El Editorial

Pulso electoral

Ayer Analítica y Efecto Cocuyo iniciaron una serie de conversatorios que versarán sobre el tema electoral, con el lema Alianza de Medios Digitales por la Democracia.

El primer encuentro, transmitido en su integridad por las redes sociales, contó con la participación de Eugenio Martínez, Edgar Gutiérrez y Colette Capriles.

Los temas tratados fueron la desmistificación de los temores de algunos electores sobre la confiabilidad del voto y las acciones que pretende y pretenderá llevar a cabo el gobierno para reducir una brecha electoral que está en 30%, según las encuestas. Los tres coinciden en que esa diferencia no será revertida por el Gobierno, por eso creen que los análisis deben enfocarse en el 6 de diciembre y la capacidad de movilización de ambos bandos.

El carácter plebiscitario y la eventual violencia electoral para el 6D y las acciones del régimen de revertir las tendencias que, de ser una elección presidencial, serían prácticamente inviables.

Como conclusión se insistió en que los electores tienen que deslastrarse de los mitos electorales en torno al secreto del voto y el fraude electoral, y convencerse de que la expresión de la mayoría se logrará a través de una participación masiva el 6D.

Estas consideraciones y muchas más las podrán ver en : https://m.youtube.com/watch?v=Uw3ThTpvVRI

Y Analítica y Efecto Cocuyo continuarán realizando conversatorios quincenales sobre el tema para que la ciudadanía pueda tomarle el pulso a  las elecciones.

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2 comentarios

  1. Ha ido una muy buena idea el plantear estos conversatorios porque le permite al elector el tener una visión mas precisa sobre a que se está enfrentando con el acto electoral del 6D y tener un marco de referencia objetivo sobre la realidad del mismo. Buenos especialistas y con una trayectoria profesional intachable que hacen muy confiables sus apreciaciones. En esencia, el poder catalogar de privado y confiable el acto de votar da tranquilidad al elector que pudiese pensar que su anonimato no fuese respetado, aparte de que es su derecho como ciudadano ; y lo otro, que los argumentos sobre presuntos fraudes electorales por manipulación técnica de la información parecieran no haber tenido mucho asidero ; y finalmente, el que se puede inferir que el ´´controlar´´ los circuitos electorales, tiene su antídoto en la muy probable asistencia masiva de los ciudadanos.

    Pese a lo anterior, queda claro que de ganar el oficialismo, este quedaría legitimado política y electoralmente y que su accionar político quedaría reconocido por el número de votos a su favor que respaldarían tal voluntad, expresada en las urnas por decirlo de alguna manera. ¿ Pude suceder ?. Evidentemente que sí, pues en política no hay nada imposible ; pero, sobre el papel, es poco probable. Y es que coincidimos en que la tendencia si parece reunir las condiciones para calificarlas de irreversibles. Y el aspecto mas negativo : que un triunfo oficialista – en sentido electoral – prácticamente enterraría las aspiraciones opositoras de controlar la Asamblea Nacional y se abrirían las compuertas para el surgimiento de liderazgos emergentes amen de generar una crisis irreversible en el sector opositor.

    Todo apunta hacia algunas conclusiones preliminares. La primera, es que el sistema de los circuitos electorales van a favorecer al gobierno ; la segunda, que la oposición no obtendría una mayoría absoluta ; la tercera, que la abstención favorecería al oficialismo ; la cuarta, que parte del electorado rojo votaría por la oposición y que de tomar partido los Ni – Ni, sería en gran parte a favor de la oposición y que el sector de los independientes también votarían por los candidatos de la Unidad. En términos reales, que será una contienda pareja con una más que ligera ventaja a favor de la oposición.

    Ahora bien, y haciendo el papel de ´´abogado del diablo´´, si lo que se va es a elegir unos diputados por regiones para que representen a sus respectivos electores para conformar la nueva Asamblea Nacional, ¿ por qué – en sentido tecno jurídico – lo llamamos ´´plebiscito´´ si no lo es ?. En todo caso y por algún mecanismo de ´´transferencia´´ mental, sería un ´´voto castigo´´ a la gestión del gobierno. Y es que aquí no estamos eligiendo ni sancionando directamente a un presidente de la república. Este seguirá gobernando hasta el final de su período, salvo que ocurra algo excepcional. Al fin y al cabo, los que no vamos a votar por ningún candidato del gobierno ya sabemos por quien lo vamos hacer. Y si de lo que se trata – como en efecto así es – propiciar un cambio de gobierno, no veo otra manera que esperar las elecciones presidenciales. Y lo otro que nos preocupa, es que el gobierno crea que utilizando medios violentos va a impedir que vayamos a votar ; y que no entienda, que lo que queremos es un CAMBIO pacífico y lo menos traumático posible. Le conviene al mismo gobierno y nos conviene a nosotros. Nos conviene a todos el hacer las cosas correctamente, como debe ser. Ponerse a inventar cosas ´´raras´´ a estas alturas no tiene sentido alguno y en todo caso, sería como ponerle mas clavos de los requeridos al ataúd del muerto.

    ESTOS CONVERSATORIOS ERAN NECESARIOS Y HAN LLEGADO EN EL MOMENTO PRECISO.LOS FELICITO.

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