El Editorial

¿Por qué insistir en destruir en vez de construir?

Hay un síndrome común a la mayoría de las revoluciones que es el de querer hacer tabula rasa con todo el pasado. La justificación, siempre la misma, es refundar la nación, crear el hombre nuevo.

Resulta que con ese afán regenerador, lo que han logrado ha sido acabar físicamente o expulsar de su territorio a los sectores más dinámicos de la población y los que creaban riquezas, para sustituirlos por nomenclaturas ineficientes y en muchos casos corruptas.

Lo que sucede con las revoluciones es que muy pronto sus líderes se dan cuenta de las consecuencias de su errónea política destructiva y a veces, como en el caso de Lenin, tratan de rectificar como lo hizo él con la NEP.

Pero por lo general no ocurre así, porque cambiar significaría perder su razón de ser, y por lo tanto, dar al traste con la pretendida legitimidad revolucionaria y la consiguiente pérdida del poder.

Las revoluciones se aferran al poder con todos los medios a su disposición, así sean desastrosas económica y socialmente, porque las llamadas vanguardias revolucionarias se convierten muy pronto en usurpadoras del sueño libertario de crear una sociedad más justa, para convertirse en lo que el yugoslavo Djillas llamaba la nueva clase, es decir, un quiste enriquecido en una sociedad empobrecida.

Las revoluciones siempre terminan cayendo por su propio peso, porque no resuelven los problemas sino más bien los agravan, la sola diferencia es el tiempo en el que la sociedad decide -muy corto con la francesa, muy largo con la soviética.

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2 comentarios

  1. No se puede negar que estos son tiempos de mucha confusión, anarquía y caos. Y es que quien podía pensar – por poner solo un ejemplo -, que un pequeño grupo de fanáticos musulmanes que recrearon la idea del Estado Islámico se hallan transformado en unos sanguinarios terroristas y tengan el mundo árabe de cabeza y al mundo occidental aportando gente joven para sumarse a dichas filas para cometer actos barbáricos en nombre de ´´El Profeta´´. Eso es algo difícil de entender y mucho menos aceptar, pero es una de las tantas realidades que están presentes y sobre las cuales hay que interrogarse e intentar hallarles una explicación. Otro caso, se ha armado un tremendo problema con el señor Cabello y su presunta vinculación con el narcotráfico y hasta con actos de terrorismo, pero salvo una supuesta investigación en curso, nos encontramos conque ni tiene sobre sí ninguna orden de captura, ni es solicitado por la DEA, ni tiene aperturado ningún juicio dentro o fuera del país. Puede salir legalmente y llegar a la Patagonia con un pasaporte diplomático y nadie le puede tocar un pelo pues no hay demanda alguna contra su persona. ¿ Entonces ?, ¿ Tanta alharaca para nada ?.

    Lo que no podemos admitir es que nos manipulen o que pretendan engañarnos como a tontos en función de intereses mezquinos como eso de pretender imponernos una ´´revolución´´ que no es tal,como no sea un vulgar saqueo y someter al país a un despojo inmisericorde que ha permitido que ni país tengamos. Mientras no dejemos de hacernos preguntas y encontrar las respuestas correctas no importa que nos equivoquemos, pues entre ´´aciertos y errores´´ terminaremos encontrando la verdad. Si es que tal cosa existe. Y es que según un conocido investigador español, se publicó hace unos días en ABC.es que la concepción del mundo y la realidad son una mera ilusión y nada mas. Algo así como ´´ La vida es sueño´´ de Calderón de la Barca pero en su versión científica.

    Sociológicamente las revoluciones se definen como el cambio de una estructura social por otra nueva y diferente, generalmente mediante cambios sociales acelerados y por lo general, violentos. Pero como bien apunta el EDITORIAL de hoy, las revoluciones a las que se hace referencia han terminado involucionando y llevándonos de nuevo al punto de partida. Y es que ni el mismísimo León Trotsky y su concepto de la ´´revolución permanente´´ pudo evitar el derrumbe de otra revolución tan históricamente corta como lo fue la desaparición de la URSS y su retorno al modo de producción capitalista. Igual está ocurriendo con Cuba y su lento avance hacia un capitalismo primitivo pero capitalismo al fin y al cabo. ¿ Y qué tienen en común ambas revoluciones ?. Ambas han sacrificado decenas de generaciones sometiendo a sus ciudadanos a penurias increíbles ; precisamente el camino que nos quiere hacer transitar la dupla Chávez – Maduro con su pseudoideologia ´´bolivariana y revolucionaria´´. Si viviésemos en democracia hace ya muchos años que no existiría ni el recuerdo de estos dos forajidos.

    Admitimos que no nos gusta lo que vemos en el liderazgo opositor ; bien por su manera de ver y tratar nuestro problema ; bien por prometer lo que no pueden cumplir. Pero es lo que tenemos a mano y al menos constituyen una opción de mantener la esperanza viva que no la solución de nuestros problemas, pues toda solución pasa por nosotros principalmente y luego por la de éllos si tal cosa es posible. Todo, menos continuar en este permanecer atados a una irracionalidad e incapacidad tan absurda como la que estamos viviendo. Y es que esta ´´revolución´´ es la estafa mas grande que hayamos vivido en toda nuestra historia republicana. Y una frase a tomar en cuenta para finalizar estas breves reflexiones: ´´ SOLO LA VERDAD NOS HACE LIBRES´´.

  2. Extremadamente lamentable el fallido golpe del 2002 y que resurgiera el nubarrón del difunto, maniobra urdida por el siniestro de la isla, quien aprovechó enormemente las colosales ganancias petroleras de Venezuela, gracias al tal nubarrón, actuando como un zombie para el vampiro intocable sin que nada lo impidiera!

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