Salud y Bienestar

Hepatitis C: Un enemigo silente pero combatible

Una persona puede vivir con el virus de la hepatitis C durante 20 años y no saberlo. El día que comienza a notar sus síntomas es porque ya gran parte del daño está hecho: la inflamación ha comenzado a afectar gravemente al hígado, uno de nuestros órganos vitales, pues actúa como un filtro que purifica la sangre. Tan silente es la enfermedad, que se calcula que 160 millones de personas en el mundo conviven con ella y aproximadamente el 80% no presenta síntomas.

El virus de la hepatitis C, que se contagia por contacto directo con sangre infectada, puede causar una infección tanto aguda como crónica, y si bien una pequeña porción de las personas contagiadas llega a eliminarlo de forma espontánea, se estima que alrededor del 85% desarrollará la infección de manera crónica, lo que genera la inflamación y deterioro progresivo del hígado. De ese porcentaje de pacientes, una parte considerable (10-20%) corre el riesgo de sufrir cirrosis, un daño hepático muy grave, que en su etapa terminal puede implicar la necesidad de un trasplante.

Actualmente en Venezuela, igual que otros lugares del mundo, los pacientes con hepatitis C son tratados con una terapia antivírica que incluye interferón pegilado y ribavirina, que ofrece buenos resultados pero implica graves efectos secundarios y un seguimiento de 48 semanas, lo que influye negativamente en el bienestar de los pacientes y ha mantenido muy altas las tasas de abandono de tratamiento. Ante la ausencia de síntomas y valorando los efectos no deseados, muchos pacientes deciden incluso no iniciar la terapia.

Una nueva generación terapéutica promete resultados más eficaces, mayor seguridad y mejor tolerancia al ser libre de interferón. Se trata de trata de terapias orales combinadas que evitan que el virus de la hepatitis C se multiplique y de esta manera se logra eliminarlo del organismo. Estas opciones, disponibles ya en otros países, prometen disminuir la posibilidad de efectos tóxicos así como aumentar la probabilidad de cura de la enfermedad, con mayor calidad de vida para los pacientes.

Saber es poder

El diagnóstico temprano es crucial ante cualquier condición médica, por eso la insistencia de los profesionales de la salud en que la población conozca la importancia de realizarse las pruebas de laboratorio que detectan el virus de la hepatitis C, pues no suelen considerarse entre los exámenes de rutina.
Entre las posibles formas de contagio, que como ya se ha dicho se produce por contacto directo con sangre infectada por el virus, hay prácticas que pueden lucir inofensivas para algunas personas como colocarse un piercing, hacerse un tatuaje o la manicura. Conocerlas ayuda a la prevención y debe animar a quienes se consideran en riesgo a realizarse los análisis y acudir al médico, pues la hepatitis C es curable.

Acá algunos de los factores de riesgo:

-Contacto con sangre o productos sanguíneos infectados.

-Consumo de drogas o medicamentos por vía intranasal o intravenosa con instrumentos no esterilizados.

-Relaciones sexuales sin protección con una persona infectada.

-Tatuajes realizados con instrumental mal esterilizado.

-Procedimientos dentales, quirúrgicos y médicos hechos con material no esterilizado.

-Perforaciones (piercing) con instrumental mal esterilizado.

-Acupuntura con agujas esterilizadas de manera inadecuada.

-Manicura y pedicura realizada con instrumentos cortantes no esterilizados.

-Pacientes con infección por VIH y hemofilia.

-Recién nacidos de madres infectadas con virus de hepatitis C.

Es tiempo de derribar mitos

Convivir con una enfermedad como la hepatitis C es también correr el riesgo de ser víctima de rechazo y prejuicios. La hepatitis es una enfermedad inflamatoria que puede producir complicaciones como fibrosis -las primeras etapas de la cicatrización del hígado- y cirrosis, que es cuando la cicatrización abarca casi todo el órgano. Si bien la cirrosis hepática puede tener causas tóxicas (alcohol, venenos, fármacos), también pueden ser inmunitarias o, como el caso de la hepatitis C, infecciosas, por lo que es un error etiquetar a estos pacientes como adictos al alcohol. Y si fuera el caso, es bueno recordar que lejos de discriminación, lo que necesitan estas personas es ayuda y comprensión.

También es importante que la población tenga claro que este virus no se transmite a través de gestos cotidianos y tan humanos como un abrazo, un beso o un apretón de manos. Si algo beneficia a estos pacientes -además del tratamiento farmacológico, mantener hábitos saludables y una actitud positiva- es el apoyo y el afecto de quienes los rodean.

Hoja de hechos que acompaña a la nota de prensa.

Es importante saber que…

-El Día Mundial de la Hepatitis se estableció el 28 de julio en honor al natalicio del premio nobel estadounidense Baruch Samuel Blumberg, quien identificó el virus de la hepatitis B y desarrolló su vacuna.

-Las hepatitis virales son un grupo de enfermedades infecciosas que comprende hepatitis A, B, C, D y E.

-Las hepatitis B y C causan hepatopatías agudas y crónicas y se calcula que llegan a provocar la muerte de cerca de 1,5 millones de personas cada año en el mundo.

– Se cree que de 3-4 millones de personas se infectan con el virus de hepatitis C cada año en el mundo.

– Entre 300.000 y 500.000 personas mueren anualmente por enfermedades hepáticas relacionadas con la hepatitis C.

– El virus de la hepatitis C fue identificado en 1989. En 1992 comenzó a analizarse en bancos de sangre.

-En la actualidad no existe una vacuna para la hepatitis C, pero tiene tratamiento.

– Existen 6 tipos principales de virus de la hepatitis C, que fueron numerados del 1 a 6 y que se conocen como genotipos. El 1 es el genotipo del virus más común.

-Las personas con síntomas de infección por hepatitis C aguda pueden presentar fiebre, cansancio, inapetencia, náuseas, vómitos, dolor abdominal, orinas oscuras, heces claras, dolores articulares e ictericia.

– Hay personas que presentan síntomas apenas 2 semanas después de haberse infectado; otras, 6 meses después. Aproximadamente el 80% no presentará ningún síntoma.

– Sólo entre el 15 y el 45% de las personas infectadas con el virus de hepatitis C eliminan la infección mediante una respuesta inmunitaria fuerte, sin necesidad de tratamiento.

– Se estima que 75%-85% de las personas que se infectan con el virus desarrollan hepatitis C crónica.

– Se calcula que 10%-20% de los pacientes con hepatitis C crónica, puede desarrollar cirrosis.

-La hepatitis C tiene incidencia en todo el mundo. Las regiones más afectadas son Asia central y oriental y el norte de África.

-La hepatitis C se transmite a través del contacto directo con sangre infectada. No se contagia por medio de la leche materna, los alimentos o el agua. Tampoco por contacto ocasional, abrazos o compartir alimentos o bebidas. (Fuente: Datos de la Organización Mundial de la Salud www.who.int)

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