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Miles Davis: a 80 años de su nacimiento

(%=Image(6570035,»R»)%) Con su trompeta trascendió los  cambios estilísticos  más importantes  del Jazz del siglo XX, desde fines de la década de los años 40 hasta su desaparición física, transitando como gran figura por el be-bop, el cool jazz, el jazz modal, la 3ª corriente, el hard-bop, el post-bop, el jazz-rock,el jazz-funk, world fusion, e incluso el acid-jazz, y en cada uno de estos sub-estilos  del jazz moderno supo entregar un aporte fundamental cuyos efectos sepultaron casi definitivamente  las grandes orquestas del swing, reemplazándolas  por las nuevas pequeñas agrupaciones : nonetos, septetos,  sextetos, y quintetos , con los que pasionalmente formó parte y fundó como parte fundamental del “mainstream” en el que supo expresarse ricamente como amante de la música armónica y melódica, sin trascender al free-jazz ni  el  avant-garde de su tiempo, lo que en nada le quita , en su fuero de innovador , ser un verdadero revolucionario en el avance del árbol genealógico del jazz  a lo largo de más de 40 años de exploraciones y sus más de 110  álbumes oficiales.

      No hay duda que hoy  en día  Miles Davis en su trayectoria musical ocupa un sitial muy particular y relevante como uno de los trompetistas  más influyentes de todo el arte del siglo pasado. Así, su rol de líder  y compositor siempre se vio reforzado por su auténtica cualidad para reclutar jóvenes talentos, futuras promesas de la  música que pudieran reforzar sus ideas de avance, logrando como verdadero maestro extraer lo más significativo de sus pupilos dentro de una dimensión sin límites  para la expresión, captando lo más genuino de cada uno de sus pasantes por la influencia de aquella escuela liberal ; quizá para sorber e impregnarse de las nuevas tendencias , asimilarlas y transmutarlas , devolviéndolas convertidas a su manera en nuevos códigos a descifrar, nuevos sonidos por paladear, aperturas hacia senderos por transitar, inspiración, influencia, captación de las señales distantes de un futuro que apresura en hacerlo tangible, derribando los ortodoxos muros de la contención estilística hasta hacer renacer la esencia y razón de ser del  Jazz, para dejar un legado de tendencias  a desarrollar, sin agotar cada una de sus facetas . Todo lo “dicho” anteriormente contrasta con su particular y modesta manera de autodefinirse : ”Sólo soy un trompetista. Tocar mi trompeta es lo que sé hacer, y esa es la base de toda la confusión. No soy un hombre de espectáculo, y no quiero serlo. Soy un músico”  (1963)
      Para los que tuvieron la suerte de presenciar algún concierto de Miles Davis llevarán por siempre la sensación de haber visto un semi-dios, un ser  casi sobrenatural, un vanguardista por ley con ribetes de leyenda, desplazándose por el escenario con cierto aire de fiera enjaulada, inquieto e incómodo, de momentos amenazante y otras veces tímido y desubicado, contraste de disciplina y libertinaje al mismo tiempo en el momento de hacer música al instante, improvisando sin revoloteos de director , apenas una mínima y discreta señal, una mirada penetrante le resultaba más efectiva y comunicadora, debatiéndose entre  la cautela y la soberbia, la indiferencia hacia el público y la amplitud hacia quienes le acompañaban en el escenario.  “Antes que nada, toco para mí. Si hay gente que viene a escucharme ,   mejor” (1971)
      Si queremos fijar una imagen de este extraordinario músico y creador, como una referencia para futuras generaciones, la tarea se hará ardua si revisamos cualquier exhaustivo álbum de fotografías , o a través de las portadas de sus discos , pues hay tal contraste, sorprendente  evolución de los muy distintos “miles-davis” de cada una de las décadas que logró transformar, y/o que la música y su quehacer  fue transformándolo. Son  “personas” muy distintas  el Miles Davis  enjuto y parco que acompañaba a Charlie Parker a finales de la década de los 40s, al M.D.  desmelenado y amenazante de finales de la década eléctrica de los años 80;  del sombrío  Miles Davis  del álbum “Milestones” del ’58 al  arrogante M.D.  del álbum “Bitches Brew” del ’69 ; del profundo y enigmático  del álbum “Kind of Blue” del ’59  hay un abismo al superficial y rapero  M.D. del álbum “Doo-bop” del’91.    La pregunta  perspicaz que queda en el tapete para una prolongada discusión es: ¿Acaso la música le transformaba , o se transformaba previo al hecho creador de su música?  ¿Quién o qué hizo evolucionar a cuál?  Sin duda, en sus últimos años de vida  su imagen  era remarcadamente, escandalosamente vanguardista, un sello particular de visionario sin ambages . . particularmente  Miles Davis, sin comparación.

      Y, si su manera de vestirse fue para muchos  escandalosa, sus declaraciones , sus maneras de juzgar o sus maneras de ser sincero también fueron tomadas como exabruptos,  cuando no como demasiado modestas, y algunas más como francas  rayando en el escándalo.   Esto es un muestrario  :  “¿Jazz, Rock, Underground, Clásico?  Me niego a compartimentar los géneros. No es así como contemplo la música. Parto de una base completamente diferente. Cuando alguien que se considera un aficionado al jazz me dice que ya no toco jazz, me quedo perplejo. Nunca decido qué tipo de música voy a tocar, sencillamente porque nunca he pensado que la música se divide en diferentes categorías. Además, ¿cómo es un aficionado al jazz?  Por lo general es alguien que siempre quiere oir los mismos viejos tópicos.  ¿Por qué? ¿Acaso siempre lleva la misma ropa? ¿Sale siempre con la misma mujer? ¿Va siempre con la misma gente?  (1971)
      “Normalmente, el público te dice qué quiere oír. Si al componer música anticipas lo que quieren oír y les gusta, pues perfecto!  El problema es combinar tu música con sus sentimientos”  (1983)
      “No comprendo que la gente escuche viejas grabaciones como “Birth of Cool” o “Miles Ahead”. Me es absolutamente imposible escuchar estos discos. Mañana,  seguramente ya no podré escuchar el disco que hoy está en mi tocadiscos. Y ocurre con todos los discos. Escucho un disco una o dos semanas y ya está. Hace unas semanas escuché a Rachmaninov y, posiblemente, no lo volveré a poner en el tocadiscos. Tal vez nunca más.” (1971)
      “No tenemos tiempo para piezas como “Body and Soul”, “I got rhythm”, “So what” o Kind of Blue. Ahí  están. Los hice en un momento determinado , en el momento oportuno, un buen día y ya está. Se acabó, está grabado. La gente me pregunta por qué no toco esto o aquello. Que vaya a comprarse el disco, lo puede encontrar. Lo que le gusta está en el disco. No soy Yo al que quiere, y no quiero que me quiera por “Kind of Blue”. Debe quererme por lo que hacemos ahora mismo”. (1987)
      “Para tocar hay que tener a la vez imaginación y conocimientos. Si no, no vale la pena. Oigo a tipos, que si fueran boxeadores en vez de músicos, serían enviados a la lona, porque en boxeo no puedes hacer dos veces lo mismo”. (1971)

      Miles Dewey Davis III nació el 25 de Mayo de 1926 en Alton, Illinois (U.S.A.), y falleció a los 65 años en Santa Mónica, California (U.S.A) el 28 de Septiembre de 1991.

(*): El autor es el creador y conductor del espacio dominicial merideño «Música Ilimitada» por U.L.A. FM 107.7- Escuche el programa «Música Ilimitada» por Internet, los domingos de 12:00 del mediodía a 2:30 PM, sólo visita: (%=Link(«http://www.tv.ula.ve»,»www.tv.ula .ve»)%).

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