El Editorial

¿Se puede celebrar la Navidad aún en momentos tristes?

Para los cristianos, la Navidad es una fecha para rememorar el nacimiento de un niño que se hizo hombre y que dio su vida por nosotros… por la humanidad.  Un ser divino que vino al mundo con un propósito específico… Con una misión que cumplir en esta tierra.  Él cumplió su misión y aún hoy, más de dos milenios después, muchos tratamos de seguir su ejemplo, aunque sea una meta inalcanzable.  ¿Cómo alcanzamos la perfección los imperfectos?…

Si un ser divino nos creó y si un ser divino fue capaz de sacrificarse para darnos vida eterna, debemos aprovechar cada instante y agradecer. La vida terrenal es corta. Es un aprendizaje. Un camino que recorrer. Podemos caminar y quejarnos todo el tiempo o caminar aprendiendo en cada recoveco del camino. Habrá unos que disfrutarán los días soleados y se resguardarán en los días lluviosos. Otros caminarán y disfrutarán incluso en los días nublados o lluviosos. Lo importante es que avancemos por el camino, agradecidos de poder caminar, y que sepamos hacia dónde nos dirigimos

Alguien que conozco decía que si del cielo caían limones, haríamos limonada. Me encantaba ese dicho y comencé a aplicarlo.  También comencé a ocuparme de lo que estaba en mis manos y a no angustiarme por lo que no podía cambiar. Las transformaciones generalmente requieren de esfuerzo, de tiempo y de disciplina pero son posibles.

Celebremos la Navidad aquí o allá…Cerca o lejos…Solos o acompañados…Porque la verdad es que nunca estamos solos…Abramos la puerta de nuestro corazón para recibir el regalo más bello que jamás haya podido existir. Un amor eterno tan grande que fue capaz de darlo todo por nosotros. Llenémonos de agradecimiento porque, a pesar de las circunstancias, lo más seguro es que haya más positivo que negativo. Concentrémonos en la luz y no en la oscuridad. Después del día más oscuro siempre amanece y quienes hemos visto muchos amaneceres y muchos atardeceres sabemos que cada uno es especial y único.

Celebremos la Navidad y compartamos algo de lo poco o de lo mucho que tenemos con algún conocido o desconocido.  Siempre habrá quien tenga mucho menos que nosotros. Brindemos por la vida y dispongámonos a vivir intensamente el hoy y el ahora.

Vivamos cada día como si fuera el último…Prendamos una vela y pasemos la luz…”.

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