Cultura

Itinerancias del alma: Wilmer Escalante

Wilmer Escalante:   Errancias  del alma

Pintor autodidacta, que está creando una obra figurativa paradigmática en el Táchira, que fusiona lo clásico y lo contemporáneo en una propuesta que no deja de sorprender a las artes visuales por su madurez…

 Eduardo Planchart: ¿Que función tiene el arte en un contexto ante todo como el actual?

Wilmer Escalante: Liberador…liberador del alma. Porque hasta no hace mucho el arte era para las élites, para el museo, la colección privada. Etc.  Hoy día, ves el arte está en la calle, en la avenida, en la autopista, lo ves en el muro. Si contemplas un buen  performance, te puede conmover. Igual con una buena pintura o escultura. Pinto por  necesidad del espíritu,  porque nací para ello, es mi credo. Es mi forma de ser…de comunicación.

 EPL: ¿Que es para  ti  el proceso creativo y cómo se da?

WE: Se da por voluntad, por ejercicio cotidiano del hacer. El proceso creativo para mí, es estar frente a una tela, y ver allí la posibilidad de crear una obra que pueda llegar al espectador y conmover su alma … En el proceso, me encuentro con un rostro o una figura que deseo llevar  al lienzo con su carga expresiva.

EPL: ¿Cuál es el trasfondo  conceptual de combinar en un mismo discurso temas clásicos y contemporáneos?

WE: Mi pintura parte de la figuración. Del dibujo clásico, bien estructurado, parto de la llamada Escuela Tachirense.  Por allí tránsito por algunos años.  Luego mi obra se decanta de todo ello, y comienzo a escudriñar en los maestros del arte, para reencontrarme con un lenguaje, con un discurso personal que me permite un argumento  con el conglomerado del arte. Es allí en los clásicos donde encuentro esa rama del árbol, para poder centrarme y crear un lenguaje personal, en el cual se funden con tendencias contemporáneas.  

 EP: ¿Porque meninas, niños y arlequines?

WE: Por accidente,-me encontré con ellos. Pintaba maletas, objetos solos en un jardín y ante una duda, sobre lo que hacía,  me pregunté porque no pintar figuras humanas. Y comienzo a revisar los libros de arte y me encuentro con  que gran parte de los artistas  universales  se expresan  a través de la figura humana. En ocasiones acompañaba las maletas con muñecos y me planté porque no plasmar la figura, y es cuando me encuentro con la Infanta María Margarita, emblema de Diego Velásquez,, ya grandes artistas  la habían reinterpretado y simplemente digo por que no, y se dio. La maleta y la Infanta.  La saco del Museo del Prado y la llevo a viajar con su maleta al lado. Pinto los niños para acompañar a la Infanta Margarita, que tendría entre 8 a 10 años cuando Velásquez la pintó. Y  para ese entonces nació Julieta del Mar, mi primera hija y ya teniendo una edad de 5 años comienzo a pintarla, en traje de época con gorguera, remontándome al período de Velásquez o la pinto con traje de arlequín. Hasta la fecha de hoy me he quedado con estos temas…

EP: ¿Los objetos que acompañan las figuras, qué sentido tienen?

WE: Son simbólicos.  Llego a la maleta, igualmente por casualidad. Cuando pintaba el tema de las butacas sólas con los jardines de fondo,  decido acompañar una butaca con una maleta al lado, y me consigo allí con la representación de una metáfora. La del itinerario, la del viaje. Y noté que aquello era interesante. A la fecha de hoy, mantengo este símbolo. Si duda representativo de nuestros tiempos…

EP: ¿Cuáles son tus influencias en arte y como han actuado en tu lenguaje?

WE: Mis influencias han sido los artistas clásicos por supuesto con una mirada contemporánea. Pintores como  Rubens, Velásquez, Rembrandt.  Contemporáneos  como Manolo Valdés,  Antonio Tapies, Francis Bacon,  entre otros. Los cuales me han dado una nueva visión del arte y las posibilidades   de crear.

EPL: ¿Cómo viviste los espacios formativos en el interior de Venezuela?

WE: En mi caso, se diría que prácticamente soy un artista autodidacta, no provengo de una Escuela de Artes Plásticas, ni Académica. Mi formación  es de un instituto de Cultura del Municipio  Andrés Bello, en Cordero, Edo Táchira. Allí obtuve conocimientos impartidos por artistas de la región, que laboraban allí  a modo de colaboración. Estos estudios de arte los compartía con mis estudios de Bachillerato. Los mismos  fueron impartidos por dos años, al cabo de los cuales, me integré al instituto cultural como docente y coordinador del área de artes plásticas…

Estos espacios formativos fueron limitados, en vista de ello, los completaba a través de lecturas especializadas en las artes plásticas,  básicas para un artista, con lo cual mi formación artística se fue completando.

EPL: ¿Cuáles son las debilidades y fortalezas de un artista  alejado de los circuitos de arte y centros formativos?

WE: Esto es relativo. Hablar de debilidades sí las puede  haber, ya que se carece  en el interior  de Venezuela de centros especializados de enseñanza con docentes e instrumentos que permitan a un joven artista adquirir un buen porcentaje de conocimiento dentro del área. Igual sucede con los llamados hoy en día circuitos del arte por los cuales transitan las tendencias contemporáneas más actualizadas del planeta. Pero siendo transeúntes  de la  era tecnológica,  contamos  con herramientas que nos permiten estar conectados  en el instante que se presentan estas novedades  en el mundo de las artes plásticas a través del cyber espacio. Igualmente para algunos artistas hay una ventaja añadida a todo este dilema; la cual es la limpieza del alma o del espíritu creativo lejos de estos  establecimientos. Con lo cual se podría conseguir una obra original,  esto  es una ventaja al momento de confrontarla con un público y una crítica especializada… 

EPL: ¿Cuándo  descubriste tu vocación como pintor?

WE: Fue una manifestación temprana desde los 14 años, como a muchos artistas les ha sucedido. Recuerdo que me gustaba mucho el dibujo y lo practicaba a menudo. Hacía  caricaturas y reproducciones de obras clásicas en carboncillo y  tinta de lapiceros. Ya a la edad de 16  a 18 años,  estaba  seguro, que el mundo del arte era lo mío. 

EP: ¿Cómo es la cotidianidad  de Wilmer Escalante?

WE: Mi vida transcurre entre la casa y el estudio. Tengo la fortuna que el estudio está a poca distancia de mi hogar, una cuadra para ser exactos. Un 90 por ciento de mi tiempo lo dedico a pasar al proceso creativo de mi obra. En momentos    a  estar al día con la información del arte y noticias en general. Los fines de semana me gusta compartirlos con mi esposa y mis dos hijas menores., Juneisy de 7  años y Juliet de 11, junto con Maryury  la mayor que cursa estudios universitarios en Puerto la Cruz  con 19 años.

EP: ¿Cuáles son sus lecturas y aficiones y lecturas de artista?

La lectura es un placer. Por lo general he leído novelas de grandes clásicos como Crimen y Castigo de Dostoyevski, Casas de muñecas de H. Ibsen, muy joven me leí  Cien Años de Soledad de García Márquez y clásicos venezolanos…Y que me he enfocado sobre la lectura de artistas, biografías sobre los grandes creadores clásicos y contemporáneos y hoy día hay artículos muy buenos que circulan a través de internet o en portales web o periódicos como El País de España que tienen secciones de arte.

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