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“El General y su Laberinto” de G.G. Márquez: Mito y Literatura, por Eduardo Planchart Licea

“El General y su Laberinto”  no desmitifica al Libertador,  cómo muchos esperaban. Pero ante todo creemos que  es necesario puntualizar que un proceso desmitificador,  difícilmente se crea a través de la literatura, o entre  la intelectualidad, sino que se da  gracias a  la dimensión histórica y la asimilación de ella por  el imaginario popular  y sus creencias, que son quienes ha hecho de Bolívar un mito, un símbolo y un santo dentro de la religiosidad popular.

“En el ingenio de San Mateo, a veinticuatro leguas de Caracas, era el centro de sus añoranzas. Allí fue huérfano de padre a los tres años, huérfano de madre a los nueve, y viudo a los veinte…Nunca se estableció a ciencia cierta si la muerte de la esposa a los ocho meses de la boda fue causada por una fiebre maligna o por un accidente doméstico. Para él fue su nacimiento histórico, pues había sido un señorito colonial deslumbrado por las placeres mundanos y sin un mínimo interés por la política, y a partir de ese entonces se convirtió sin transiciones en el hombre que fue para siempre”. (1989:252-253)

La obra de Gabriel García Márquez sintetiza,  gran parte  de las causas por las que Bolívar se transformó  en uno de los   mitos fundacionales de América Latina. En este contexto,  la palabra mito asume su significación  como historia sagrada,   vinculada a la dimensión de la religiosidad, el rito y lo simbólico, usada en la Historia de las Religiones y la Antropología, y no la negativa que lo  relaciona   a la fábula, la ficción, la alegoría, o la  mentira.

Bolívar se transforma en un mito, no porque su vida haya sido una ficción, sino porque su vida y  hazañas revisten un carácter épico, que lo pone más allá de la historia profana, sus proezas parecen difíciles de encuadrar dentro de las limitaciones de un ser humano, revistiéndose su vida de un halo de sacralidad.  El pueblo lo asimila en sus creencias con estas categorías, y aquel que libertó y expulsó a los opresores de Hispanoamérica. Hoy en la religión popular, sigue cumpliendo una función similar al transformarse en un símbolo religioso de resistencia,  rebeldía y compensación del pueblo ante las injusticias y corrupciones que se dan en la realidad. Por esto el culto a Bolívar, ha sido unos de los fundamentos de nuestra historia política, y se ideologiza y manipula en función del Poder, llegando al extremo como ocurre en el presente de intentar crear una nueva iconografía.

Si se creía que en esta biografía novelada iba quitar el velo de ficción o la mentira sobre la vida del Libertador,  e iba revelar un Bolívar desconocido, no fue así, pues ya casi todo sobre el Bolívar de carne y hueso está dicho. Gabriel García Márquez fue fiel a la dimensión histórica. Y creer que al hacerlo, iba a desmitificar a Bolívar era exigirle  que el insigne escritor no se planteaba.

Las Líneas del “General y su Laberinto”, desde el inicio  tienen el  mérito de   narrar el ¡Por qué del mito de Bolívar! El hecho de que haya escogido el río Magdalena, corriente acuosa, que se asocia simbólicamente  al devenir, para adentrarse en la vida de Bolívar, es un gran acierto, pues representa el tiempo con su fluir de presente, pasado y futuro, una de las  temáticas principales de la literatura y el mito. No debemos obviar la importancia del río Magdalena en otra de sus novelas: Amor en Tiempos de Cólera.

“De modo que cuando alguien lo hizo callar en la selva del Magdalena, el general se levantó de la hamaca envuelto en una manta, a travesó el campamento iluminado por las fogatas de la guardia, y fue a reunirse con él. Lo encontró sentado en la ribera viendo pasar el río…Era la cuarta vez que viajaba por el Magdalena y no pudo eludir la impresión de estar recogiendo los pasos de su vida”. (1989:96,102)

Estos detalles no deben pasar inadvertidos, porque son resultado de una elección del autor que reviste una lógica en su vida y obra. El devenir representado en el río, su eterno fluir de formas y de significaciones (fertilidad, muerte, renovación). En él solo aquel que es capaz de no perder la identidad en sus corrientes, es recordado como fue Bolívar porque por  muchas  razones su existencia  fue trascendente para la humanidad; de allí parten algunas de las causas porque  se haya transformado su vida en un mito.

El tipo de muerte que tuvo creemos que   ayudo a transformarlo en un mito y ahí el énfasis que hace  G.G. Márquez de estos momentos. Si por ejemplo, su vida hubiese terminado en una batalla, quizás muchas cosas habrían cambiado en la imaginería popular. Pero el hecho de que después de triunfar, y demostrar su genio militar y político, y ser aclamado, por un continente, haya sido abandonado y traicionado, no solo en sus ideales sino en su integridad física, le  da cierta similitud a estos momentos de su vida al calvario de Cristo, él también tuvo su Judas, y su María Magdalena; esta cercanía estructurales y arquetipales, facilito la creación de su dimensión  mítica.

Uno de los aportes de este libro es mostrar a Bolívar en toda su épica humanidad, mostrándolo de una manera cruda e impactante, gracias a la ingeniosa y delicada prosa del Premio Nobel. La estructura  del relato laberíntica y cíclica le transmite una atmosfera    mítica, y no creemos que el autor se la hubiese dado por azar, sino como una manera de adentrar a Bolívar   en esta estructura narrativa.

No era la intensión de Gabriel García Márquez destruir el mito de Bolívar, pues de haberlo deseado le pudo haber dado a la novela otra  estructura. Nos enfrentamos a un Libertador recorriendo el Magdalena, río que se transforma en un puente entre la vida y la muerte, tal como se expresa en muchas geografías del más allá. Para Jean Chevalier remontar un río tiene la siguiente significación simbólica: “…el remonte es evidentemente el retorno al divino manantial, al principio”. (1985:885) Va Bolívar al Océano a donde se recogen todas las aguas,  así como la muerte puede se plantea en la novela  como un retorno al origen.

Gabriel García Márquez  además de los recursos ya señalados, usa otras características propias del pensamiento mítico, tal como es el dominio de los sueños en la narrativa. No olvidemos que la vida de Bolívar fue dominada por sus  ensoñaciones y su heroísmo en parte consistió en poder llevar esos sueños a la realidad. Rescatando este carácter mítico de la su personalidad. El Gabo hace que    los sueños   nos abren las puertas al pasado, y de esta forma nos lleva el autor por los laberintos del Libertador. Creemos que aquí es tan importante lo que se cuenta, y cómo se cuenta.

“…, le estremeció la revelación deslumbrante de que la loca carrera entre sus males y sus sueños llegaba en aquel instante a la meta final. El resto eran tinieblas.

<<Carajos>>, suspiró. << ¡Cómo voy a salir de este laberinto!>>”. (1989.266)

Gabriel García Márquez no desmitifica a Bolívar, pues usa una estructura mítica para desarrollar la obra, lo cual es un gran aporte para la comprensión de este personaje mítico latinoamericano.

Bibliografía:

García Márquez, Gabriel, El General y su Laberinto, Edit. Oveja Negra, Colombia. 1989.

Chevalier, Jean, Diccionario de Símbolos, Edit. Herder, España, 1988.

 

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