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Golpes a mi Puerta

(%=Image(4637481,»L»)%) Contundente y polémica son palabras que resumen el impacto que ha producido Golpes a mi puerta, texto teatral escrito en Venezuela por el reconocido dramaturgo, actor y director argentino Juan Carlos Gené que desde su estreno en Caracas, en julio de 1984, ha conmovido los cimentos de las artes escénicas en el continente. Numerosos premios y constantes reposiciones en diversos países, hablan de ello. También el éxito de su versión cinematográfica, dirigida por Alejandro Saderman en 1994, convertida en un clásico del cine latinoamericano.

Esta obra, plena de poesía, drama y algo de humor, llega nuevamente a la escena venezolana el viernes 20 de abril, a las 8 de la noche, cuando en la Sala Anna Julia Rojas del Ateneo de Caracas se planteen nuevamente los siempre vigentes temas de la religión y el poder.

Bajo la acertada Producción Ejecutiva de Mimí Lazo, quien participó como actriz en la temporada de estreno de la pieza, la reposición de este sólido y probado montaje rinde homenaje a su autor, Juan Carlos Gené y a las dos primera actrices que dieron vida a sus extraordinarios personajes centrales en su estreno: Verónica Oddó y Chela Atencio+.

RITUALES COTIDIANOS

(%=Image(9016554,»R»)%) “Es Golpes a mi puerta uno de los textos más importantes que se hayan escenificado en Venezuela, comparable solamente con Prueba de Fuego, de Ugo Ulive, Mesopotamia, de Isaac Chocrón, El día que me quieras, de José Ignacio Cabrujas, y Los ángeles terribles, de Román Chalbaud; piezas que a su vez marcaron una época en el teatro nacional”, escribió el destacado crítico Edgar Moreno Uribe en su columna “El Espectador”, del vespertino El Mundo, el 17 de julio de 1984, tras su estreno mundial.

Similar impresión reflejó Rubén Monasterios en su reseña de entonces, publicada en El Nacional: “Golpes a mi puerta es una pieza teatral que estimula una reflexión adolorida y colérica sobre el papel de la Iglesia Católica en ese contexto; pero al mismo tiempo es una de esas obras emocionantes que atrapan al espectador desde el primer momento, como efecto de la forma en que está tratada la anécdota, de los inquietantes conflictos que exponen los extraordinariamente bien diseñados personajes, de la calidad de las situaciones interaccionales que ocurren entre ellos, y por ser una propuesta en línea del género llamado ‘política-ficción’: planteamiento de una situación inherente al ejercicio del poder en el ámbito social, ficticia, pero posible…”.

En este sentido, el fallecido Carmelo Vilda (SJ) apuntaba” En Golpes a mi puerta resuena de nuevo en nuestros escenarios la voz trágica de Dios, de ese Dios que actúa en la historia latinoamericana a través de las palabras y las acciones humanas (…) Vivir hoy la vida religiosa en Latinoamérica ¿no es aprender a ser pueblo, a ser pobre, a desenvolverse en sus luchas, esperanzas y alegrías, incluso a las puertas de la dimensión mortal que implica el amor comprometido? Esta predisposición de cambio, de enfilar la proa hacia la latitud cero de la desolación, orfandad y muerte, si es preciso, s la tesis revolucionaria de Golpes a mi puerta”.

Y es que esta obra relata el drama de Ana y Ursula, dos monjas que no usan hábitos y que, despojadas de toda riqueza, viven en un país cualquiera, obviamente latinoamericano, dedicadas a evangelizar y convivir el día a día con los más pobres y desprotegidos, en una cotidianidad que se rompe cuando Pablo, un joven guerrillero que huye del trágico final que le tienen preparado sus opresores, se refugia en la casa-claustro de estas religiosas que, a partir de allí, se ven envueltas en la violencia y la represión de un régimen totalitario, envuelto en una guerra civil y aliado de una potencia extranjera.

Sobre estos personajes y su dilema, opina el conocido sacerdote jesuita Arturo Sosa: “…Es Dios quien golpea a la puerta de los personajes, de la iglesia y de cada espectador. Quien la abre se arriesga a vivir ese modo de ser cristiano y de luchar por la liberación humana. Quien la deja cerrada puede hacer el proceso contrario”.

MIRADAS DE LA REALIDAD

Profunda en su reflexión y rica en contenidos que retratan las contradicciones de la realidad de latinoamericana, en lo colectivo, y la íntima realidad de los pequeños dramas humanos, en el universo de lo privado; la nueva lectura de Golpes a mi puerta reúne a Mimí Lazo, como Ana, y a Gladys Prince, como Úrsula. Figuras de la talla de Ana Castell, Mirtha Pérez, María Fernanda León, Marcos Moreno, Luigi Sciamanna y Luis Fernández, en doble rol como actor y director, completan el elenco.

De acuerdo con Gladys Prince, una de las principales actrices teatrales del país, formada bajo la égida de Juan Carlos Gené y Verónica Oddó en el Grupo Actoral 80, el elemento esencial de este estremecedor texto es el amor. “Hay valores que día a día están en decadencia, ya no existen. Golpes me ha llevado fundamentalmente tomo como mensaje: rescatar en principio los valores sociales, espirituales, la fe perdida y el amor en Dios, que la mayoría de las veces es intermitente. Cada minuto de nuestras vidas hay que tomar decisiones y lo que admiro en la obra y principalmente en el personaje de Ana, es que apuesta a sus principios, a la verdad, al sacrificio y por encima de todo, al amor de Dios. Nada más que por estas sobradas razones vale la pena el montaje.

Para Luis Fernández, entretanto, la obra es muy contundente y actual por el papel que desempeñan la ética y la fe. “En un tiempo de crisis, cuando el mundo está tan polarizado, parece que las posturas éticas fueran secundarias. La vigencia de esta obra muestra que, por encima de las conveniencias, debemos ser nosotros mismos».

Acerca de su debut como director, afirma que se ha inspirado en Gené, quien siempre ha colocado al actor como eje de sus propuestas escénicas. «La idea ha sido redescubrir, desarrollar lógica, cómoda y humanamente el texto”.

De acuerdo con Mimí Lazo -quien con esta producción celebra los 20 años de su graduación como actriz teatral y lo que Gené representa como maestro para ella- el desafío es conservar la esencia de la obra en un montaje contemporáneo, capaz de transmitir los sentimientos de amor, frustración, sarcasmo y humor negro que pueblan el texto, introduciendo de lleno al público en la pieza que convoca, en la escenografíaa Luis Fernández; en la músicalización a Luigi Sciamanna; en la iluminación a José Jiménez; selección del vestuario a Mimí Lazo; en la grabación de efectos a Estudios Audioplace, en la asistencia de producción Yehilín Rodríguez y en la producción artística a Elías Yánez, todos bajo la Dirección General de Luis Fernández.

La primera temporada de esta producción podrá ser disfrutada en la Sala Anna Julia Rojas de viernes a sábado, a las 8 PM, y los domingos a las 6 PM. Las entradas, cuyo costo es Bs. 35 mil, están a la venta en las taquillas del Ateneo de Caracas. Información: 0212.5734099, 4799 y 4622.

Comunicación y Prensa
Yubirí Arraiz***Omaira Botello
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