ha metido en mi vida: en mi estòmago, en mi bolsillo, en mis nervios, hasta en mi baño donde no hay agua ni jabòn ni papel sanitario.
      En cambio en el fascismo hasta muchas familias tenìan lavadoras y la posibilidad de ahorrar un buen sueldo.
      En socialismo no hay ahorro ni sueldo… en cualquier lugar del planeta en donde han impuesto el socialismo.
      SÌ, impuesto: ningùn pueblo ha elegido el sistema socialista como sistema de vida, sea polìtico sea econòmico, siempre ha sido impuesto con la violencia, las mentiras, el engaño.

  3. Otra vez se ubica como única forma de totalitarismo al fascisno de derecha olvidando al estalinismo de izquierda.
    Son dos expresiones de dictaduras totalitarias, la primera partidaria de la propiedad y la segunda su destructora.
    Así pues fascismo y estalinismo no son exctamente lo mismo aunque en esencia son totalitarios.
    El régimen venezolano es una maniofestación de ESTATISMO ESTALINISTA distante del fascismo pero identificado
    con éste por sus métodos represivos.
    Fascismo y estalinismo son la cumbre del totalitarismo en el pode.

  4. Cuando se produce el agotamiento de las ideologías, estas no desaparecen literariamente hablando, sino que son suplantadas por una nueva : la IDEOLOGÍA DEL PRAGMATISMO o PRAGMÁTICA como derivada de las anteriores. Se mide la funcionalidad del sistema social por sus resultados en cuanto al ejercicio de la gobernabilidad como acto ejecutivo del poder en ejercicio. Y la economía, como el acto material de producir riqueza y traducirlo en bienes y servicios que satisfagan todas o casi todas las necesidades (reales e imaginarias), que alimentan el sistema social y los actores que interaccionan dentro de él. Ya no se discute si es el socialismo o el capitalismo el mejor o el peor sistema socioeconómico existente, sino que se adopta una posición pragmática: ¿Me ha resuelto el capitalismo todas y cada una de mis expectativas o por el contrario me siento descontento e insatisfecho (e igual interrogante para con el socialismo) ?. No existiendo prácticamente las sociedades socialistas, pues si lo son en lo político formal, no lo son en lo económico, entonces requiero de una explicación – justificación que nos permita explicar la razón de mis contradicciones y errores. Surge así el POPULISMO que, no es más que la versión de un «cuento mal echado» sobre la imposibilidad del sistema socioeconómico para poder funcionar bajo presiones o requerimientos que, den la respuesta requerida para la resolución de un conflicto en un momento dado de su historia. Digamos que, la evolución natural del sistema queda abortada, pero requiero aplicarla para que no caigamos en la exacerbación del conflicto y desestructure todo el sistema imperante, al punto que lo haga naufragar. Aquí es cuando el imperativo de la fuerza, el engaño, la mentira o la manipulación me hacen recurrir a las fórmulas del FASCISMO como categoría histórica, con independencia del modo de producción imperante. Así visto el FASCISMO es una fórmula salvadora que, corre el peligro de hacerse permanente o duradera en el tiempo con independencia de que creamos vivir en un sistema democrático, donde inclusive podemos votar y hasta elegir ciudadanos para cualquier cargo dentro de la administración del Estado Es decir, podemos mantener la fachada de lo libre o de lo participativo, pero, donde cualquier expresión libertaria no tiene cabida. HOY EL FASCISMO CONVIVE CON NOSOTROS COMO EL COVID 19 O LA ELECTRICIDAD: LOS SENTIMOS PERO NO LOS VEMOS.

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