Cultura

Ankora entre la ópera y lo popular

Ankora es una agrupación vocal venezolana que tiene cuatro años de existencia y está integrada por los cantantes líricos Francisco Morales, Juan Luis Domínguez, Diego Puentes y Franklin De Lima. Ellos recalcan que tienen su estilo, que no imitan al Il Divo y Vocal Song en Venezuela, por citar dos ejemplos.

Palabras más, palabras menos, Ankora proviene del francés, italiano y hasta el inglés. En general, siginifica repetición, bis, otra. Los muchachos le agregaron la K para que no sonara tan europeo. Francisco Morales, uno de los tenores de Ankora, señaló: “El terreno de la música pop lírica siempre va ser complicado porque no es un genero que predomina en las grandes masas como si lo son los géneros bailables y más tropicales. Lo que ha pasado con nuestro género ha sido una respuesta positiva, porque hemos tenido una buena respuesta. En las redes, conciertos y la radio nos siguen mucho más gente de la que esperábamos en una expectativa inicial”.

Considera que el tema de las redes sociales “en esta época es muy importante, porque no existen como tal las disqueras. Todo lo que signifique redes en todos sus aspectos y que haga llegar la información a un mayor público nos da una plataforma para impulsarnos, como se hacía antes en las disqueras que invertían dinero en publicidad y promoción”.

Reconoce que no es un aficionado a las redes. “Me cuesta. Sin embargo, hacemos el esfuerzo para darle el lugar a las redes para nuestros fanáticos”.

BANDA Y ORQUESTA

Franklyn De Lima es el barítono del grupo. Explica cómo se escoge el repetorio. “Es bastante estudiado, porque no todas las partituras populares se prestan a ser interpretadas por un cantante lírico. Hay que recordar que se debe tener la forma de mantener las notas agudas o la textura en una nota fija que pasa por varios compases. Generalmente esas son las partituras predilectas para Ankora”, precisó.

De Lima señala que se buscan hacer arreglos para banda y orquesta sinfónica: “Un ejemplo, O Sole Mío se puede interpretar con banda y orquesta, al igual que My Way y Silencios. Por cierto, en este último tema puedes escuchar arreglos para viola, chelos y también para guitarra eléctrica, piano, batería. Combinamos la fuerza del canto lírico expresada en toda una orquestación con la de una banda pop”.

Para espectáculos pequeños la banda está compuesta por dos guitarristas, piano, batería y bajo: “Uno celebra las piezas que el público más quiere, esas canciones seguirán formando parte de nuestro repertorio. Nosotros planeamos interpretar solo un repertotio latino con temás como Bésame mucho, La flor de la canela, Por una cabeza, El día que me quieras y otras que forman parte de ese repertorio”.

Considera que Ankora está tocando un nicho dificil: “De hecho no hay grupo en Venezuela y muy pocos en América Latina que haga lo que nosotros hacemos. ¿Qué es Ankora? Es la combinación del canto lírico, ya que todos somos cantantes profesionales de ópera. Aunado a eso nuestro interés es interpretar la música popular, que es la que le llega a la gente, pero a nuestro estilo”. Cuando se le pregunta de dónde sale el pop lírico, reflexionó: “Debemos recordar que no es pop totalmente, ni tampoco lírico exclusivamente. En un punto intermedio. John Denver lo dio a conocer cuando cantó con Plácido Domingo el tema Quizás amor. De ahí nació una tendencia”.

DE TODAS EDADES

Con apenas un año en el grupo, Juan Luis Domínguez es tenor lírico: “Nosotros cantamos temas con una tesitura muy exigente para intérpretes populares. El cantante lírico estudia abordar temas populares de otra forma. Y a veces pasa que una ópera es menos exigente que el repertorio que interpreta en una noche Ankora”.

Dice que aunque el grupo parece estar anclado en el gusto de gente de más de cuarenta años, “muchas de nuestras fanáticas son menores de treinta. Ankora puede tener éxito internacionalmente, porque no son muchos los grupos que se inclinan por este camino. Al final, lo que determina es la buena producción, la agrupación que la tenga va a llegar muy lejos, aunque muchos no tengan talento. En nuestro caso si lo tenemos y además hemos trabajado con las uñas desde un principio”.

Considera que para ser solista o estar un grupo debe existir la suma del talento, actitud y producción, “logrando ese éxito que se busca. A veces cuesta”.

Diego Puentes es tenor lírico ligero: “Desde muy niño me gustó el canto lírico. De hecho desde mi niñez porque en mi familia hay músicos y a mi gustaba ese mundo. Cuando salí del liceo estaba decidido a estudiar el canto lírico, lo que me llevó a varios países. Sin embargo, nunca excluí el canto popular. Mi mamá cantaba boleros y música popular. De hecho, soy un gran aficionado del tango”.

Considera que el target de Ankora es adulto contemporáneo (más 35 años) y aunque han tenido mayores de setenta años en sus conciertos, “también hemos tenido gente de quince años que no sigue en las redes. Nos da satisfacción porque quiere decir que la gente está más ávida de cultura, de conocer otras cosas y abrirse”.

En el punto de las redes sociales, siente que “ha impulsado el canto clásico y lírico, pero mezclado con lo popular. Lo importante es que música es música y es bella en todas sus expresiones: desde un joropo trancado hasta una sinfonía. Todo es parte de la creación e inventiva humana”. “Un muchacho de quince años que se mete en youtube a buscar variedad de estilos musicales y se consigue con un área de ópera o con una sinfonía, puede escucharla y quizás se despierte una inquietud por este género. ¿Desde cuándo es conocido el canto lírico? Desde que se presentaron los tres tenores (Domingo, Pavarotti y Carrera) en el Mundial 1990. En Venezuela la gente pudo apreciar este tipo de temas, gracias a la voz de Alfredo Sadel”, analizó Puentes.

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