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Apoteosis verdiana en el Teresa carreño

(%=Image(8689572,»R»)%)En coproducción de la Opera de Bogotá y la Fundación Teresa Carreño, Amigos del Teatro, como celebración de su XX aniversario, presenta Rigoletto, una de las obras líricas más populares y hermosas de todos los tiempos en un homenaje a la figura y talento musical de Giuseppe Verdi, con la participación de elenco internacional que reúne al venezolano de mayor reconocimiento en el competido universo lírico, Aquiles Machado, y a Michelle Porcelli, el más ascendente barítono de la actualidad.

La película Novecento, en la que Bernardo Bertolucci se propuso relatar el devenir histórico de buena parte del siglo veinte, comienza con un amanecer en la campiña, cuando un personaje, no casualmente, jorobado, grita dolorido: «¡¡¡Ha morto Verdi… Ha morto Verdi!!!». El cineasta fija el tiempo de la acción y propone una Italia, y un mundo lírico que se aprestaban a vivir una centuria sin la presencia física de Giuseppe Verdi.

Hoy, la figura de este compositor es venerada por el mundo lírico y, qué duda cabe, sus títulos más emblemáticos son fundamento de las temporadas líricas internacionales. El centenario de su muerte llega en el momento en que la ópera pasa por uno de sus períodos de mayor prestigio y popularidad y, por lo tanto, los homenajes se han sucedido con magnificencia por todo el mundo, con especial relevancia en el Teatro alla Scala de Milán, coliseo en el que tuvieron lugar el mayor número de estrenos del compositor, y en la Staatsoper de Viena, donde bajo la célebre consigna de ¡Viva Verdi! se le ha recordado al montar todos los títulos que posee en repertorio ese teatro: trece óperas verdianas que fueron puestas en escena entre el 8 y el 31 de enero de este año.

Venezuela, país que profesa el fervor verdiano desde el último tercio del siglo XIX, cuando compañías italianas itinerantes traían sus montajes, se ha unido a la conmemoración de su obra con una ambiciosa programación que ha tenido como uno de sus puntos fuertes el ciclo Cien veces Verdi, que compendia la ejecución del Requiem, en escogidas iglesias de Caracas; la puesta en escena del espectáculo multimedia Verdi, pasión y libertad, bajo la dirección de Antonio Constante; el montaje de su última creación, Falstaff, y el estreno en la Sala Ríos Reyna de Rigoletto, ópera favorita del público venezolano que podrá ser disfrutada durante seis funciones: del 9 al 18 de noviembre, en una producción que promete ser inolvidable y que tendrá como mayores atractivos la participación de Aquiles Machado, tenor venezolano que triunfa internacionalmente, en el rol del Duque, y del ascendente barítono Michele Porcelli, como el giboso y trágico protagonista, en uno de los dos elencos conformados para este montaje de Amigos del Teresa Carreño, institución que de esta manera celebra su vigésimo aniversario.

En el segundo elenco, el barítono Luis Gaeta y el tenor Juan Carlos Valls, asumirán los roles de Rigoletto y el Duque de Mantua, respectivamente. Junto a ellos participan, como Gilda, Adriana Damato; como Saparafucile, Valeriano Lanchas; en el rol de Monterone, Víctor García, y en el papel de Maddalena, Martha Senn. En el elenco encabezado por Machado y Porcelli el rol de Gilda es representado por Paula Almenares; Sparafucile por Víctor García; Monterone por Valeriano Lanchas, y Maddalena por María Cristina Villasmil. La Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho y el Coro de Opera del Teatro Teresa Carreño, dirigidos por Rodolfo Saglimbeni, completan el reparto artístico.

Trascendiendo la censura

Primer título de la llamada trilogía popular verdiana, integrada también por Il Trovatore y La Traviata; Rigoletto evidencia nítidamente la evolución del compositor hacia un drama de tintes realistas, en los que pueden llegar a ser protagonistas personas socialmente rechazadas o marginadas. Esta corriente estética le daría un enorme prestigio al ahondar en la psicología humana de sus personajes. Así, en Rigoletto presenta a un hombre deforme que no será bueno o malo, como hasta entonces, sino fruto de sus circunstancias vitales, cínico y malévolo como bufón de corte y, a la vez, afectuoso y protector con su hija Gilda.

Este melodrama en tres actos escrito sobre un libreto de Francesco Maria Piave y basado en Le roi s’amuse, de Victor Hugo, se representó por primera vez en el Teatro La Fenice, de Venecia, el 11 de marzo de 1851. En principio, la censura no autorizaba su estreno porque su argumento ofendía a un soberano. Así era, efectivamente, en el original francés. De allí que Verdi haya tenido que transformar al rey en Duque de Mantua. Pero eso no bastó. Según los censores, la maldición era un hecho impío y las aventuras amorosas se describían de un modo libertino. Así, el compositor se vio obligado a introducir otras importantes modificaciones en el libreto y trabajó para conservar al menos los ejes fundamentales de la acción escénica del original.

Mas, esta complicada experiencia le dio ricos frutos. En efecto, para conservar la riqueza y esencia temática hubo de dedicarse con mayor atención al individuo, al protagonista, cuyo intenso drama se convierte en el verdadero hilo unitario que mantiene vinculada toda la trama, dando un paso adelante en lo que se refiere a la concepción dramática en su obra lírica. Ciertamente, en este aspecto, Rigoletto rompió moldes, pues el protagonista es un barítono maligno y el tenor abandona el papel de caballero romántico para convertirse en un vil canalla.

Otro aspecto relevante es la música, que se corresponde plenamente con los sentimientos profundos y desconcertantes del bufón y el resto de los personajes. Muchos críticos musicales coinciden al destacar diversos pasajes musicales de esta ópera, siendo los más populares y reconocidos «La donna è mobile», «Pari siamo» y «Caro nome». Mas, el misticismo, drama y pasiones desbordantes que rezuma toda esta partitura la han convertido en una de las máximas obras del compositor italiano y prometen, en la versión que se presentará en la Sala Ríos Reyna, producida conjuntamente por Amigos del Teatro, en la celebración de su vigésimo aniversario de pionera labor, la Opera de Bogotá y la Fundación Teresa Carreño, inscribir nuevamente esta pieza en las páginas de la historia de la ópera en Venezuela.

Las entradas, entre Bs, 15 mil y Bs. 40 mil, están a la venta en las taquillas del Teatro Teresa Carreño y en Ticket Centro. Reservaciones por el 800-Opera (800-67372) y por el 5720111, de Amigos del Teatro.

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